Blog Home

Ecuador: Reviviendo el trauma

Publicado por Paola Ycaza Oneto

Tuve la oportunidad de viajar a Perú usando nuestras maravillosas carreteras. Pude compararlas con las peruanas las cuales se encontraban en terribles condiciones, aún en lugares turísticos. Sin embargo, algo más me llamó la atención: los precios en Perú. Cabe destacar que el sur de Ecuador y el Norte de Perú se asemejan mucho en cuanto a paisaje, gente y hasta comida típica pero la diferencia de precios entre ambos países es abismal siendo los bienes de consumo e incluso los servicios, absurdamente más baratos que en Ecuador.

La función del precio es la de identificar la escasez relativa de un bien o servicio en relación con su demanda[1]. El precio al final del día transmite información de esa escasez. En Ecuador, los elevadísimos precios de muchos productos, debido a las barreras comerciales, han dejado de cumplir esta función pues ya no indican si la demanda es alta o la oferta limitada. El precio, lejos de informarnos, nos recuerda que sobre-pagamos productos debido a los aranceles y salvaguardias que se ha creído oportuno cobrar a los importadores (y exportadores que importan insumos) afectando el bolsillo del consumidor. Estos impuestos nos empobrecen porque nos impiden utilizar ese dinero extra en comprar algo adicional o ahorrar. Así, nuestro poder adquisitivo baja desmedidamente.

Es una percepción generalizada aquella de ir a comprar y al oír el gran total, ese valor no coincida con la utilidad de la compra… ¡es mucho mayor! Y uno mira los víveres y mira la pantalla de números digitales y repite el movimiento un par de veces más solo para confirmar que los productos “no valen” lo que se está cobrando. Si yo, que soy un individuo y pienso que estoy sobre-pagando, me puedo imaginar el sinnúmero de tentaciones que han tenido empresarios ecuatorianos y extranjeros de irse a operar a Perú: costos de insumos más bajos, flexibilidad laboral y hasta la posibilidad de sacar su capital sin pagar un impuesto de salida de divisas. Con un dólar fuerte y confiable, deberíamos ser el país más atractivo de la región para invertir, trabajar, e incluso vacacionar y estamos muy lejos de serlo.

Si bien la diferencia de precios entre ambos países se debe también a la depreciación del sol peruano, esta depreciación porcentualmente es menor que ciertas sobretasas que pagamos por consumir productos importados en Ecuador[2]. Asimismo, no falta quien culpa a la dolarización, y con ella, a la coyuntural apreciación del dólar, por el altísimo costo de la vida. Recordemos que las devaluaciones del sucre y la espiral inflacionaria que estas causaban indicaban que en ese momento lo idóneo era dolarizar, aunque inicialmente sufriríamos un decrecimiento traumático del poder adquisitivo pero, ¿por qué estamos reviviendo el trauma hoy? Las políticas comerciales irresponsables de la última década han sido las encargadas de revivirlo.

Si cumplen una función informativa, esto es lo que me informaron los precios de Perú: el bolsillo de los ecuatorianos sufre a diario pero tenemos carreteras estupendas que nos llevan a Colombia y a Perú… como a muchos inversionistas.

Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 29 de febrero de 2016.

Fuentes:

[1] Bullard, Alfredo. "La fábula del precio bajo". El Comercio (Perú). 6 de febrero de 2016. Disponible en: http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/fabula-precio-bajo-alfredo-bullard-noticia-1876637.

[2] "Ecuador presentó cronograma para desmantelar las salvaguardias desde enero". El Comercio (Ecuador). 19 de noviembre de 2015. Disponible en: http://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador-cronograma-salvaguardias-pagos-balanza.html.

Categorias

Autores

Archivos