¿Cómo hubiese sido el coronavirus hace 25 años?

Kristian Niemetz se imagina lo que hubiera sido el “Corona ’95”, considerando las tecnologías que hoy existen y tan solo hace 25 años no.

Por Kristian Niemetz

Le prometo que esta no es uno de esos artículos color de rosa que le dicen que “Hay un lado positivo en todo esto”. El coronavirus no tiene un lado positivo ni algo rescatable. 

Pero durante los últimos días me he vuelto cada vez más agradecido por las tecnologías y los servicios basados en tecnologías que están haciendo que la situación actual sea mucho más llevadera. Estas son, principalmente, las tecnologías a las cuales nos hemos acostumbrado tanto que ahora parece que hubiesen existido desde siempre. Es fácil olvidar qué tan nuevas son algunas de ellas. 

Imagínese por un momento, que el coronavirus nos hubiese golpeado hace 25 años. No estoy hablando de la Edad Media, o de la era Victoriana. Solo hace 25 años —una época que está muy dentro de la memoria viviente (o al menos, yo la recuerdo muy bien). 

¿Cómo se vería el “Corona ’95”?

Para empezar, si usted está quedándose en casa, sus únicas conexiones al mundo externo serían una línea de teléfono fijo, una televisión, una radio, y si tiene una suscripción, un periódico. Hay esta nueva cosa llamada “el Internet”, pero a menos que usted sea un experto en tecnología, probablemente no habrá escuchado de esto todavía (yo ciertamente que no lo había escuchado). Hay tan pocos usuarios que casi nadie se molesta en contarlos. Las estadísticas de usuarios de internet empiezan en 1998, cuando solo un 9% de los hogares del Reino Unido tenía acceso al internet (hoy: 93%).

Incluso si eres uno de esos usuarios tempranos del Internet, no hay mucho qué hacer allí. Los motores de búsqueda en internet, por ejemplo, todavía están en sus etapas iniciales. Google no existe todavía. Muchos sitios Web consisten únicamente de estrellas brillantes, y de un letrero que dice “Estamos en construcción”. Todavía tardan 10 minutos en cargarse.

Las redes sociales existen de forma rudimentaria, pero son exclusivamente usadas por bichos raros aficionados a las computadoras, y seguirá siendo así durante más de una década. Hoy, las redes sociales son una forma fácil, barata y que requiere poco esfuerzo del usuario para mantenerse al tanto de la situación, estar en contacto con la gente, o simplemente para distraerse, y darse un descanso. Y, no, no es cierto que solamente la gente joven utiliza las redes sociales. Hay más de 40 millones de personas en el Reino Unido que utilizan al menos una plataforma social. Considerando esto, “Corona ’95” hubiese sido una experiencia extremadamente aisladora.

Si necesita contactar a alguien que no está en casa, buena suerte. El uso del teléfono portátil está por despegar durante los próximos años, pero hasta ahora, solamente uno de cada seis hogares tiene uno (comparado con 95% hoy). 

Los servicios de entregas a domicilio son totalmente distintos a los que tenemos hoy. El lanzamiento de Amazon está por darse, pero probablemente no escuchara ese nombre hasta unos años después (si la memoria no me falla, realicé mi primer pedido en el año 2000), e incluso en ese momento, será simplemente algo que tiene que ver con libros. Lo más cercano que tiene es un catálogo de pedidos por correo, que no ayuda mucho con la compra de alimentos. Algunos restaurantes ofrecen entregas a domicilio, pero eso de ninguna manera es la regla. Si usted vive en una ciudad pequeña o en un suburbio, tendrá suerte si hay más de dos opciones entre las cuales elegir. 

El impacto económico hubiese sido mucho peor. Con la tecnología de 1995, pocas personas son capaces de trabajar desde su casa y, ciertamente, no con un aviso tan prematuro, o sin una caída significativa en su productividad

Las computadoras ya son algo común en los lugares de trabajo, pero no tanto en las casas: solo uno de cada cuatro hogares en el Reino Unido tienen una computadora (hoy: 88%). Incluso si tiene una, transferir sus archivos del trabajo hacia su computadora en casa es todo un gran operativo. Usted necesita docenas de discos floppy o CDs, así como también fotocopias de los materiales que no están digitalizados. Incluso teniendo todo eso, en el momento en que llegue a casa y empiece a trabajar, probablemente se dará cuenta de que se ha olvidado de un archivo importante, o que uno de los discos floppy ha sido corrompido. 

Si necesita intercambiar información de manera regular con sus colegas, su cuenta de teléfono se disparará. Incluso en ese momento, usted no puede intercambiar fácilmente archivos con ellos, así que pasará horas explicándoles cosas que ahora puede resolver con un simple archivo adjunto a un e-mail. 

En términos del entretenimiento en casa, es mejor que no sea particularmente exigente en cuanto al contenido de la televisión porque los servicios de streaming como Netflix, HBO o Amazon Prime todavía tardarán una década más en llegar. Para millones de personas, “Corona ’95” hubiese sido, antes que todo, un aburrimiento devastador.

Algunos lectores dirán que todo esto evita el punto principal. En 1995, teníamos mucha menos exposición a China, lo cual implica que el coronavirus simplemente no hubiese sucedido. Hay algo de cierto en eso. Por ejemplo, en la década de los noventa, los productos de China constituían menos de un 2 por ciento de las importaciones totales del Reino Unido, comparado con más de 6% hoy. Sin embargo, considerando la facilidad con que se esparce el virus, un poco de exposición es todo lo que se necesita, y en 1995, China ya estaba lejos de ser el reino ermitaño del Camarada Mao. El riesgo hubiese sido más bajo en ese entonces, pero todavía se hubiera podido dar.

Gracias a la tecnología moderna, ahora estamos mucho mejor preparados para lidiar con las consecuencias de una pandemia de lo que alguna vez estuvimos. Mejor nunca que ahora —pero mejor ahora que en cualquier momento en el pasado. Hubiera sido mucho peor.

Este artículo fue publicado originalmente en Cap X (Reino Unido) el 24 de marzo de 2020.