Blog Home

Archivo por Noviembre 2017

Esta entrevista de Ayaan Hirsi Ali en El Mundo (España) no tiene desperdicio. Les dejo por aquí algunos extractos que encuentro muy ilustrativo acerca de cuestiones como la política de identidades, la corrección política, el Islam político y el liberalismo clásico. Ella destaca la importancia de comprender la diferencia entre los musulmanes y el Islam:

"La clave es distinguir entre los musulmanes y el islam. Entre personas e ideas. Hay 1.500 millones de musulmanes. Por supuesto, no todos son fanáticos ni misóginos ni violentos. Los musulmanes son tan diversos entre sí como cualquier otro presunto colectivo: cristianos, judíos, mujeres, gays, hombres heterosexuales blancos... Y la inmensa mayoría son pacíficos y tolerantes. Otra cosa es el islam. El atentado de Barcelona es la expresión del islam político. Sus autores fueron fieles al Corán. Siguieron exactamente las consignas de la segunda etapa de la vida de Mahoma".

Ayaan se define como una liberal clásica, y lo describe así:

"Sí, liberal en el sentido europeo. El emocionante acierto del liberalismo clásico es que se fija en el individuo. No se detiene en el sexo, la raza, la ideología o la religión de una persona. Lo único que le importa es la condición humana. Y la capacidad de las personas para comprender y compartir ideas y experiencias con otras. Y lo primero que compartimos es el deseo de libertad. Y la primera libertad que anhelamos y debemos defender es la libertad frente a cualquier intento de coerción. Esto es una verdad y un valor universal, en Namibia o en Minnesota".

Lo que está sucediendo en Venezuela es una tragedia humanitaria que no debemos olvidar. Por eso a fines de la semana buscando información nueva para actualizar nuestra infografía acerca de la crisis que atraviesa encontré algunas noticias interesantes que les quería compartir. 

La situación en los hospitales es tan precaria que hay madres que llevan a sus hijos por algo y los empeoran por otra cosa, como le sucedió Sandra Galindez, cuyo hijo de 14 años llegó a tener la apariencia de un niño de 7 u 8 años por desnutrición y múltiples complicaciones antes de fallecer a fines de agosto.

Muchos venezolanos sufren de hambre, un problema que se ha prácticamente erradicado en el mundo. Según la organización Cáritas, con datos hasta fines de septiembre del presente año, los venezolanos han perdido en promedio 10 kilos este año. Llámele "la dieta venezolana". Ante la escasez aguda de alimentos el dictador propone que coman (tambores por favor...): carne de conejo...y para esto anunció el lanzamiento de la "Primera Parte del Plan Conejo". Si todavía hay conejos, ahora que el gobierno se encargue de asegurar su oferta probablemente lograrán que se convierta en una especie en extinción. Esto lo suponemos porque el sistema de planificación centralizada es "tan exitoso" que en Venezuela llegan los precios de la carne pero no la carne como señala el titular de esta noticia.

El Socialismo del Siglo XXI ha sido igual de empobrecedor y autoritario que el del Siglo XX. Eso están aprendiendo no solo los que sufren de hambre sino aquellos estudiantes universitarios que han tenido que abandonar sus estudios, o todos aquellos profesores universitarios que están siendo perseguidos o que permanecen en la cárcel. También se ha perjudicado el deporte. Venezuela solía ser una potencia del béisbol y ahora sus clubes luchan por lograr que suficientes fans lleguen a los partidos. 

Como dijo Mario Vargas Llosa en un evento en Cato la semana pasada, el socialismo vende una utopía. Es la utopía de salud universal, seguro social con cobertura universal, etc. La realidad es muy distinta donde más lejos se ha llegado en el camino hacia esa utopía. Puede haber cobertura universal pero planes de jubilación licuados. La cereza encima de este tóxico pastel, es que la tragedia y la persecución política termina creando el drama de familias separadas.

Categorias

Autores

Archivos