Trump violó la Constitución al intentar deportar a estadounidenses nacidos en Estados Unidos

David J. Bier explica que las mejores políticas migratorias indican que los inmigrantes y sus hijos deberían sentirse cómodos al integrarse en la sociedad estadounidense.

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Por David J. Bier

En el caso Trump contra Barbara, la Corte Suprema invalidó la orden ejecutiva del presidente Trump que prohibía la ciudadanía por nacimiento a los residentes ilegales o temporales de Estados Unidos.

Las cortes siguen determinando que el DHS y Trump están violando la Constitución con su agenda migratoria. En mi reciente testimonio ante el Congreso, documenté 28 casos en los que las cortes han determinado que las medidas migratorias de la administración son inconstitucionales, incluyendo violaciones a las Enmiendas Primera, Cuarta, Quinta, Décima y Decimocuarta. Este caso es la tercera vez que la Corte Suprema ha declarado inconstitucionales las medidas migratorias de Trump; las otras dos fueron reprimendas por su negación del debido proceso a personas deportadas en virtud de la Ley de Enemigos Extranjeros.

La decisión es crucial para proteger los derechos de todos los estadounidenses. Como se ha documentado ampliamente en casos en Minnesota y Los Ángeles, el DHS detiene deliberadamente a personas sin evidencia de que hayan violado ninguna ley para interrogarlas sobre su ciudadanía. He demostrado que entre una quinta parte y una cuarta parte de todas las detenciones del ICE corresponden a personas que no han sido acusadas de ningún delito y contra las que no existe una orden de expulsión —personas a las que no habría razón alguna para buscar específicamente—. Dado que los agentes del DHS ignoran las declaraciones de ciudadanía e incluso los "REAL IDs", el acta de nacimiento es la única forma infalible de evitar que el DHS te detenga y te deporte. Sin la ciudadanía por nacimiento, los estadounidenses tendrían que presentar pruebas del estatus migratorio de sus padres al momento de su nacimiento.

La opinión mayoritaria no citó el hecho de que la Decimocuarta Enmienda otorgó la ciudadanía a los hijos de inmigrantes ilegales al momento de su promulgación. Los únicos "extranjeros deportables" en 1868 eran los esclavos traídos a Estados Unidos en violación de la prohibición del comercio de esclavos. Jack Chin y Paul Finkelman tienen un artículo detallado sobre este punto en el que señalan que las deportaciones de esclavos no eran meramente hipotéticas, sino que realmente habían ocurrido.

A pesar de sus votos, ningún juez estuvo de acuerdo con la orden ejecutiva en su totalidad

  • El juez Clarence Thomas afirma que la ciudadanía debería basarse en el lugar donde residen los padres de una persona y en su intención de permanecer en el país. Pero la orden ejecutiva se basa en el estatus legal, no en la residencia.
  • Como señala su colega disidente Neil Gorsuch, esta norma otorgaría la ciudadanía a los inmigrantes ilegales con domicilio en el país, lo cual él no descarta. A falta de una ley del Congreso, aparentemente también limitaría la ciudadanía de los hijos nacidos de ciudadanos estadounidenses en Estados Unidos cuando la residencia de sus padres se encuentra en el extranjero.
  • El juez Alito considera que debería basarse en si el niño obtiene la ciudadanía de un país extranjero al nacer, pero admite que esto otorgaría la ciudadanía a algunos hijos de inmigrantes ilegales. Alito parece reconocer que esta interpretación también podría afectar la ciudadanía de algunos hijos de ciudadanos naturalizados.
  • Solo el juez Kavanaugh defiende el alcance de la orden ejecutiva en sí, pero luego concluye que viola la ley del Congreso. Creo que todos están en conflicto porque su teoría subyacente carece de fundamento histórico, legal o textual.

El tema no está tan zanjado como debería estarlo. Desafortunadamente, dado que hay cuatro votos a favor de algún tipo de restricción a la ciudadanía por nacimiento, los opositores continuarán la lucha. El presidente Trump ya ha instado al Congreso a aprobar una ley, y varios senadores ya han presentado proyectos de ley al respecto. La mayoría de la Corte actual anularía esa ley, sin importar lo que diga, basándose en el razonamiento de esta decisión. Pero, presumiblemente, los conservadores planean jugar a largo plazo, y la oposición a Barbara podría convertirse en una nueva prueba de fuego para los candidatos a jueces. Eso es lamentable porque las mejores políticas indican que los inmigrantes y sus hijos deberían sentirse cómodos al integrarse en la sociedad estadounidense. Esa es otra razón política importante para mantener la ciudadanía por nacimiento.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (Estados Unidos) el 30 de junio de 2026.