Paraguay: Escuelas carpas y los valores de la educación

Víctor Pavón afirma que la propuesta del gobierno de Lugo de crear "escuelas itinerantes carpas" constituye una "regresión de la educación" puesto que "No se puede educar a un niño que sabe que sus padres están constantemente amenazando a otras personas".

Por Víctor Pavón

En materia educativa estamos rezagados. Pero como siempre digo la cuestión no es solo la educación; el problema real son las instituciones. En el Paraguay necesitamos avanzar hacia la consolidación de instituciones que garanticen la libertad. Así tambièn necesitamos que la educación se de la libertad. Pero, no estamos haciendo ni lo uno ni lo otro. Ahora el gobierno realizó un paso peligroso.

Las escuelas itinerantes carpas que propone el ministro Víctor Ríos con el aval del presidente Lugo pretende enseñar a los niños allí donde estos se movilicen mientras sus padres ocupan ilegalmente propiedades ajenas. El gobierno a través del Ministerio de Educación acaba de dar de este modo un aporte sustancial a la historia de la pedagogía mundial. Ha apostado por la regresión de la educación.

La educación, sin embargo, es una cuestión seria. De ella dependemos para lanzarnos hacia la modernidad o seguir en el atraso. La educación, y esto lo más importante, también significa valores. En el arduo proceso de enseñanza aprendizaje, una genuina tarea educativa transmite principios de respeto al prójimo, de convivencia, tolerancia, disciplina, creatividad, sumado a aquello que hace poco el presidente Mujica de Uruguay decía de tener pasión por el conocimiento.

No se puede educar a un niño que sabe que sus padres están constantemente amenazando a otras personas. El niño sabe cuando sus padres tienen conductas hostiles cuando ingresan sin permiso en las tierras que no le pertenecen. Y si aún pretendieran sus padres quedarse en esas tierras, lo correcto es que no lo hagan violentando los derechos de otros.

Un niño que va educándose comprende muy rápidamente que para vivir en paz y progresar resulta necesario sujetarse a ciertas reglas de convivencia pacífica, reglas que no pueden transgredirse a menos que se pretenda hacer justicia por mano propia. La educación es un proceso integral. Su propósito no termina únicamente en el beneficio económico que se logra acrecentando el conocimiento para acceder a un puesto laboral, lo que es de suma importancia.

Pero de mayor transcendencia tiene que la genuina educación hace que el niño vaya comprendiendo que su persona es el valor más importante que puede atesorar. No podemos caer en el error de desprender a la educación de esa parte que la convierte en un valor en sí misma por su función de educación integral de la persona, en conocimientos y valores útiles para la sociedad y para el individuo.

La familia en este sentido es insustituible. Los padres no pueden ser reemplazados ni por los profesores ni menos aún por el Estado, tal como pretende el gobierno con la propuesta arrimada por el ministro. En toda época y lugar fueron los proyectos totalitarios los que pretenden acabar con la familia que no solo es insustituible a la hora de educar a los niños, sino también es la institución que cultiva el amor.

Son los padres los que propician el apego del niño en la confianza en sí mismos, tratando en todo momento de cultivar en ellos los grandes ideales con altos valores morales. Los padres responsables saben que predicando con el ejemplo lograrán lo que ellos no lo pidieron hacer porque no existe misión más grande que ver a los hijos florecer con una personalidad auténtica, fuerte y compresiva.

Los padres responsables acompañan a sus hijos, no los sobre protegen, sino que están a su lado para aconsejarles.

Nada de esto puede darse en las escuelas carpas del gobierno. Los padres carperos no están con sus hijos porque están elucubrando cómo dañar a otros, están haciendo lo contrario de lo que la educación propone. No en vano los regímenes autoritarios trataron en toda época y lugar de sustituir la educación de los niños por el Estado, pues es el mejor modo de ganarse sus mentes para luego convertirlos en fanáticos seguidores del caudillo de turno.

Este artículo fue publicado originalmente en ABC Color (Paraguay) el 14 de febrero 2012.