¿Cuántas vidas salvaremos eligiendo nuestro propio programa de vacunación y no el de la UE?

Ryan Bourne considera que bajo distintos escenarios y considerando las circunstancias, el Reino Unido habrá salvado decenas de miles de vidas adicionales comparado con lo que hubiera sido el caso si su programa de vacunación hubiese avanzado al paso lento de 4 países de la Unión Europea: Francia, Alemania, Italia y España.

Por Ryan Bourne

El retraso es extremadamente costoso en esta pandemia. Cuando se escriban los post-mortem, la lentitud se ubicará dentro de las primeras posiciones en la lista de errores de políticas públicas con consecuencias. Con un virus que se propaga rápidamente, la burocracia de procedimientos o un fracaso en engrasar las ruedas para que fluyan las vacunas serán determinados como causantes de decenas de miles de vidas en cada país rico, junto con un incalculable daño al sustento de la gente.

Como explico en mi próximo libro, Economics In One Virus, los gobiernos ciertamente han gastado bastante en la realización de pruebas, el rastreo y las vacunas. Pero las sumas son pequeñísimas en relación a la cantidad asignada para el alivio económico. Esta última es demandada por los electores, pero hubiese sido más sabio destinar más fondos a pagar demasiado para fomentar la fabricación a mayor escala de vacunas, para superar los cuellos de botella y facilitar un despliegue sin cesar tan pronto las vacunas estuviesen listas. Esto se hubiese pagado por sí solo con creces con una normalización económica rápida, sin mencionar las vidas salvadas. Como el economista Alex Tabarrok ha escrito, este era el análisis de costo-beneficio más sencillo del mundo para quienes diseñan las políticas públicas. Cuando se inicien las investigaciones, los gobiernos lamentarán su tacañería relativa entendiendo que debieron gastar en lo que más importaba.

Al momento de escribir estas líneas, el desempeño del Reino Unido con la vacunación está mejorando todavía, por supuesto, con casi 600.000 vacunaciones registradas hasta el día sábado 1 de febrero y las cifras para Inglaterra del domingo 2 de febrero aumentaron un 45 por ciento en relación a la semana anterior. Podría parecer un momento bizarro para lamentar que no lo hicimos todavía más rápido. Aún así dos meses luego de que la primera vacuna fuese aprobada, todavía solo un 14 por ciento de la población ha recibido al menos una dosis. Mientras que los fabricantes y el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) están (comprensiblemente y de manera heroica) haciendo lo máximo posible considerando la situación, ciertamente lamentaremos en el futuro no haber tenido una movilización al estilo israelita en su lugar.

Esto no es para decir que el desempeño del Reino Unido no ha sido “relativamente” impresionante. La destreza de la MHRA para comprender los pros y contras asociados con los procesos de aprobación avergüenza a EE.UU., conforme ese país se demora en aprobar la vacuna de AstraZeneca a pesar de las decenas de miles de estadounidenses que mueren cada semana. La voluntad del gobierno del Reino Unido de asignar más dinero también ha expuesto la economía falsa de la Unión Europea, negociando por centavos en los contratos.

Los costos del retraso son exacerbados de la manera en que el virus y las vacunas funcionan. Una infección podría tardar tres a cuatro semanas antes de manifestarse como una muerte. Las vacunas en sí mismas tardan un par de semanas antes de que sean altas en eficacia. Así que ahora vemos la consecuencia de una relativa falta de protección adquirida por parte de muchas personas mayores de edad a mediados de enero. Es solamente durante las próximas tres a cinco semanas que deberíamos empezar a ver unas importantes caídas en la mortalidad, inducidas por las vacunas, si de hecho las vacunas realmente tienen la anunciada eficacia de casi 100 por ciento para prevenir muertes. 

El Grupo de Actuarios del COVID-19 (CAG) cree que si el gobierno en su eminentemente posible objetivo de vacunar a todos los mayores de 70, trabajadores de asilos, trabajadores de salud y servicios sociales, y a los clínicamente vulnerables, para mediados de febrero, las muertes diarias por COVID-19 caerían en dos tercios para fines del mes. Para fines de marzo, las muertes podrían haber caído un 86 por ciento en relación a un mundo sin vacunas. Así que podemos comprender la ansiedad dentro de la UE —su retardo en vacunar a las poblaciones vulnerables costará vidas que serán todavía más visibles si las tendencias británicas continúan desarrollándose como se espera que lo hagan.

