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Archivo por Noviembre 2009

Hace tres años publicamos un estudio sobre los niveles récord de la corrupción bajo el régimen de Chávez, escrito por el Venezolano Gustavo Coronel. Desde que publicamos el estudio, la corrupción y el abuso de poder en Venezuela solo han empeorado. Recientemente CEDICE de Venezuela ha publicado un estudio por el mismo Coronel que actualiza el tema. Verlo aquí.

Uno de los grandes perdedores de la exitosa elección de ayer en Honduras ha sido el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien demostró que bajo su mandato Brasil no está listo para jugar un papel de liderazgo positivo en el hemisferio.

No es solo el hecho de que Lula pareció haber sido cómplice en el regreso furtivo del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya a la embajada brasileña en Tegucigalpa—un acto irresponsable que podría haber resultado en mayores enfrentamientos y derramamiento de sangre—sino que ahora tercamente se niega a reconocer la elección de ayer como legítima.

Por supuesto, estas posiciones grandilocuentes de Lula no tienen nada que ver con un supuesto compromiso con la democracia. Después de todo él continúa alabando la dictadura de los hermanos Castro en Cuba, ha dicho que Hugo Chávez es el mejor presidente que Venezuela ha tenido “en 100 años” y fue uno de los primeros líderes mundiales en felicitar a Mahmoud Ahmadinejad luego de las evidentemente elecciones fraudulentas en Irán. De hecho, la misma semana en que anunció su rechazo a reconocer las elecciones en Honduras, Lula le dio una cálida bienvenida a Ahmadinejad en Brasilia.

Algunos esperaban que debido a su tamaño y reciente protagonismo en asuntos mundiales, Brasil podría jugar un papel constructivo en asuntos latinoamericanos. Queda claro que esto no sucederá mientras Lula sea presidente.

En cambio, Lula continúa siendo mucho más responsable en asuntos domésticos—consolidando una democracia de mercado en Brasil—y desastroso en los asuntos exteriores. O, como dice el escritor cubano Carlos Alberto Montaner, una especie de Dr. Jekyll y Míster Hyde.

El "Watergate climático"

Publicado por Juan Carlos Hidalgo

Ya se le conoce como el "Watergate climático", y la noticia ha sido reseñada en el New York Times, Washington Post, Wall Street Journal, Die Welt, y otros importantes medios internacionales, pero por algún motivo ni un solo medio de comunicación impreso latinoamericano lo ha reproducido.

La historia es la siguiente: Un hacker logró acceso a aproximadamente 3.000 correos eletcrónicos y documentos privados de la Unidad de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido. Este centro es uno de los más importantes en el mundo en materia de investigación climática, y sus científicos se encuentran dentro de los más prominentes en sus tesis de que el calentamiento global es una amenaza para la humanidad y se debe en gran medida al impacto del hombre a través de la emisión de gases de efecto invernadero (ya conocemos la historia).

Como lo presenta el diario en línea español Libertad Digital, los documentos e intercambios de correos electrónicos demuestran “Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del ‘Periodo Cálido Medieval’, alegría por la muerte de un escéptico…”. Pueden leer toda la nota, e incluso acceder a los documentos hackeados, aquí. Recomiendo encarecidamente su lectura.

La Universidad de East Anglia ha reconocido la veracidad del origen de estos documentos, los cuales ponen en tela de juicio toda la “ciencia” (¿o mejor dicho propaganda?) alrededor del alarmismo sobre el cambio climático. Siempre quedaba la duda del por qué tanta gente se preocupaba por el calentamiento global si el planeta lleva 11 años enfriándose. Hoy, con la revelación de estos documentos, ya sabemos qué es lo que hay detrás del “consenso” sobre el cambio climático.

Los alarmistas tienen mucho qué explicar.

