Por qué aumentar los impuestos no afectará a los ricos

Daniel J. Mitchell afirma que "tratar de obtener más dinero de los contribuyentes con mayores ingresos es como disparar a ciegas. Siempre que los impuestos sean altos, los ricos buscarán formas de proteger sus ingresos".

Por Daniel J. Mitchell

Ya sea a través de la regla de Buffet, las mayores tasas de impuestos sobre los ingresos altos o la tributación doble de los dividendos y las ganancias de capital, el presidente Obama a menudo exige que los contribuyentes "ricos" y las grandes corporaciones envíen más dinero a Washington.

Pero, a medida de que los estadounidenses pagaron sus impuestos para la fecha límite de este mes, podríamos notar que tratar de obtener más dinero de los contribuyentes con mayores ingresos es como disparar a ciegas. Siempre que los impuestos sean altos, los ricos buscarán formas de proteger sus ingresos.

No se necesita ser experto en impuestos; cualquier persona rica puede hacer una llamada telefónica o tocar un par de teclas de su computadora y enviar sus inversiones a fondos municipales, que son libres de impuestos. No es bueno para la economía cuando el capital se desvía a ayudar a financiar el gasto excesivo de Detroit o California, pero es una manera efectiva de escapar del Servicio de Impuestos Internos (IRS por sus siglas en inglés).

Los ricos también podrían utilizar el engaño de la energía verde, obteniendo todo tipo de créditos para compensar sus pasivos de impuestos. Esa es una de las formas en que General Electric generó ingresos y lo mantuvo todo para sus accionistas.

Los estatistas a menudo responden argumentando que deberíamos reformar el código tributario. Pero en lugar de un impuesto de tasa única, que nos libraría de los vacíos legales y reduciría las tasas de imposición, lo que quieren es acabar con las lagunas y mantener tasas altas de impuestos —o aumentarlas aún más.

Incluso si los legisladores derogaran las múltiples vías legales para evadir impuestos del código tributario, podríamos desilusionarnos de igual forma. La única manera segura que los ricos tienen para reducir su pago en impuestos es generando menos ingresos.

Esta es una pequeña lección de economía: Cuando el gobierno cobra impuestos sobre el ingreso, aumenta el precio del trabajo en comparación al ocio. Y como la legislación tributaria penaliza las ganancias de capital con tasas mayores, también eleva el precio del ahorro y la inversión en comparación al consumo.

Sin embargo el trabajo, la producción, el ahorro y la inversión son los medios para generar el ingreso nacional, por lo que no tiene sentido desalentar los ingresos imponibles con tasas impositivas más altas.

Esto no es una especie de revelación moderna. Andrew Mellon, secretario del Tesoro durante la década de 1920, señaló que "la historia de la imposición revela que los impuestos que son inherentemente excesivos no se pagan. Las tasas altas inevitablemente generan presión sobre el contribuyente para que retire su capital de los negocios productivos".

A diferencia del resto de nosotros, los ricos tienen una gran habilidad para alterar la distribución, cantidad y composición de sus ingresos. Eso se debe a que, según datos del IRS, aquellos con más de $1 millón de ingreso bruto ajustado reciben solo 33% de ello en salario. Los más ricos (aquellos con un ingreso superior a los $10 millones) dependen de salarios solo para el 19% de sus ingresos.

En 1980, cuando la tasa impositiva máxima era 70%, los ricos (aquellos con ingresos de más de $200.000) reportaron aproximadamente $36 mil millones de ingresos; y el IRS recolectó cerca de $19 mil millones de esa cifra. Entonces, ¿Qué pasó cuándo el presidente Ronald Reagan disminuyó la tasa impositiva a 28% para 1988? ¿Acaso la recolección cayó proporcionalmente, al 8%?

Las personas de izquierda pensaron que eso iba a suceder, argumentando que "los recortes de impuestos a los ricos" de Reagan dejarían sin recursos al Estado y le darían un pase libre a los contribuyentes de mayores ingresos.

Pero si analizamos los datos de 1988 del IRS, los ricos pagaron más de $99 mil millones al Estado. Esto se debe a que, como los ricos estaban dispuestos a ganar y reportar un ingreso mucho mayor, el Estado recolectó cinco veces más ingresos con una menor tasa de imposición.

Sin duda, muchos otros factores ayudan a explicar la explosión de la base imponible, incluyendo la inflación, el crecimiento demográfico y otras políticas a favor del crecimiento. Así que no sabemos si las tasas impositivas más bajas para los ricos causaron que los ingresos solo se dupliquen, tripliquen o cuadrupliquen.

Pero si sabemos que los ricos pagaron mucho más cuando la tasa impositiva fue mucho menor.

Ahora Obama quiere realizar el experimento al revés. No ha propuesto elevar la tasa máxima de impuesto al 70%, afortunadamente, pero el resultado de la combinación de sus políticas de guerra de classes significarían un gran aumento en las tasas marginales de impuestos.

Eso podría ser bueno para los trabajadores en China, India o Irlanda, porque los trabajos estadounidenses y la inversión migrarían a esos lugares, pero no es la política adecuada para EE.UU.

Este artículo fue publicado originalmente en New York Post (EE.UU.) el 16 de abril de 2012.