Blog Home

Libia: Cómo convertir la maldición de los recursos en una bendición

El ex dictador libio Moammar Qaddafi ha muerto. El Consejo Nacional de Transición ahora puede seguir adelante y enfrentar los retos a futuro, incluyendo aquel de coordinar las elecciones para un nuevo gobierno que los libios consideren legítimo.

En la raíz de muchos de los problemas de Libia está la tal llamada maldición de los recursos. La economía de Libia se basa mucho en el petróleo y el gas. Pero la abundancia de recursos naturales como el petróleo o los minerales muchas veces ha desacelerado el crecimiento, sobre-expandido el rol del Estado en la sociedad y fortalecido el autoritarismo en lugares tan diversos como Rusia e Irak. En países en vías de desarrollo con instituciones débiles, tales recursos suelen ser canalizados, cuando no monopolizados, a través del gobierno, el cual luego se corrompe, responde menos a los deseos de los ciudadanos y está menos interesado en adoptar las políticas e instituciones que crean riqueza.

Pero no todos los países ricos en recursos padecen esta maldición. Chile superó la maldición de los recursos mientras que Venezuela no lo ha podido hacer. Un estudio (en inglés) del Fraser Institute utilizó medidas de libertad económica, incluyendo mediciones del Estado de Derecho, para descubrir qué distingue a los países exitosos del resto. La diferencia fue el nivel de libertad económica o calidad institucional. En una escala del 0 al 10, en la que 10 representa una mejor calidad institucional, el estudio encontró un umbral para la maldición de los recursos de alrededor de 6,9 —el nivel sobre el cual los países superaron dicha maldición. Más libertad económica convierte la maldición en una bendición.

El gráfico de abajo muestra ciertos países y regiones relacionados con el umbral de la maldición de los recursos.

Maldición de los recursos y calidad institucional

Por falta de datos confiables, el indicador de Medio Oriente y el Norte de África no incluye a Libia y otros países de la región cuyos puntajes sin duda reducirían el promedio de la región notablemente. Lo que queda claro es que la región está por debajo del nivel sobre el cual los países pueden aprovechar sus riquezas para también enriquecer a su gente. Los nuevos líderes de Libia deberían prestar atención al rol central de la libertad económica para lograr el progreso político y económico. Después de todo, como nuestros amigos en la región nos lo recuerdan, la primavera árabe empezó cuando al vendedor informal tunecino, Muhammad Bouazizi, se prendió en fuego luego de que le prohibieron vender sus productos, es decir, luego de que se le negó su libertad económica.

Categorias

Autores

Archivos