Paraguay: Agonía de la ley de responsabilidad fiscal

Víctor Pavón considera que la Ley de responsabilidad fiscal de Paraguay debería permanecer vigente.

Por Víctor Pavón

La ley de responsabilidad fiscal en Paraguay dice que el déficit de la Administración Central no será mayor al 1,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Afortunadamente, esta ley desde hace cuatro años se viene cumpliendo, pese a las continuas y muy fuertes presiones para su violación.

El problema en su implementación no solo está en contener los gastos superfluos, aquellos que los políticos de todos los partidos presionan para su aprobación. Por supuesto, esas partidas presupuestarias afectan a la sostenibilidad fiscal, causando efectos negativos sobre la estabilidad macro económica, desequilibrando los ingresos y gastos. La ley de responsabilidad fiscal al menos es una barrera en forma de esclusa que impide el desborde del agua.

Todo lo relacionado con un gobierno limitado está, de hecho, en permanente peligro. Leyes como la de responsabilidad fiscal tienen un verdugo tenaz: algunas ideas económicas de fondo; las mismas que pueden modificar en cualquier momento esta misma legislación elevando el déficit del 1,5 al 3 o 4 y más por ciento. ¿Por qué puede darse este escenario? El tema es de fondo, como decía, por lo que es necesario analizarlas.

Para los voceros del pensamiento económico prevaleciente a la fecha, el aumento del gasto público es la mejor receta para evitar las recesiones y hacer andar la economía. Esta es una medida, por cierto, nada nueva; pero que viniendo de un reciente y muy mediático Nobel de Economía como Paul Krugman, muchos las consideran como válidas y hasta palabra mayor que no requiere de réplica alguna.

Krugman y otros, afirman al respecto, que el déficit no es malo y puede resultar positivo cuando la economía cae por debajo del nivel medio de crecimiento. Como decíamos, esta propuesta no es nueva ni original. John M. Keynes la sostuvo en su hasta ahora famoso libro escrito en 1936, Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero, en el que dio su receta a la grave depresión de la época.

Sin embargo, y pese a toda la publicidad del mainstream dominante —pensadores liberales de la talla de Mises y Hayek— promotores del anti establishment —ya habían sostenido lo contrario de aquella línea de ideas con argumentos diferentes y consistentes. En realidad, lo que interesa es el tamaño real de los desembolsos que hace el Estado mediante el gobierno, esto es, los recursos sustraídos del sector privado y dirigido hacia el sector estatal.

Los gobiernos en todas partes seguirán haciendo lo posible y utilizará los medios a su alcance para seguir sacando recursos de los individuos y las empresas privadas. Y este es el problema de fondo. La ley de responsabilidad fiscal debe ser preservada pese a su reiterada agonía.