Volviendo al tema de qué hacer con Venezuela (y qué hacer con Ecuador si las cosas empeoran) estoy de acuerdo con que los pueblos tienen el derecho a la rebelión. El problema que yo veo con lo propuesto por Martín es que su primer criterio supone que todavía existe un sistema de división de poderes y contrapesos en el que hayan organismos como un Congreso o una Corte Suprema que pueda (o desee) actuar de manera independiente. Esto es algo que en Venezuela ya no existe. Me temo que si fueran a empeorarse las cosas en Ecuador, este criterio no podría ser satisfecho ya que estamos hablando de un país con un Congreso, un Tribunal Supremo Electoral y ahora un Tribunal Constitucional sometidos a la voluntad del ejecutivo (todo esto en tan solo 4 meses y medio de gobierno).
Mi pregunta entonces es, ¿cuál sería la acción aceptable y legítima para derrocar a un gobierno despótico si ya no existe la división de poderes y los contrapesos en el sistema?
