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Corrección política ahora en los Oscares

Publicado por Gabriela Calderón de Burgos

La policía de la corrección política ahora tiene como blanco de su ira a los Oscares. Spike Lee --quien lidera junto a Jada Pinket Smith el llamado a boicotear la ceremonia de los famosos galardones que se realizará el 28 de febrero-- considera que algo anda muy mal en Hollywood dado que de entre 40 actores nominados en dos años no hay ni uno solo que sea negro.

Un veretano de Hollywood con 40 años de carrera, Ben Stein, reacciona así:

"Aquí está la mejor broma que he escuchado en Hollywood: que la Motion Picture Academy es racista --racista en el sentido anti-negros-- porque ninguno de los nominados para mejor actor o actriz este año son negros.

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La búsqueda sin fin de todos en Hollywood es ser tan pro-negros, tan Políticamente Correctos cuando se trata de negros, como sea humanamente posible.

¿Por qué los nominados no reflejan a EE.UU.? ¿Qué significa eso? El punto es reconocer el talento, no la demografía. No hubo hispánicos o asiáticos nominados tampoco. La demanda de que la mera población sea reconocida en lugar del talento sería más apropiada para ubicar restaurantes de comida rápida que para reconocer el talento en la actuación".

El comentario de Stein me recordó las recurrentes bromas de Larry David en su excelente serie Curb Your Enthusiasm acerca del fetiche en Hollywood con "ser tan Políticamente Correctos cuando se trata de negros, como sea humanamente posible". Como también dice Stein, "La Academia ha reconocido a los actores negros no una sino muchas veces. Deberían hacerlo. Mi experiencia es que los hombres y mujeres negros son por lo menos igual de buenos para actuar que los actores blancos".

Así es. Recuerdo los Oscares de años recientes y se me vienen a la mente los Oscares de de Denzel Washington, Halle Berry, Monique Angela Hicks, Jennifer Hudson, Forest Whitaker. Una muestra adicional de que la Academia no parece ser racista es que el conductor de los galardones este año es Chris Rock y sería una mala manera de promover la diversidad perjudicando el rating de un conductor que, independientemente de su raza, podría ser muy entretenido. Lo paradójico es que a quienes dicen no ser racistas parece importarles más la raza que la sustancia.

Al final del día, esto se trata de talento no de raza. Meter la raza en la decisión de quién se lleva la famosa estatua sería ser, precisamente, racista. Si le interesa este tema, no deje de leer también sobre cómo Jerry Seinfeld provocó la ira de la policía de la corrección política el año pasado.

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