Venezuela
La situación venezolana es clara. Estamos ante un proceso revolucionario de corte totalitario, mucho más agudo que el vivido en Chile en los años setenta del siglo pasado por una serie de razones: primera, Chávez tiene un amplio respaldo popular; segunda, no existe una oposición política articulada y sólida; tercera, el proceso lleva en marcha años y cuarto, el dictador plebiscitado tiene "petróleo"; finalmente, el ejército tiene una "cultura" política cercana, por no decir idéntica, a la del comandante.
Desde esta perspectiva, las opciones a una salida de esta coyuntura son muy complejas y de difícil articulación. En una dinámica como la actual, Chávez carece de contrapesos potenciales a su su actuación y cuenta con los recursos suficientes para aniquilar cualquier foco opositor. Venezuela se está convirtiendo en una Cuba y, salvo un desplome económico, imprevisible a la vista de la evolución de los precios del crudo, me parece prácticamente imposible que se produzca una inversión en la tendencia a la "totalitarización" del país.
