La calidez de la abundancia energética
Travis Fisherexplica que las sociedades que escasean la energía hacen que el clima sea más peligroso y que conforme pasa la tormenta invernal Fern, vale la pena recordar lo diferente que es este momento, no solo del pasado de Estados Unidos, sino de la vida en gran parte del mundo actual.
Por Travis Fisher
Millones de estadounidenses se prepararon para una tormenta invernal de varios días que podría causar daños importantes, incluyendo cortes de energía generalizados. Mientras pasa la tormenta, debemos reflexionar sobre la fuente de nuestra seguridad frente a las condiciones meteorológicas extremas.
Somos resistentes a tormentas invernales como Fern gracias al desarrollo económico que proviene de los mercados libres y las sociedades libres. La implicación política es clara: la riqueza es salud, y debemos seguir desarrollando los recursos energéticos que necesitamos para impulsar el motor económico de Estados Unidos.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, dijo en su discurso inaugural que "reemplazaría la frialdad del individualismo rudo por la calidez del colectivismo". Desgraciadamente, el historial del colectivismo es uno de fría destrucción, muerte y privaciones, no de calidez productiva. El historial es tan claro que tal afirmación es absurda.
Ahora, en Estados Unidos, somos mejores que cualquier otra sociedad en la historia de la humanidad a la hora de gestionar las condiciones meteorológicas extremas. Pero corremos el riesgo de perder nuestra resiliencia si elegimos el decrecimiento del colectivismo en lugar de la calidez del individualismo férreo. Los ejemplos abundan: los nuevos gobernadores de Virginia y Nueva Jersey han manifestado su intención de redoblar la apuesta por una transición forzada a la energía verde en lugar de garantizar una red eléctrica fiable y asequible.
Podemos mirar a nuestro propio pasado para obtener perspectiva. Durante gran parte de la historia de Estados Unidos, las tormentas invernales eran realmente peligrosas. Antes de la electrificación generalizada y la calefacción central, las olas de frío solían traducirse en picos de mortalidad, especialmente entre los ancianos y los pobres. El invierno no se suavizó con el tiempo. Estados Unidos se hizo más rico y mucho más abundante en energía.
Otro ejemplo del mundo real: ¿Cuál de las sociedades siguientes esperaría que fuera más cálida durante una ola de frío?

Fuente.
Como señalan mis colegas de Human Progress, las muertes relacionadas con el clima a nivel mundial se han reducido en un 99% desde 1920 gracias a la adaptación humana. Una sociedad con un alto consumo energético ofrece hogares con calefacción y aislamiento, retirada mecanizada de la nieve, comunicación en tiempo real y sistemas de predicción y alerta. La abundancia de energía convierte el frío extremo de una amenaza mortal a un mero problema logístico.
Esta es la lección política: las sociedades que escasean la energía hacen que el clima sea más peligroso. Conforme pasa la tormenta invernal Fern, vale la pena recordar lo diferente que es este momento, no solo del pasado de Estados Unidos, sino de la vida en gran parte del mundo actual. Millones de estadounidenses permanecieron calientes, conectados y seguros, no porque la madre naturaleza se haya vuelto más benévola o por la retórica calidez del colectivismo. Este fin de semana prosperamos porque, en Estados Unidos, abrazamos el ingenio humano, el crecimiento y la energía abundante.
Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (Estados Unidos) el 23 de enero de 2026.