Shakira y los trucos

Carlos Rodríguez Braun dice que los trucos de Shakira no son realmente trucos, sino los recursos legales que el Estado de Derecho pone a disposición de todos, y que son esenciales para que exista la libertad.

Por Carlos Rodríguez Braun

Los trucos de Shakira no son los que la artista colombiana ha utilizado para eludir el pago de los impuestos o para lograr que la Audiencia Nacional anule las sanciones del fisco del año 2011, al no haber sido probado que residió en España más de 183 días.

Esos no son trucos, sino recursos legales que el Estado de Derecho pone a disposición de todos, y que son esenciales para que exista la libertad, que depende crucialmente de los límites del poder a la hora de avasallar la propiedad de sus súbditos.

Los trucos de Shakira son lo que utilizan con su nombre los enemigos de la libertad.

El truco más importante es poner el foco fiscal en los ricos. El objetivo de este ardid es desviar la atención de quien realmente paga impuestos, que siempre es la mayoría del pueblo, lo que llamamos la clase media. Buena parte de los esfuerzos propagandísticos del poder estriban en ocultar esa coacción de la que brota la recaudación tributaria. De ahí la imposición indirecta o especial, las retenciones, la no deflactación de la tarifa del IRPF, y demás maniobras de ocultación que rara vez son objeto de análisis, ni siquiera por los economistas –puede verse: "Hacienda somos todos, cariño", aquí

La ofuscación con el malvado rico, que agita el baluarte ético más relevante y menos confesable del socialismo de todos los partidos, que es la envidia, no estriba solo en disfrazar la presión fiscal que castiga a la mayoría de la población, sino en engañarla aduciendo que, si paga muchos impuestos, entonces la culpa no es del poder sino, precisamente, de los pérfidos y acaudalados evasores.

Esto se vio en esa propaganda de Hacienda, inspirada precisamente en Shakira, que es la serie "Celeste", que identifica burdamente los impuestos con el bien común –véase "Celeste o el bulo fiscal", aquí.

En la serie se utiliza el cuento que ha vuelto a reaparecer ahora con el caso Shakira, a saber: si los ricos pagaran, entonces los demás pagaríamos menos –esta publicidad engañosa es tan antigua como falaz, porque los contribuyentes son cada vez más y los impuestos no han bajado–.

En suma, es el viejo camelo de que los socialistas van a por los ricos cuando van siempre a por la persona que no puede defenderse. Van a por usted, señora.

Este artículo fue publicado originalmente en La Razón (España) el 24 de mayo de 2026.