Yo, el loco

Publicado por Hugo Vera Ojeda

Existo desde que vivías en cavernas. Pareciera que fue ayer cuando me dijiste que moriría en pocas horas si me atrevía a construir una choza en el llano: “Estas loco si piensas abandonar la seguridad de las cuevas”, me dijiste. Todavía parece retumbar en mi mente cuando conseguí sacar una llamita de tanto frotar dos ramas secas. Recuerdas que me dijiste que rayos vas a hacer con eso ¡Loco!, encima es peligroso, te puedes quemar.

Caminaba por la calle cuando se me cruzó por la mente esa vez que te reíste tanto por que te mostré ese objeto redondo que luego le llamaron rueda. ¡Que loco estas! ¿A quien se le puede ocurrir usar una cosa semejante, por que mejor no me ayudas a arrastrar este Mamut que esta tan pesado? Me preguntaste…

Qué recuerdos me invaden cuando pienso en ese día en que te mostré como podríamos fundir el metal y hacer aleaciones, y por supuesto la respuesta que me diste…

Vos loco ingenuo ya otra vez con tus ocurrencias, no te das cuenta que estoy afilando este palo para cazar, estoy ocupado…

Recuerdo que mirando las estrellas y como los barcos se perdían en la lejanía del mar te dije: "¿y si la tierra no es plana como dicen todos?" No pudiste contener las lágrimas de tanto que te reíste de mi, ¿lo recuerdas?

Lo raro es que ahora que me doy cuenta, siempre me dijiste lo mismo, cuando te dije lo de la manzana y la gravedad, lo del acero que podría flotar y ni que decir cuando te dije que podría elevarse por los cielos. Te reíste de una manera poco común cuando te hable de que nos podíamos comunicar a distancia por cables, o que suprimiríamos alguna vez la vela por electricidad y que no es cierto que nada más podría inventarse cuando sentenciaste que ya todo se había inventado. En todos esos momentos ahora que reflexiono me dijiste loco. Pero siguiendo con mi reflexión digo, ¿que hubiera pasado si te escuchaba? ¿Acaso es tan distinto un concepto de otro? Tanto que cuando tú considerabas que era una locura decirlo yo sostenía que lo era si callábamos. Tanto te empeñaste en censurarme que te juntaste con otros y me gritaron en coro: "LOCO, LOCO, LOCO".

No contento con eso y sin mirar que usabas todos los avances que ayer censuraste, intentabas hacer lo mismo creando leyes proteccionistas, imponiendo tu moral que no era la mía, invocando a los cielos y a la humildad para encerrarte en suntuosos palacios, cobijado bajo dogmas y esclavizado por el miedo, prefiriendo la misma seguridad que ayer te dio aquella húmeda cueva.

Me gritaste egoísta por decirte que quería estar mejor y no notaste que ese adjetivo utilizado en mi contra, era el combustible que creó todo lo que tú hoy disfrutas.

Recuerdo que te creí más listo y que te diste cuenta de eso aunque no me lo decías, pero hoy tristemente noto que no es así, pues te dije: "¿No te parece que Internet no puede estar monopolizado al igual que otros servicios? ¿Y si la prohibición de las drogas hace mas daño? ¿No te parece absurdo que todos paguemos el medio pasaje de un sector y que los demás miren de lejos? ¿Te parece lógico que la gente invada tierras proclamando a un cristo que jamás lo consintió? Nuevamente me miraste, no ya con esa risa acostumbrada y burlona, sino esta vez con aire de grandeza y me dices: "LOCO, MORIRAS DESPEDAZADO".

He notado que en toda nuestra historia siempre me has llamado así, pero a pesar de que nunca lo reconocerás, estas mejor gracias a mí; a mí que tanto condenaste, a mí que tanto odiaste, a mí al que tanto llamas "LOCO", a mi al que otros llaman LIBERTARIO.

Era una calurosa tarde en el aeropuerto de Jujuy, la provincia más noroccidental de Argentina. El termómetro marcaba los 41°C, y no teníamos aire acondicionado en la terminal. No es ninguna sorpresa que queríamos salir de ahí lo más pronto posible.

