¿Multa o precio?

Alfredo Bullard considera que más eficiente que el sistema de "pico y placa" sería uno que permita cobrar por adelantado una multa por el derecho a circular el día de la prohibición.

Por Alfredo Bullard

En un artículo publicado en esta misma columna el 11 de agosto pasado ("Por qué existen las multas") sugerí lo siguiente sobre el bendito "pico y placa": “… no es descabellado cobrar a las personas por anticipado por su voluntad de que no se le apliquen ciertas reglas. (…) En esa línea, es razonable que la Municipalidad establezca una regla por la que el usuario que quiere circular en los días en que está limitado por el ‘pico y placa’ pague al comienzo de mes una cantidad por ese derecho y ya no se le aplique las multas. Es lo mismo que hace quien decide asumir el riesgo de ser multado (ha decidido pagar las multas y circular) solo que es más ordenado, reduce en el Estado los costos de recaudar y permite que las personas que valoren circular más que el costo que generan por congestión puedan hacerlo con un sistema más simple. Para que el sistema funcione, es suficiente que la multa sea calculada adecuadamente (costo de congestión multiplicado por la inversa de la posibilidad de ser detectado) con un descuento por el beneficio que genera reducir el costo de recaudar”.

Muchas personas criticaron la propuesta por inviable, injusta e impracticable.

Pues resulta que en Bogotá (donde también han adoptado el desatino del "pico y placa") en la línea propuesta se ha dado un decreto que permite a los propietarios de vehículos particulares exonerarse del límite sistema días si pagan una contraprestación de 4 millones de pesos semestrales (aproximadamente mil doscientos dólares americanos o cuatro mil soles).

La medida ha sido justificada para evitar la tentación de comprar un segundo carro, lo que genera un gasto inútil sin eliminar la congestión y a la vez generar ingresos para el Estado.

En realidad, creo que hay razones más poderosas que esas.

La primera razón es el costo de recaudación. Una cosa es poner una multa y otra que te la paguen. Y la Municipalidad de Lima ya lo sabe, solo que no lo dice de esa manera. Veamos.

Si usted comete la infracción y circula el día que no debe y lo agarran, le tocará una multa de S/336. Pero eso no es cierto. La multa es menor, porque si la paga en 5 días, le hacen un descuento de 83% (solo paga 57 soles). Y si se le pasa la fecha y la pagó dentro de los 15 días, el descuento es el aún atractivo porcentaje de 67% (solo paga 110).

“El cobrar por adelantado no solo es práctico y económico. Hace que la vía sea usada de manera más eficiente (...) pues quienes valoran circular por encima del costo de la congestión que generan podrían hacerlo”.

¿Y por qué la Municipalidad es tan generosa? No lo es porque sea buena gente. Lo es porque es inefectiva en cobrar. Por eso nos “compra” el pago rápido con el descuento. Visto como debería verse usted está comprando su derecho a circular más barato el día de la prohibición porque decide pagar antes la multa.

Si la Municipalidad tuviera un sistema en el que tomada la foto nos cargan la multa en nuestra cuenta bancaria, no nos descontaría un centavo. El descuento es tan brutal porque la incapacidad y costo de cobro es igualmente brutal.

Pero además, en esa línea, el cobrar por adelantado no solo es práctico y económico. Hace que la vía sea usada de manera más eficiente y efectiva pues quienes valoran circular por encima del costo de la congestión que generan podrían hacerlo.

Este artículo fue publicado originalmente en El Comercio (Perú) el 2 de noviembre de 2019.