Ahora que han bajado las aguas del conflicto en Colombia y Ecuador sugiero que hay varias lecciones para meditar:
1. No es lo mismo una incursión en territorio ajeno para conquistarlo, o para saquearlo, que hacerlo en persecusión de delincuentes.
2. No es lo mismo un incidente entre Ecuador y Colombia, con la entusiasta participación de Venezuela y Nicaragua; que un pleito azuzado por Correa-Chàvez-Ortega-Marulanda.
3. No es lo mismo un conflicto entre ecuatorianos y colombianos, que un incidente sacado de proporción por Hugo Chávez.
La guerra, como escribió, Ludwig von Mises, en Nation, State and Economy, "es destructora y aniquiladora...es un mal que perjudica a todos, al vencedor y al derrotado". Es bueno no olvidarse de eso.
