Paraguay: La ley 'anti-piropo'

Víctor Pavón considera que "El proyecto de ley anti piropo presentado por algunos legisladores es una muestra de cómo la legislación puede convertirse en un instrumento de persecución a la gente".

Por Víctor Pavón

El proyecto de ley anti piropo presentado por algunos legisladores es una muestra de cómo la legislación puede convertirse en un instrumento de persecución a la gente. Es la prueba de cómo el poder intenta inmiscuirse en la vida de la gente utilizando la ley como un método legal para perjuicio en lugar de que la legislación sea un instrumento para salvaguardar la vida, libertad y la propiedad de las personas.

Será un grave error penalizar una conducta que plantea la denuncia verbal contra una persona para que soporte una investigación fiscal y el escarnio público porque alguien dice que fue "piropeada". Abre la ventana para todo tipo de arbitrariedad y hasta de posibles venganzas hasta castigar injustamente a una persona inocente.

Todavía más, y de acuerdo al proyecto de ley, presupone que el denunciado tendrá que probar su inocencia cuando que esto destruye el sentido mismo de la justicia, la que se encuentra consagrada en nuestra misma Constitución Nacional que garantiza la presunción de inocencia. Igualmente, el proyecto hace uso y abuso del sano precepto del derecho penal del indubio pro reo, en caso de duda en favor del acusado. Los proyectistas no tuvieron mejor imaginación que establecer el indubio, para así cercar al acusado hasta convertirlo en un sospechoso y culpable del delito de piropear hasta el final de su vida.

Los proyectistas tampoco no tuvieron en cuenta la tradición de la verdadera ley enmarcada en el Corpus Civiles romano y que fuera recogida posteriormente por las Cortes de Inglaterra y que hoy forma parte de los fundamentos de las sociedades libres: "Incumbi probatio qui dicit, no quie negat" (incumbe la prueba quien dice, no quien niega).

Este proyecto de ley anti piropo, por el contrario, nos retrotrae el medioevo, al obscurantismo, cuando alguien no estaba con la autoridad o con la iglesia en ese entonces, o era un delincuente o un hereje, y debía probar que no lo era. Este tipo de leyes nos lleva a una época peligrosa que solo tendrá efectos negativos en una sociedad que clama por una verdadera justicia.

Este proyecto tiene todos los ingredientes para estimular lo que se llama el abuso de poder y la perversión del mismo Estado de Derecho. Esto los proyectistas no lo toman en cuenta porque están enceguecidos por hacer leyes populistas aprovechando la época electoral, pero, el daño quedará para que lo soporte la gente, total, quizás aquellos proyectistas ya estén ocupando sus nuevos cargos y pensando en nuevas "leyes". En efecto, los políticos populistas, de los que abundan en nuestro país, están convencidos que cualquier acto legislativo es de por sí justo. Creen que el poder de la ley no tiene límites. Pero se equivocan. No todos los actos legislativos son justos, por el contrario, muchas leyes como esta del anti piropo responden a una lógica destructiva del verdadero sentido de la ley, violando el significado y sentido correcto de la legislación.

Las leyes son normas preestablecidas, de aplicación general, fijas e imparciales. Proyectos como este del anti piropo solo pueden tener cabida y aprobación en una época electoral como la que tenemos en este momento. En el afán de congraciarse con cierto público, los legisladores deberían saber que la promoción de las leyes no tienen otro propósito que la de garantizar los fundamentos de la sociedad libre.

Este artículo fue publicado originalmente en ABC Color (Paraguay) el 1 de abril de 2013.