Casi un siglo después, seguimos luchando contra la prohibición del alcohol
Christian Schneider dice que los beneficios del fin de la Ley Seca se hicieron evidentes de inmediato: la gente dejó de envenenarse con alcohol mezclado con disolvente en la bañera, el crimen organizado perdió gran parte de su influencia y las fábricas de cerveza volvieron a dar trabajo a la población local.