"Seréis como dioses"
Alberto Benegas Lynch (h) dice que "Es típico de las mentes liliputenses el pretender jugar a Dios y muchas veces incluso ser más que Dios puesto que en este caso está presente el libre albedrío para hacer el bien o el mal, sin embargo muchos burócratas obligan a seguir ciertos caminos 'para bien de la humanidad' y castigan a los que se apartan de sus decisiones inapelables".