Los congresistas demócratas continúan enviando señales sobre sus intenciones de no ratificar el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia, a pesar de las modificaciones hechas al acuerdo en materia ambiental y laboral. Si por la víspera se saca el día, el Congreso norteamericano rechazaría el TLC con Colombia y de esa forma le daría la espalda al principal aliado que Estados Unidos tiene en la región.
Los demócratas han sido poco delicados en su trato hacia Colombia, desde la negativa de Al Gore de compartir el escenario con el presidente Álvaro Uribe en una conferencia en Miami hasta las declaraciones groseras y malintencionadas que han brindado congresistas y senadores de ese partido sobre el país.
¿Que opciones tendría Colombia? Como lo indicara recientemente La Nota Económica, "No se puede ser amigo de alguien que no lo trata a uno como amigo, ni se puede ser aliado de alguien que no lo trata a uno como aliado". Colombia bien haría en revisar su política de cooperación con Estados Unidos en la lucha contra las drogas. Los colombianos están en su derecho de cuestionarse si vale la pena seguir cargando con el costo de una lucha que no es propia.
