Memo a la reserva federal: Incrementan las tasas de interés
A pesar del pesimismo continuo de algunos analistas y políticos, la recuperación económica de Estados Unidos ahora está firmemente establecida. Las reducciones en impuestos de la Administración Bush y la política de tasas de interés bajas ("dinero fácil") de la Reserva Federal han ayudado a incrementar la producción y el empleo domésticos. Incrementar incentivos para trabajar e invertir y, al mismo tiempo, proveer el capital financiero para alcanzar una nueva producción, casi siempre lleva a niveles más altos de actividad económica. Es lo más cercano a un gol olímpico que hay en economía.
Con la recuperación en curso, sin embargo, es tiempo de reevaluar la política económica de la Administración. En mi opinión, las reducciones de impuestos de Bush debieron ser haber sido permanentes en el panorama económico. Reducir impuestos siempre es una buena idea. Más dinero se pone en manos de los consumidores y de los inversionistas privados. De hecho, las tasas del impuesto sobre la renta debieran ser reducidas aún más y el gobierno federal debiera ser obligado-por medio de restricciones de gasto formales-a subsistir con de los ingresos que las tasas bajas provean. Por otro lado, la propuesta de Howard Dean de rescindir "cada moneda" de los recientes cortes de impuestos es mala política, y aún peor teoría económica.
La política de la Reserva Federal es completamente otro asunto. Los economistas generalmente aseguran que cuando la economía está en recesión las tasas de interés deben bajar y que la Reserva debe proveer liquidez adicional. Bien, pues la Reserva ha hecho exactamente eso. La recesión terminó oficialmente hace más de 20 meses, y hoy la economía en general está extraordinariamente robusta. Claramente, el estímulo económico ya no es necesario; sobre todo si, al continuarlo, es probable que sea dañino.
Las tasas de interés reales (tasas de interés ajustadas a la inflación) están en su nivel más bajo de los últimos 30 años y la tasa real de interés interbancario es casi negativa. Dada la actual realidad económica, esta es una política monetaria espectacularmente mala. Para entender el por qué de esto, se debe entender que la Reserva promueve tasas de interés bajas por medio de la compra de títulos del gobierno a instituciones financieras ("operaciones de mercado abierto") lo que incrementa la liquidez (crédito) en el sistema financiero. El "nuevo" dinero creado por la Reserva luego lo prestan o invierten esas instituciones financieras y así se introduce en la economía.
Por ejemplo, en el sudeste de Florida, los efectos del exceso de liquidez
de la Reserva han llegado a todos por medio del auge en la construcción
de casas. El crédito fácil le permite a los promotores
comprar y despejar tierra y a los constructores (y a sus clientes) les
permite pedir prestado y construir, prestar y construir, etc. Ahora,
un poco de construcción de casas es, claro, apropiado, pero la
reciente expansión en construcción de viviendas (y el
incremento en precios) ha sido estimulada, en su mayor parte, por el
"dinero fácil" de la Reserva Federal. Sin la expansión
de la Reserva, los constructores y promotores sólo podrían
pedir prestado lo que otros han ahorrado y las tasas de interés
serían más altas. Es hora de que la Reserva devuelva a
la economía a los niveles de inversión económica
que son sostenibles sin el crédito de la Reserva Federal.
Tasas más altas sirven dos propósitos. Primero, como ya
fue argumentado, ellas disminuirán el ritmo de la inversión
en áreas donde ésta ha sido muy rápida y donde
los problemas inflacionarios ya son aparentes. Segundo, incrementarán
los ahorros privados proveyéndoles mayores incentivos para ahorrar.
La construcción de vivienda no "colapsará" cuando
la Reserva retire liquidez; tasas de interés más altas
alentarán a los ahorradores privados para que incrementen sus
ahorros, lo que después financiará una cantidad de nueva
inversión apropiada y sostenible. Además, desde que las
tasas de los certificados e depósito y otros títulos de
renta fija se incrementen, los ahorradores serán recompensados
con ingresos altos que ellos pueden gastar o invertir.
Desafortunadamente, la Reserva Federal se ha comprometido con mantener
las tasas bajas (lo que es, dinero fácil) en el futuro previsible
(o, al menos, hasta la próxima elección nacional). Mala
idea. La burbuja en el precio real de los bienes inmuebles y el debilitamiento
del dólar frente al oro y al Euro están indicando que
las tasas de interés real deben incrementarse. Al continuar con
su política antirecesionista en la fase de recuperación
del ciclo comercial, la Reserva está sembrando las semillas del
próximo ciclo de desaceleración.
Este artículo fue publicado en FOX News Online el 13 de enero de 2004.
Traducido por Javier L. Garay Vargas para Cato Institute.