El Nuevo Trato Verde

Manuel Suárez-Mier comenta la propuesta de política económica de los demócratas Alexandria Ocasio-Cortez y Edward Marker, denominada como el "Nuevo Trato Verde".

Por Manuel Suárez-Mier

La diputada socialista de moda en EE.UU., Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), demócrata de Nueva York, y el senador Edward Markey de Massachusetts acaban de hacer la propuesta más radical de política económica en la historia de su país.

En un viraje al populismo extremo que surgió en la elección presidencial de 2016, con el anciano fanático Bernie Sanders que concitó un apoyo sorpresivo, erosionando la candidatura de Hillary Clinton, hoy obtiene el apoyo de media docena de aspirantes demócratas que quieren representar a su partido en la elección presidencial del 2020.

La elección del título Nuevo Trato tampoco es una casualidad al pretender revivir el New Deal del Presidente Roosevelt, quien atacó, con resultados dudosos, la Gran Depresión iniciada con el colapso de la bolsa en 1929, mediante masivos programas de gasto público deficitario.

El Nuevo Trato Verde (NTV) es un alucinante programa de intervención masiva del gobierno, que plantea una transformación económica redistributiva, que además, salve al planeta del calentamiento global en un plazo de 10 años, con las siguientes propuestas:

  • Prohibir la energía barata impidiendo la producción de combustibles fósiles, no sólo carbón y petróleo, sino también gas natural, fuente de energía asequible y una de las razones por las que EE.UU. logró el liderazgo mundial en abatir emisiones de dióxido de carbono.
  • Eliminar la energía nuclear, importante fuente energética, eficiente y económica, que además es poco contaminante. Esta medida eliminaría el 20% de la generación de energía en EE.UU.
  • Exterminar el 99% de los vehículos de combustión interna, incluyendo autos, camiones, aeroplanos y embarcaciones, y reemplazarlos por vehículos no contaminantes, aunque es un misterio cómo se generaría el fluido eléctrico suficiente para tan colosal aumento en la demanda.
  • Destripar y reconstruir todas las edificaciones para que consuman menos energía, “tanto como lo permita el avance tecnológico disponible”. Esto representaría reemplazar todos los sistemas de aire acondicionado y calefacción, cambiar puertas, ventanas, materiales de aislamiento, etc., de todas las construcciones en EE.UU., aunque no queda claro con qué.
  • Eliminar el transporte aéreo, que se volverá obsoleto al construirse una red masiva de trenes de alta velocidad en escala nunca vista.
  • Garantía gubernamental que todos tendrán trabajo, asegurando que el trabajador tenga un salario digno para él y su familia, cobertura médica total, vacaciones y una pensión adecuada.
  • Educación gratuita de por vida, compromiso del gobierno para que todos puedan estudiar la(s) carrera(s) que deseen en su vida sin pagar nada.
  • Una dieta saludable, pues el gobierno promete proporcionarla a todos los habitantes.
  • Vivienda “segura, accesible y apropiada”, que el gobierno se obliga a ofrecer a todos.
  • Pago adecuado los no puedan o no que quieran trabajar, a quienes el gobierno ofrece así “seguridad económica”.

AOC reconoce que quizá su plan no sea capaz de eliminar el 100% de las emisiones de dióxido de carbono en una década porque no está segura de poder aniquilar por completo el tráfico aéreo y acabar con las reses que producen gran cantidad de gas, lo que exige que se deje de comer carne.

¿Cómo va financiarse este deschavetado programa? Con impuestos a los ricos, no sólo a su ingreso sino confiscatorios al patrimonio, y también con la flamante Nueva Política Monetaria, a la que aludiré en entregas próximas, que permite crecer el gasto deficitario del gobierno sin el menor problema.  

Mientras la comentocracia digiere estas fumadas de opio, que mucho pueden ayudar a reelegir a Donald Trump, ¡yo me voy a comer un chuletón de res al Prime Rib, con las mejores carnes de Washington, no vaya a ser que se acaben!

Este artículo fue publicado originalmente en Asuntos Capitales (México) el 15 de febrero de 2019.