¿Habrá una propuesta liberal?

Víctor Pavón analiza el panorama electoral en Paraguay de cara a las elecciones generales.  

Por Víctor Pavón

Mientras se aproxima la fecha de las elecciones generales y los candidatos buscan con afán la adhesión del electorado, todavía no se ha escuchado un discurso y un programa liberal. Las ideas liberales del gobierno austero, transparente que garantiza la libertad y la propiedad privada mediante instituciones republicanas han sido desplazadas. Se han fortalecido las ideas contrarias; las que hacen al Estado intervencionista y regulador.

Bajo esta última línea de pensamiento se identifica el candidato colorado, Mario Abdo Benítez y el de la concertación Ganar, encabezada por el liberal radical auténtico, Efraín Alegre. Lejos del liberalismo, les diferencia el método a utilizar pues el oficialismo con Abdo es de la derecha política; y la oposición con Alegre y la alianza, son de la izquierda.

El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y Efraín Alegre, en efecto, acompañado por el partido Frente Guazú, terminan por ser parte de una línea de propuestas afín a la izquierda latinoamericana. Es la que se identifica con los delirios sanguinarios de Fidel Castro, el Che Guevara y en el presente con el empobrecedor socialismo del siglo XXI de Chávez y Maduro en Venezuela.

Que el candidato a la vice presidencia por la oposición, Leo Rubín, por ejemplo, considere al actual gobierno venezolano como una democracia en la que se respetan los derechos humanos, no es una señal desestimable. Por cierto, está expresa simpatía por el régimen bolivariano a la que también se adhiere el Frente Guazú, no fue rechazada oficialmente por el candidato presidencial Efraín Alegre ni por el Directorio del PLRA.

La izquierda se ha inficionado en el PLRA pretendiendo verse como de centro; pero no lo es. La fórmula opositora considera relevante el intervencionismo estatal en la aplicación de las políticas sociales de redistribución de la riqueza, para así sacar a los que más tienen (les llaman oligarcas y burgueses capitalistas) y luego repartir a otros mediante la coerción de impuestos y regulaciones al capital, la tierra y el trabajo.

Por el lado del coloradismo, Mario Abdo es un fiel exponente del conservadurismo de la derecha política. Prefiere el orden antes que el igualitarismo de la izquierda. No es de sorprender que Abdo se muestre entusiasta por el servicio militar, pues en todas partes la derecha política considera al orden como necesario para propiciar el desarrollo, lo que fue expresado en la famosa frase "paz y progreso" durante el gobierno dictatorial que cayó en 1989.

Más allá de la referencia política y hasta semántica de derecha e izquierda, hay un común denominador entre los colorados con Abdo Benítez y la oposición con Alegre. Como ambos están convencidos que la sociedad y la economía deben ser guiadas por los mejores políticos y más preparados técnicos, entonces son proclives al intervencionismo estatal.

Prefiriéndose mantener la estructura estatal tan corrupta como costosa e ineficiente, antes que tener iniciar las reformas de fondo - en la política, la economía y la educación- a la fecha no hay una propuesta liberal, la única propiciadora del bienestar de las naciones.