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Carta abierta a Jose Miguel Insulza

Publicado por Gustavo Coronel

Sr. Secretario General de la Organización de Estados Americanos: He visto la reciente declaración suya en Asunción, Paraguay, en la cual afirma que “en ningún país de la región está en riesgo la democracia”. No puedo guardar silencio ante lo que considero una posición totalmente divorciada de la realidad política latinoamericana e inaceptable viniendo de la máxima autoridad de una organización que debería velar por la democracia y la libertad en el hemisferio. Su afirmación pretende dar a entender que los latinoamericanos no tenemos motivo alguno de preocupación en lo que se refiere a la situación de la libertad y la democracia en nuestra región.

Como venezolano y como demócrata, debo protestar vigorosamente contra su grotesca declaración. En Cuba, en Nicaragua, en Bolivia, en Ecuador y en Argentina, entre otros países, la democracia está en peligro. Sobre todo, piense en lo que sucede en la Venezuela de Hugo Chávez y contraste esa situación con lo que usted acaba de decir.

Venezuela es una dictadura con base en todos los parámetros que una persona honesta y demócrata puede y debe utilizar para definir un sistema de gobierno. No existe en Venezuela separación de poderes, y usted lo sabe. No existe rendición de cuentas por parte del régimen, y usted lo sabe. No existe en el autoritario presidente tolerancia o respeto alguno por la disidencia venezolana, por los países de la región que difieren de su ideología o por la Secretaria General que usted ostenta, como usted mismo lo ha experimentado. Existe un profundo odio sembrado por el déspota contra grandes sectores de la población venezolana, y usted lo sabe. Hay presos políticos en abierta violación de las leyes del país y de los derechos humanos consagrados por la OEA, y usted lo sabe. Franklin Brito, despojado de su tierras por el hampa que se ha adueñado de nuestro país, ha muerto sin que hubiese un gesto suyo en su defensa. Usted ha defendido a Hugo Chávez en repetidas ocasiones, hasta en el Congreso de Estados Unidos, cuando el dictador venezolano ha sido acusado de tener nexos con las FARC. Todo esto que menciono está perfectamente documentado. En el pasado reciente usted ha promovido, hasta con impúdica insistencia, el regreso de la dictadura cubana al seno de la OEA.

Debo hacer notar que sus declaraciones llegan al público apenas días antes de las elecciones legislativas en Venezuela, a las cuales la OEA no enviará observadores. En paralelo, el régimen venezolano les ha negado la entrada a observadores de países europeos. En este contexto, las declaraciones suyas pueden ser tomadas y utilizadas por el régimen venezolano como evidencia de su apoyo a la manera sesgada, abusiva, con la cual ha sido llevada a cabo la campaña electoral en Venezuela.

Sr. Insulza: por omisión, si no por comisión, usted exhibe un claro sesgo a favor del lumpen extremista que aspira a prevalecer en nuestro hemisferio. Decir que en América Latina, y particularmente en Venezuela, no está amenazada la democracia es como decir que la virginidad de una prostituta no está en riesgo. Su aseveración es técnicamente correcta porque ya la democracia en Venezuela, como la virginidad de la dama, dejó de existir hace tiempo. Sin embargo, es una afirmación cínica e inaceptable. Un Secretario General de la OEA debería sostener los derechos de los latinoamericanos a la libertad y la democracia. Su declaración lo coloca en el bando contrario.

Aunque esto solo sea simbólico y carente de importancia para usted y su importante papel oficial, desearía que los demócratas del hemisferio rechacen su presencia donde quiera que usted vaya. Que salgan de cualquier recinto donde usted entre a hablar, como protesta contra su inaceptable postura. No hay ningún recinto lo suficientemente grande para permitir la coexistencia entre lo que usted representa y el verdadero amor por la democracia.

Este artículo fue publicado originalmente en ABC Color (Paraguay) el 24 de septiembre de 2010.

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