Perú

Proyectos que nunca debieron iniciarse

Por Iván Alonso

Iván Alonso dice que el Perú despilfarra miles de millones de soles al año en proyectos que nunca se terminan, pero el despilfarro no solamente se debe a que no se terminen sino a que muchos proyectos nunca debieron iniciarse.

La misma incertidumbre de siempre

Por Iván Alonso

Iván Alonso considera que podría ser que la inversión privada responde a las oportunidades que se presentan en lugares específicos de la economía, más que a la coyuntura electoral.

Aprobado por insistencia

Por Iván Alonso

Iván Alonso explica qué podría estar detrás de las leyes populistas aprobadas por el Congreso actual y que podrían incrementar la deuda pública a cerca del 50% del PIB del Perú.

CADE 1989

Por Ian Vásquez

Ian Vásquez dice que si bien la economía peruana sigue caminando, en algún momento en la última década o poco más, nos hemos olvidado de la importancia de seguir apuntando hacia mayor libertad.

Una alternativa realista para Petro-Perú

Por Iván Alonso

Iván Alonso considera que lo más efectivo sería sacar a Petro-Perú del negocio de la comercialización de derivados del petróleo, dado que el grueso de las pérdidas de la empresa proviene del segmento de producción y comercialización.

Aprovechando la bonanza minera

Por Iván Alonso

Iván Alonso afirma que a menor interferencia de las autoridades en la economía, mayor probabilidad de que los dólares de la bonanza minera se inviertan en el país.

Privilegio injusto e innecesario

Por Iván Alonso

Iván Alonso dice que sin duda los privilegios tributarios harán que el agro peruano crezca más de lo que ya ha crecido, pero lo hará desplazando el crecimiento en otros sectores.

Los intereses de Petro-Perú

Por Iván Alonso

Iván Alonso considera que el problema de Petro-Perú no es la tasa de interés que le cobra el Banco Central de Reserva del Perú sino que pierde plata en casi todo lo que hace.

Más siniestralidad, menos accidentes

Por Iván Alonso

Iván Alonso explica que en un mercado competitivo, las primas tienden a nivelarse con la suma de los siniestros pagados, los gastos administrativos y la rentabilidad del capital que respalda las obligaciones con los asegurados