Mientras que Europa lamenta el estado de bienestar, EE.UU. lo construye

Michael Tanner explica cómo mientras que los principales países europeos están reduciendo el gasto público y los beneficios estatales, EE.UU. parece determinado en construir un estado de bienestar al estilo europeo.

Por Michael D. Tanner

Mientras que el Presidente Obama se reunía con los líderes del G-20 en Toronto, era cada vez más aparente que EE.UU. y los países europeos se están moviendo en direcciones diametralmente opuestas.

La administración de Obama ha estado apurándose para convertir a EE.UU. en una copia del sistema de bienestar social europeo, mientras que al mismo tiempo los países europeos se han visto forzados a lidiar con el fracaso de ese mismo estado de bienestar. Grecia, Hungría y Portugal han recibido gran parte de la atención de los medios mientras su creciente deuda ha amenazado la viabilidad del euro. Pero a lo largo de la Unión Europea, los países están descubriendo que ya no pueden pagar el costo masivo de proveer beneficios estatales desde la cuna hasta la tumba.

Francia: El caso ejemplar del euro-socialismo se enfrenta a una deuda nacional de 1,49 billones de euros, alrededor de 77% de su PIB. Aquello no incluye las obligaciones no financiadas del sistema de pensiones del país, las cuales podrían exceder 200% del PIB por sí solas. Reformar el sistema francés de beneficios estatales ha sido considerado como políticamente imposible desde hace mucho, pero los datos fiscales han obligado al gobierno francés a que finalmente proponga un aumento en la edad de jubilación. El gobierno francés también está vendiendo tierras en posesión del estado y otras propiedades. Y el sistema de atención médica francés ha aumentado gradualmente los deducibles y otras formas de compartir los costos con el consumidor.

Alemania: Cada persona que trabaja en Alemania carga consigo una deuda de 43.000 euros ($53.000). Como respuesta a esto, el gobierno alemán ha anunciado planes de reducir en más de 80.000 millones de euros el gasto público, alrededor de 3% del PIB, a lo largo de los próximos cuatro años. Ya ha anunciado reducciones de $3.000 millones de euros en el presupuesto de este año, incluyendo una reducción en los beneficios para los desempleados. La edad de jubilación aumentará de 65 a 67 años para 2029. Las universidades estatales, anteriormente gratuitas, empezaron a cobrar matrícula.

Gran Bretaña: La deuda nacional de Inglaterra es de 90.000 libras ($133.000) por cada hogar. El nuevo gobierno del Primer Ministro conservador David Cameron ya ha anunciado que el presupuesto se reducirá en más de 6.000 millones de libras. Planea aumentar la edad de jubilación dentro de su sistema de Seguridad Social y abolir los pagos a los padres con niños recién nacidos. El gobierno también planea implementar una reforma al sistema de beneficios estatales al estilo estadounidense, incluyendo el requisito de empleo para aquellos que reciban beneficios.

Italia: Incluso el notoriamente disfuncional gobierno italiano se ha visto forzado a lidiar con una deuda nacional más grande que todo su PIB. El Primer Ministro Silvio Berlusconi ha propuesto una reducción en el presupuesto de más de 30.000 millones de euros a lo largo de los próximos dos años, incluyendo una reducción de 1.000 millones de euros en su sistema nacional de atención médica, además de un control severo de los pagos fraudulentos por discapacidad. Berlusconi también pidió un congelamiento de 3 años de los salarios de todos los burócratas.

España: Enfrentándose a la peor crisis económica del país en décadas, el Primer Ministro Jose Luis Rodríguez Zapatero ha reducido el gasto público en 15 millones de euros. Los pagos de los padres de niños recién nacidos fueron eliminados, y los pagos por discapacidad han sido reducidos. El gobierno español también ha propuesto aumentar la edad de jubilación para los hombres de 65 a 67.

Estos países están descubriendo una verdad económica básica: eventualmente se acaban los Pedros que le pagarán a Pablo.

Mientras tanto, EE.UU. está encaminado hacia un nivel de gasto público y endeudamiento comparable con el europeo. Desde ya, la deuda nacional de EE.UU. supera los $72.000 por hogar. La Oficina del Congreso para el Presupuesto (CBO, por su sigla en inglés) proyecta que la deuda equivaldrá a 90% del PIB para 2020. Aquello sería un endeudamiento más alto que cualquiera de los países mencionados anteriormente con la excepción de Italia —y estamos acercándonos a esa meta rápidamente.

El año pasado, el gasto federal de EE.UU. llegó a constituir 24,7% del PIB —alrededor de un cuarto de cada dólar ganado en este país. Mientras la fuerza total de los programas de beneficios estatales llega a sentirse completamente, el gobierno federal consumirá más que un 40% del PIB para mediados de este siglo. Y la trayectoria del gasto público se proyecta que continuará aumentando más allá de 2050, eventualmente llegando a un increíble 80% del PIB, de acuerdo a la CBO.

Pateando y gritando, Europa está dándose cuenta del error que es el estado de bienestar y dando los primeros pequeños pasos para volver a la cordura fiscal. El congreso estadounidense, en cambio, parece más inclinado a repetir los errores de Europa que a aprender de ellos.

Este artículo fue publicado originalmente en USA Today (EE.UU.) el 25 de junio de 2010.