Estábamos esperando, tiquete en mano, el vuelo 2454 de la recién estatizada Aerolíneas Argentinas con rumbo a Buenos Aires, cuando de pronto por los portavoces se informó que necesitaban 5 voluntarios que no viajaran en dicho vuelo y se apuntaran para el próximo al día siguiente. ¿La razón? No era sobreventa, puesto que ya todos los asientos estaban asignados, sino que debido al calor, necesitaban un avión con menos peso. Además, anunciaron una “escala técnica” en Córdoba para reabastecer combustible, también por el calor.

Como era de esperarse, nadie se ofreció. No solo era el calor sofocante, sino que el próximo vuelo era hasta el día siguiente. Además, ya cada uno estaba con un asiento asignado. ¿Por qué entregarlo así de fácil? La situación se volvió tensa. El representante de Aerolíneas lo puso así de fácil: “Hasta que no aparezcan 5 voluntarios no salimos”. Finalmente cuatro empleados de una compañía aceptaron no abordar siempre y cuando Aerolíneas les diera una carta para su empresa explicando el porqué iban a perder un día de trabajo. Pero faltaba una persona más. “El QNH no da si una persona más no se ofrece”, decía el representante de la aerolínea. ¿QNH? ¿Qué será eso? La gente reclamaba, algunos preocupados porque íbamos a perder nuestros vuelos en Buenos Aires. El calor asfixiaba, la cosa se ponía caótica. Finalmente, luego de ser rodeado por tres empleados de Aerolíneas, un pasajero decidío ofrecerse. Todo el mundo empezó a aplaudir. Algunos cantaron “Argentina, Argentina”.

Las dudas quedaban en el ambiente: Esas temperaturas son comunes en Jujuy en estas épocas del año. ¿Por qué no previeron y limitaron desde un inicio la cantidad de pasajeros si el “QNH” no daba? ¿Consume más combustible un avión si hace calor? Sin embargo, ya íbamos en camino que era lo que importaba.

Hicimos la “escala técnica” en Córboba, cuando algo curioso sucedió: Un grupo de hombres bien vestidos empezó a abordar el avión. Si el “QNH” estaba comprometido y por eso tuvimos que bajar a 5 personas, ¿qué hacen estos tipos abordando? ¿No es que teníamos sobrepeso? La paciencia se agotó. Como pólvora circuló el rumor entre los pasajeros de que los que abordaban eran políticos afines al gobierno que venían de un mintín en Córdoba y necesitaban regresar a Buenos Aires esa tarde. Lo del calor, QNH, sobrepeso, “escala técnica” y demás había sido todo un cuentazo para pasar a recogerlos a Córdoba.Y llegó la insurrección. Los pasajeros se fueron al frente de la nave para impedir el abordo de los “colados”. La tripulación amenazó con llamar a la Policía Aeronáutica si los ánimos no se calmaban, pero no había manera. La gente estaba furiosa. Y pudieron: Los “colados” se vieron forzados a bajar y el avión despegó rumbo a Buenos Aires sin los inesperados pasajeros.

¿Quiénes eran? “Habrá sido unos mecánicos que regresaban a Buenos Aires”, dijo uno de los asistentes del vuelo. Difícilmente por la manera en que iban vestidos. Además, ¿qué pasó con aquello del sobrepeso y el QNH? Desde que Aerolíneas Argentinas fue nacionalizada por el gobierno de Cristina Fernández hace más de un año, se han presentado todo tipo de abusos por parte de políticos y sindicalistas. La impaciencia estaba a flor de piel, y había buenas razones para sospechar que los “colados” eran políticos o sindicalistas que manipularon el sistema para llegar a Buenos Aires ese día.

No contaban con la insurrección de los pasajeros. ¿Habrá un equivalente nacional en el 2011 con el matrimonio Kirchner? Cuidado y no son los próximos en verse obligados a bajarse del avión.

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