Tras la tiranía de los Castro, los cubanos deben liderar su transición hacia la libertad
Ian Vásquez y Marcos Falcone señalan que la destacada disidente cubana Rosa María Payá tiene razón cuando dice que Cuba no necesita a una Delcy Rodríguez. Cuando y si la dictadura cubana finalmente se derrumba, lo mejor sería dejar que los propios cubanos determinen su regreso a la libertad.
Por Ian Vásquez y Marcos Falcone
La acusación formal presentada hoy por Estados Unidos contra Raúl Castro despierta la esperanza de que la tiranía de los Castro llegue a su fin, algo que, en el mejor de los casos, ocurriría sin derramamiento de sangre. Ese final sería motivo de alegría para los cubanos, quienes han soportado desde 1959 una de las dictaduras más brutales del mundo. El régimen autoritario del Partido Comunista de Cuba convirtió lo que alguna vez fue uno de los países más prósperos de América Latina en uno de los más pobres, una situación que se ha agravado severamente en los últimos años. Los cubanos de hoy no solo carecen de libertades básicas, sino que carecen de las necesidades más básicas, como un suministro adecuado de alimentos y acceso confiable al agua, la gasolina y la electricidad. Como resultado, unos 1,7 millones de cubanos —aproximadamente una cuarta parte de su población— abandonaron el país entre 2020 y 2024.
Los daños que Cuba ha infligido a su propio pueblo durante más de seis décadas también se han extendido a otros países. Venezuela es el ejemplo más claro y reciente de un país con un régimen autoritario respaldado por Cuba. Pero la dictadura de Castro ha apoyado sistemáticamente el terrorismo de izquierda y el autoritarismo en toda la región, desde las guerrillas lideradas por el Che Guevara en Bolivia en la década de 1960 hasta Daniel Ortega en Nicaragua, quien sigue en el poder hoy en día. Desde una perspectiva hemisférica, el fin de la dictadura cubana se ha demorado demasiado.
Sin embargo, la salida de Nicolás Maduro de Venezuela debería servir como una advertencia: destituir a un dictador no pone necesariamente fin a la dictadura. A pesar de contar con una oposición legítima y bien organizada lista para tomar el relevo, los venezolanos siguen esperando una transición hacia la democracia y la libertad. Una transición democrática en Cuba puede ser más difícil porque el Partido Comunista ha reprimido durante mucho tiempo cualquier oposición en la isla y ha exiliado a muchos de sus líderes a lo largo de las décadas. Aun así, la destacada disidente cubana Rosa María Payá tiene razón cuando dice que Cuba no necesita a una Delcy Rodríguez, en referencia a la actual jefa del régimen en Venezuela con quien el gobierno de Estados Unidos está trabajando. Cuando y si la dictadura cubana finalmente se derrumba, lo mejor sería dejar que los propios cubanos determinen su regreso a la libertad.
Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (Estados Unidos) el 20 de mayo de 2026.