La clase media brasileña no está de ánimo para fiestas
Mary Anastasia O'Grady indica que "Brasil gastó más de 25.800 millones de reales (US$11.300 millones) para cumplir la promesa de Lula y a pesar de los innumerables sobrecostos y retrasos, los 12 estadios están listos". O'Grady agrega que "muchos brasileños de clase media se han estado quejando amargamente sobre la decisión del gobierno de ser sede del Mundial...Pero esta actitud tiene muy poco que ver con la Copa Mundial".