¿Cuántas muertes extra hemos evitado mediante nuestro despliegue más veloz? Calcular la magnitud exacta es extraordinariamente difícil. Las cuarentenas y las restricciones por etapas reducen de manera perversa “las vidas salvadas mediante las vacunas”, porque sin estas más personas hubiesen sido expuestas. Descifrar cuántas vidas el Reino Unido salvará comparado con la UE durante los próximos meses también es algo confundido por el hecho de que no sabemos la velocidad eventual con la que se desenvolverá el programa de vacunación de cada país o la prevalencia subyacente de la enfermedad en cada nación. 

Pero comparar el Reino Unido con Francia, Alemania, Italia y España (los 4 de la UE) nos da una idea de las magnitudes. Estos países solo han vacunado entre 2 y 4 por ciento de sus poblaciones respectivamente, y están actualmente vacunado a una velocidad de 0,11 a 0,12 por ciento de sus poblaciones al día. 

El Reino Unido ha vacunado a 14 por ciento de su población y está actualmente vacunando a un 0,55 de su población diariamente. Si esto se extrapola hacia adelante, el Reino Unido habría vacunado a sus cuatro grupos prioritarios para mediados de febrero. Los 4 de la UE lograrían esa misma proporción de números de dosis para la población para mediados o fines de julio. De hecho, incluso si los 4 de la UE de repente fuesen capaces de acelerar su velocidad de vacunación hasta igualar la velocidad del Reino Unido desde ahora, no alcanzarían a llegar al mismo número de dosis como proporción de la población, que era el objetivo del Reino Unido para mediados de febrero, hasta principios de marzo —tres semanas de retraso. 

Mis cálculos basados en el reporte del Grupo de Actuarios del COVID-19 sugieren que, si la vacuna es 100 por ciento eficaz en eliminar la muerte, el Reino Unido ya ha visto alrededor de 1.300 muertes menos debido a las vacunas. Considerando los retardos discutidos entre las infecciones y las muertes, así como también el tiempo que se requiere para que se de la eficacia de la vacuna, esto es casi con certeza cerca de 1.300 vidas más salvadas de lo que hubiera sido el caso si estuviésemos tan retrasados como la UE. 

Proyectando hacia adelante cuántas vidas están siendo salvadas producto de las vacunas recientes y actuales es más difícil. Debemos de tratar de simular qué casos y muertes se hubieran dado en ausencia de una vacuna. También tendríamos que saber qué tan rápido avanzará el programa de vacunación de la UE, algo de lo que no poseo conocimiento. 

Pero, para propósitos ilustrativos, asumamos que, en ausencia de una vacuna, las muertes igual hubiesen caído en febrero y marzo como un mero reflejo de cómo estas se elevaron en diciembre y enero. Bajo este escenario, el Reino Unido ya ha logrado 9.000 muertes menos hasta mediados de abril que si hubiese avanzado al paso de los 4 de la UE hasta la fecha (salvando en total 20.000 vidas). Y esto es asumiendo que los 4 de la UE se levantarán mañana y de repente igualarán la velocidad del Reino Unido. 

Hablando de manera realista, por supuesto, algunos de los 4 de la UE no están planeando vacunar de manera amplia antes de un mes o dos, conforme se mantienen en el régimen de dos dosis pronto lo cual dejará a menos personas dentro del continente protegidas en el corto plazo. De manera que es seguro decir que el Reino Unido habrá salvado decenas de miles de vidas adicionales en comparación a lo que hubiera sido el caso si hubiese avanzado al paso de los 4 de la UE durante los próximos meses, con la brecha siendo especialmente dramática si la UE no mejora su desempeño en el futuro muy cercano o si, como resultado de las vacunaciones, el Reino Unido relaja sus restricciones de cuarentena. Los costos de un retraso en términos de salud y la economía son claramente enormes. 

Este artículo fue publicado originalmente en Conservative Home (Reino Unido) el 3 de febrero de 2021.