Samuel Brittan, QEPD

David Boaz comenta la contribución del periodista británico Samuel Brittan a la promoción del liberalismo en su sentido amplio, abarcando los dominios económico, político y social.

Por David Boaz

Estoy entristecido de enterarme que Samuel Brittan ha muerto a sus 86 años. Escribió columnas sobre economía y política en el Financial Times que muchas eran descritas como “lectura esencial” durante casi 50 años, así como también ensayos y libros. Se describía a sí mismo como “un tipo de liberal individualista”, escribe el Financial Times, con “hostilidades duraderas: hacia los políticos (con raras excepciones), la Tesorería y las proyecciones económicas”.

En 1973 escribió un ensayo brillante titulado “El capitalismo y la sociedad permisiva”, que está incluido en su libro con el mismo título (luego publicado bajo el título A Restatement of Economic Liberalism) y en The Libertarian Reader. Él señaló que en las décadas recientes los partidarios de la libertad personal y económica se han encontrado muchas veces en lados opuestos del espectro político, estando los partidarios de la libertad económica del lado de los Republicanos o los Conservadores británicos y aquellos que defienden las libertades civiles y personales volviéndose partidarios de los Demócratas y el Partido Laboral. En los siglos 18 y 19 tal distinción no existía, y aquellos que favorecían la libertad —tanto la personal y la económica— se encontraban dentro del movimiento liberal. La conexión lógica entre varias libertades sigue existiendo, no obstante, y en ese ensayo Brittan argumentaba que “el capitalismo competitivo es la fuerza más importante actuando del lado de lo que ahora está de moda llamar ‘permisividad’, pero que alguna vez fue conocido como libertad personal”. Él señaló que aunque los capitalistas y los jóvenes de los sesenta se consideraban enemigos, tanto la economía de mercado como la “contracultura” estaban basadas en la idea de “hacer lo tuyo”. Vale la pena leer el texto completo.

El Financial Times señala los temas de otros de sus libros:

“Sus libros incluían Left or Right: The Bogus Dilemma, en el cual el argumentó que Adolf Hitler y Joseph Stalin tenían más en común entre sí que lo que cualquiera de los dos tenía con los políticos centristas, y en Is There an Economic Consensus?, en el cual mostraba que los economistas de todas las inclinaciones políticas están más de acuerdo entre sí de lo que están con aquellas personas que no son economistas.

La junta editorial del Financial Times agrega:

“Era un creyente apasionado en la libertad de cualquier tipo de tiranía, política o personal, un verdadero intelectual y un hombre de conciencia.

Era conocido por su creencia en los mercados libres. Pero esto era más debido a su convicción de que estos expresaban y respaldaban la libertad que debido a su capacidad de enriquecer a todos. Él estaba muy consciente, también, de que una sociedad con mercados libres, como la Inglaterra victoriana, podía estar repleta de tiranías escuálidas. Su liberalismo era mucho más amplio que eso. Creía en la libertad en todos los dominios —económico, social y político. 

Esa creencia lo hizo ambivalente frente a Margaret Thatcher y Ronald Reagan. 'La gran paradoja del Thatcherismo, y hasta cierto grado del Reaganismo', escribió en desaprobación, 'es el contraste entre su individualismo económico y su autoritarismo en otras áreas'. Brittan odiaba la violencia y la coerción. Esencialmente un pacifista, condenó lo que vio como la venta inmoral de armas”.

Brittan fue designado caballero en 1993, así que si fuese británico lo llamaría Sir Samuel Brittan. Como un republicano estadounidense, simplemente lo considero como uno de los periodistas más profundos de la última mitad de siglo. Que descanse en paz.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (EE.UU.) el 13 de octubre de 2020.