Destacados expertos legales hacen un llamado a tomar acciones agresivas para reformar el sistema migratorio

David J. Bier presenta una compilación de ensayos que proveen argumentos legales y reformas regulatorias específicas que podrían servir como guía de acciones para la nueva administración.

Por David J. Bier

Conforme el Presidente-electo Joe Biden se prepara para asumir la presidencia este mes, ya está anunciando sus planes para revertir las restricciones legales a la inmigración del Presidente Donald Trump. Mientras que esto será un desafío por sí solo, el Instituto Cato ha publicado una compilación de ensayos escritos por 15 académicos legales destacados argumentando que la nueva administración debería ir mucho más allá de simplemente revertir los cambios realizados por Trump y adoptar reformas que faciliten la inmigración legal

Ellos argumentan que las reglas ya eran demasiado estrechas antes de que el Presidente Trump las hiciera todavía más restrictivas hasta llevarlas a niveles sin precedente y señala proviciones legales que el Presidente Biden puede usar para facilitar la vida de los inmigrantes legales.

Los autores incluyen varios ex presidentes de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA), un otrora funcionario del Departamento de Seguridad Doméstica (DHS), autores del texto de derecho migratorio más ampliamente utilizado como referencia en EE.UU., y otros conocidos expertos en derecho migratorio. El proyecto ofrece la agenda de inmigración legal más contundente e integral hasta la fecha para la nueva administración.

Como editor de la compilación, me enfoqué en selecciones que ofrecerían a la administración alto impacto pero que serían legalmente viables como una estrategia para mejorar el sistema de inmigración legal. Mis co-autores y yo confiamos en que la administración de Biden revertirá el daño de los últimos cuatro años y que tiene planes bien informados para abordar la cuestión de los inmigrantes sin estatus legal. Al ofrecer nuevas ideas para arreglar el sistema legal, esta compilación llena un vacío en la agenda regulatoria de la administración. 

El ensayo principal fue escrito por Ira Kurzban —un destacado abogado de inmigración, otrora presidente de la AILA, y autor de Kurzban’s Immigration Law Sourcebook, el texto de inmigración más ampliamente utilizado en EE.UU. Kurzban se concentra en un problema serio del sistema migratorio: la espera de décadas a la que se enfrentan los inmigrantes legales producto de las cuotas bajas para las green cards, las cuales se fijaron por última vez en 1990. 

Kurzban argumenta que el Departamento de Estado tiene el poder de arreglar este problema acabando con su política de contar a los cónyuges y niños menores de edad de los inmigrantes dentro de las cuotas de las green cards para empleo, familia y diversidad. Hacerlo casi duplicaría los espacios disponibles bajo las mismas cuotas, aumentando la inmigración legal en cientos de miles de personas al año.

Esta no sería ni siquiera la primera vez que el Departamento de Estado había contado inicialmente a ciertos solicitantes dentro de la cuota y luego cambió su política. Entre 1968 y 1976, contó el status otorgado en virtud de la Ley de Ajuste Cubano dentro de las cuotas de inmigración. Pero en la década de 1970, revirtió esa política y retiró a los cubanos de las cuotas, liberando decenas de miles de espacios al año para otros solicitantes. 

Amy M. Nice —una otrora asesora legal en la Oficina de Consejo General en la sede principal del DHS— continúa la propuesta de Kurzban con una idea contundente. Ella argumenta que el Departamento de Estado debería “re-capturar” las green cards que no fueron utilizadas dentro de las cuotas en años pasados debido a que la agencia no logró concederlas. Esto no sería algo sin precedente tampoco: en la década de 1970, el Departamento de Estado volvió a emitir green cards contadas erróneamente dentro de las cuotas en virtud de la política de contar a los cubanos.

Incluso estas políticas puede que no sean suficientes para abordar el retraso histórico de 5 millones de solicitantes de green cards provocado por los números inadecuados de green cards. Cyrus M. Mehta —un abogado en ejercicio y una de las autoridades más conocidas en derecho migratorio— argumenta que incluso si debe limitar la aprobación de green cards, el gobierno debería dejar de limitar las aplicaciones para obtener una green card cuando la cuota no se ha agotado. Mientras que solo una solicitud aprobada de green card puede proveer una residencia legal permanente, simplemente tener una aplicación pendiente puede desencadenar beneficios significativos incluyendo un permiso de trabajo, autorización para viajar, un periodo de permanencia autorizada, y una garantía de que los niños menores de edad del solicitante no perderán su calificación para obtener una green card cuando ellos cumplan 21 años. La administración no necesita aprobar las solicitudes hasta que un espacio dentro de la cuota se vuelva disponible, pero permitirle a los inmigrantes aplicar aliviaría considerablemente los problemas causados por las cuotas bajas. 

¿Qué pasa con los aproximadamente 3,5 millones de inmigrantes que están esperando en el extranjero? Mehta construye sobre su última idea argumentando que la administración debería “conceder libertad provisional” —término legal para dispensar restricciones de ingreso— a los solicitantes por conexión familiar y empleo que están esperando en otros países. Esto les permitiría reunirse con su familia y empezar a trabajar para empresas estadounidenses inmediatamente, en virtud de una autoridad legal bien conocida. 

La compilación tiene más de otras dos docenas de ideas de casi igual importancia. Pero hace más que afirmar ideas como esta. Provee argumentos legales y reformas regulatorias específicas que proveen una guía de acciones para la nueva administración. Estas propuestas sofisticadas y desarrolladas podrían ayudar a millones de inmigrantes y estadounidenses perjudicados por las actuales normas restrictivas.

Este artículo fue publicado originalmente en The Hill (EE.UU.) el 18 de diciembre de 2020.