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Un liberal en Cuba

Publicado por Juan Carlos Hidalgo

La semana pasada viajé por primera vez a Cuba. No lo hice con fines turísticos. Jamás podría hacerlo así. Fui porque me pidieron reunirme con un grupo de jóvenes disidentes que están tratando de sentar las bases de una nueva generación de opositores a la dictadura de Fidel Castro. Para alguien que ha crecido en un país estable y con una larga tradición democrática como Costa Rica, encontrarse en un país oprimido fue una experiencia chocante. No solo lo fue la propaganda del régimen que adorna cuanto muro y valla hay alrededor de las carreteras, o la presencia de policías en cada cuadra, o la molesta costumbre de los cubanos de ver sobre sus hombros cada vez que hablan contra la Revolución y su Máximo Líder.

Lo fue el haber sido perseguido por las autoridades por el simple "crimen" de reunirme con gente que piensa diferente. Nunca había experimentado el temor de ser buscado por algún cuerpo de seguridad. Ni tampoco el haber tenido que participar en una reunión a puertas cerradas, susurrando nuestros mensajes y esperando que nadie ningún miembro del Comité de Defensa de la Revolución nos hubiera detectado a nuestro arribo (como parece que fue el caso).

Ningún pensamiento ni supuesta conquista social justifica la represión que vive el pueblo cubano. Ni las penurias económicas que sufren a diario. Como turista, es difícil cuantificar la magnitud de la miseria a la que están sometidos los cubanos. Hay que interactuar muy de cerca con ellos para hacerse una idea. Se me queda grabada en la mente la imagen de José Luis, un médico veterinario que, en lugar de trabajar en su profesión y recibir un salario de $25 mensuales, se dedica a ofrecer servicios de hospedaje y transporte a los turistas. Lo conocimos el miércoles en la tarde en el malecón, cuando la temperatura rayaba los 37 grados con una humedad del 100%. Sus ojos denotaban a alguien que aprovecha la más mínima oportunidad para llevarle unos dólares a su familia. Una vez en su casa, una bastante sencilla, y sin que nosotros dijéramos nada, se refirió a su país como "Alcatraz", y nos explicó lo dura que es la vida del cubano.

Debido a las circunstancias veo muy difícil regresar a Cuba mientras la tiranía castrista siga en pie. Pero sin duda alguna lucharé en la medida de las posibilidades para llevarle libertad y democracia a ese sufrido pueblo.

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