Expandan la inmigración legal para estimular la economía

Alex Nowrasteh considera que la inmigración legal podría catapultar la recuperación económica en EE.UU. dado que los inmigrantes incrementan tanto la oferta como la demanda de la economía.

Por Alex Nowrasteh

Una escasez de trabajadores está desacelerando nuestra recuperación de la destrucción económica causada por el COVID-19. Lo cheques de seguro de desempleo demasiado generosos, un estado de bienestar expandido y las restricciones migratorias han reducido la oferta de trabajadores disponibles. Hay 9,2 millones ofertas de trabajo a nivel nacional y 9,3 millones de personas desempleadas. Como resultado, los empleadores están subiendo los precios más rápido que los precios y la economía se está recuperando a un paso más lento del que debería. Expandir la inmigración legal es una manera de ayudar. 

Los inmigrantes llenarán las vacantes de empleos y crearán oportunidades de empleo adicional para los estadounidenses nacidos aquí, acelerando la recuperación económica en el proceso. En el lenguaje económico, los inmigrantes incrementan tanto la oferta como la demanda de la economía, lo cual se logra de varias maneras. Por ejemplo, los inmigrantes son el doble de proclives a empezar una empresa en comparación con los estadounidenses nacidos aquí, según la Kauffman Foundation. Ellos al menos se emplean y, en algunos casos, emplean a otros. 

De hecho, 45 por ciento de las empresas Fortune 500 fuesen fundadas por los inmigrantes y sus hijos aún cuando ellos constituyen un cuarto de la población estadounidense. Casi todas las empresas grandes y exitosas empezaron como una pequeña empresa. En la ciudad de Nueva York, por ejemplo, los inmigrantes constituyen alrededor del 36 por ciento de la población aún así constituyen cerca de la mitad de todos los propietarios de las empresas pequeñas. Necesitamos inmigrantes aquí no solo para que lideren nuestra recuperación económica hoy sino porque ellos y sus hijos fundarán muchas de las empresas en crecimiento de mañana. 

Los inmigrantes también aumentan la demanda consumiendo los bienes y servicios hechos por otros trabajadores. Este poder de compra adicional luego va y estimula a los negocios locales y aumentando las oportunidades de empleo para otros estadounidenses. Una investigación económica reciente incluso han encontrado que cada inmigrante crea alrededor de 1,2 empleos para los trabajadores locales, muchos de ellos siendo de baja calificación. 

Es importante recordar que los inmigrantes no le quitan trabajo a los nativos. Pero los inmigrantes si alquilan departamentos, compran alimentos y gastan la mayor parte de su dinero en EE.UU. Algunos inmigrantes sí envían parte de sus ingresos al extranjero a sus familiares, pero incluso ese dinero eventualmente vuelve a EE.UU. en la forma de exportaciones a esos países. 

El crecimiento económico estadounidense ha sido más lento durante las últimas décadas, en parte debido a un crecimiento poblacional más bajo. Los estadounidenses están teniendo menos hijos y las tasas de inmigración se estaban moderando incluso antes de que el Presidente Donald Trump asumiera la presidencia. Este es un gran problema porque los países con poblaciones en declive no innovan o crecen tanto como los países con poblaciones boyantes. 

Menos personas conducen a un menor número de empresas fundadas, menos innovación y menos consumidores para estimular el crecimiento. La inmigración puede ayudar a revertir este declive. 

Reducir los beneficios de desempleo y otros pagos de bienestar también puede ayudar a persuadir a los estadounidenses para que vuelvan a la fuerza laboral. Perversamente, los beneficios de desempleo y algunos beneficios les pagan a los trabajadores por no trabajar, muchas veces retardando su retorno a la fuerza labora. 

De hecho, los adolescentes, como no califican para recibir pagos de bienestar o por seguro de desempleo, han ingresado a la fuerza laboral en un grado impresionante. La tasa de desempleo juvenil era de 9,6 por ciento en mayo y 9,9 por ciento en junio, más baja que en cualquier momento desde principios y mediados de la década de 1950. Los adolescentes, sin embargo, no pueden satisfacer la demanda en el mercado laboral por mucho tiempo —especialmente una vez que el año escolar empiece en otoño. 

Junto con los precios en alza, algunas empresas también han aumentado los salarios, pero la desaceleración de la inmigración no puede explicar esta reacción. Durante la última década, Arizona aumentó el cumplimiento de la ley migratoria a tal grado que cientos de miles de inmigrantes ilegales abandonaron el estado. Pero su salida no elevó los salarios para los trabajadores que quedaron atrás en relación a los estados que no aprobaron legislaciones similares. Una fuerza laboral decreciente no conduce a la prosperidad. 

Está claro que los trabajadores inmigrantes, los empresarios y los consumidores pueden ayudar a impulsar la recuperación económica. La administración de Biden debería hacer todo lo que pueda hacer para aumentar el paso de la inmigración legal.

Este artículo fue publicado originalmente en Inside Sources (EE.UU.) el 4 de agosto de 2021.