Puede que los jóvenes no estén bien, pero no solo hay que culpar a las redes sociales
Jennifer Huddleston dice que culpar a la tecnología puede resultar políticamente conveniente, pero si realmente nos preocupa la salud mental de los adolescentes, debemos dedicar esa misma energía a abordar las presiones sociales más profundas a las que se enfrentan los jóvenes cada día.