Senador denuncia a Trump

Manuel Suárez-Mier reseña el libro publicado recientemente por el Senador de Arizona Jeff Flake, en el cual se destacan las diferencias entre los ideales conservadurismo tradicional y el populismo nacionalista de Donald Trump.

Por Manuel Suárez-Mier

El libro que recién publicó el senador republicano por Arizona Jeff Flake, Conciencia de un conservador: rechazo a las políticas destructivas y regreso a los principios constituye la primera condena frontal al amasijo de bufonadas y dislates que definen ese barco sin brújula ni rumbo que es el gobierno de Donald Trump.

Flake afirma que cuando la razón de ser ya no es "cómo podemos asirnos a los principios de gobierno limitado y libertad económica" si no se torna "cómo mantenemos nuestra mayoría por un ciclo político más", entonces nos hemos vuelto lo que se supone que combatimos, corrupción del espíritu que pronto se vuelve corrupción integral.

Alega que “conforme cada cuatro años el electorado pierde 2 puntos porcentuales de electores blancos, y el partido republicano se vuelve más viejo y más blanco, derivamos hacia la irrelevancia por no atraer a electores más diversos… Todo esto lo sabíamos antes de la elección (de Trump) pero lo trocamos por el estímulo fugaz del populismo, nativismo y demagogia”.

Flake, quien nació en el lecho de una familia mormona en un rancho en el norte de Arizona, es pro-inmigrantes porque conoce la historia de persecución religiosa que sufrieron sus ancestros que los forzó a huir hacia el oeste, y por experiencia propia en su rancho, donde trabajó junto a muchos mexicanos que por allí pasaron.

Como buen arizonio, al igual que su héroe Barry Goldwater, Flake es más que un conservador tradicional, un libertario de la pradera que cree en gobierno limitado, finanzas públicas equilibradas, mercados competitivos y exentos de regulación excesiva y en la libertad irrestricta de flujos comerciales, financieros y migratorios.

Cita con reiteración al campeón de los pensadores liberales clásicos Friedrich Hayek en su famoso ensayo Por qué no soy un conservador, donde subrayó dos problemas de los conservadores: 1) su renuencia a aceptar hallazgos científicos bien fundados; 2) su propensión a someterse a la influencia corruptora del nacionalismo, letal para formular buenas políticas públicas y defender mercados libres.

Este sesgo nacionalista frecuentemente suministra el puente entre conservadurismo y colectivismo al actuar en términos de “nuestros” recursos e industria, lo que lleva a exigir que tales activos se usen solo “en el interés nacional”, definición que siempre se transfigura “en el interés del Estado”, o sea el de los burócratas y sus líderes.

En 2016 en EE.UU. el nacionalismo se fusionó con su primo el populismo y súbitamente empezaron a aparecer ganadores y perdedores, el comercio se volvió un juego de suma cero, los enemigos del pueblo, mexicanos, musulmanes, etc., fueron culpados y la solución fue erigir barrera físicas ante al mundo y metafóricas entre americanos: el pueblo bueno, el que me apoya, todos aquellos que no, son nuestros enemigos.

El senador enfatiza, siguiendo a Hayek, que “tener buenas intenciones no es igual que hacer las cosas bien, y con frecuencia se consiguen resultados opuestos. El auténtico altruismo consiste en inducir las potentes fuerzas naturales de la economía de mercado para alcanzar los resultados más beneficiosos para la población".

Quienes creen en usar su iniciativa para sustituir la forma en que opera un mercado libre y competitivo, llevan a la ruina económica. Hacer las cosas bien es dejar al mercado y al mecanismo de precios operar su magia, que nos conduce a beneficiar a otros no por altruismo, sino al inducirnos a actuar de forma que ése es el resultado.

Flake escribió un texto valiente y poderoso denunciando la incongruencia de Trump con los principios libertarios de una facción clave del partido republicano. Predeciblemente, el energúmeno respondió amenazando que hará campaña para evitar su reelección al Senado el año próximo. Ya veremos el desenlace.  

Este artículo fue publicado originalmente en Excélsior (México) el 10 de agosto de 2017.