Perlas andaluzas

Carlos Rodríguez Braun señala que suele suceder que los políticos, sindicalistas y varios comentaristas suelen ignorar al contribuyente cuando hablan de la necesidad de un mayor intervencionismo.

Por Carlos Rodríguez Braun

Pasa el tiempo, pero no mis manías. Como todos los veranos, aquí van perlas andaluzas cultivadas en el mismo necio intervencionismo que predomina en cualquier otra parte. 

Declaró el presidente autonómico, Juan Manuel Moreno Bonilla: “No puede haber más rebajas fiscales. Cuando llegue la recuperación, podremos pensar en volver a bajar de nuevo los impuestos”. Es una falacia socialista, que leí en El País Andalucía: siempre se pueden bajar los impuestos, y sobre todo ahora, para facilitar la recuperación, recortando el gasto público y el elefantiásico sector público andaluz. Tituló La Razón Andalucía: “El coronavirus obliga a descartar más bajadas de impuestos”. No es el virus sino, precisamente, el rechazo a reducir el gasto. 

Los políticos andaluces, igual que los demás, ignoran sistemáticamente a los contribuyentes. Lo vi en agosto con la discusión a cuenta del dinero europeo. Informó El Mundo Andalucía: “Moreno denuncia desigualdades” y “Andalucía se rebela frente al ‘privilegio’”. Todos se pusieron estupendos, como leí en el Diario de Cádiz: “Moreno seduce a sindicatos y patronal en su exigencia sobre los fondos de la Unión Europea”. ¿Cómo no se van a poner de acuerdo si es dinero ajeno? El vicepresidente, Juan Marín, anunció dramáticamente que estaba dispuesto a entregar “las llaves de San Telmo” a Susana Díaz, si con eso “va a llegar más dinero para los andaluces”. Como si fuera el maná. “Unidos por los fondos Covid”, tituló ABC de Sevilla. Allí escribió el alcalde, Juan Espadas, que pidió gastar más “para paliar los efectos económicos perversos de la pandemia”, como si el mayor gasto no tuviera ninguna contraindicación económica. 

Leí en Diario Algeciras: “Kichi propone para Cádiz sustituir la avenida de Juan Carlos I y renombrarla para homenajear a la Sanidad Pública”. Nunca a las trabajadoras que con sus impuestos la pagan. Y La Voz de Cádiz recogió testimonios de sindicalistas, como Jesús Serrano, de CCOO: “El Gobierno tiene que apostar”, y ya se imagina usted el resto: más gasto público. Ni una sola mención a los contribuyentes. 

También los olvidaron IU y Podemos en el Ayuntamiento de Málaga, cuando plantearon que “aumente la presión fiscal sobre grandes establecimientos comerciales, compañías suministradoras de energía y telecomunicaciones, y entidades financieras”, informó Sur de Málaga. Detalló el edil Nicolás Sguiglia que todo sería maravilloso, porque aumentarían los ingresos y “se podrían financiar nuevos servicios públicos y sociales”. Ni por un momento pensó que, si suben los impuestos sobre los comercios o los cajeros automáticos, eso perjudica a la gente. Para él la clave es que “existe un claro margen por parte del Ayuntamiento para aumentar la recaudación”. El margen más estrecho de las trabajadoras que lo pagan no fue asunto digno de su atención.

Este artículo fue publicado originalmente en Expansión (España) el 31 de agosto de 2020.