Los críticos de las cajas de conversión prefieren citar lo que les conviene

por Steve H. Hanke

Steve H. Hanke es profesor de economía aplicada en la Universidad Johns Hopkins y Senior Fellow del Cato Institute.

A Paul Krugman no le importan demasiado los defensores de las monedas duras ni los países que emplean políticas monetarias rígidas. Argentina es uno de sus blancos favoritos, porque ha operado bajo un sistema tipo caja de conversión por casi una década. Bajo este sistema, el peso argentino esta totalmente respaldado por reservas en dólares y se transa libremente a un cambio fijo de 1 a 1. El hecho de que Argentina esté enfrentando una picada temporal, entrega al Profesor Krugman y a otros que piensan como él, bastante maíz para sus molinos. De acuerdo, pero los lectores deben estar alertas. Hay todavía bastante maíz desaparecido en acción.

Por Steve H. Hanke

A Paul Krugman no le importan demasiado los defensores de las monedas duras ni los países que emplean políticas monetarias rígidas. Argentina es uno de sus blancos favoritos, porque ha operado bajo un sistema tipo caja de conversión por casi una década. Bajo este sistema, el peso argentino esta totalmente respaldado por reservas en dólares y se transa libremente a un cambio fijo de 1 a 1. El hecho de que Argentina esté enfrentando una picada temporal, entrega al Profesor Krugman y a otros que piensan como él, bastante maíz para sus molinos. De acuerdo, pero los lectores deben estar alertas. Hay todavía bastante maíz desaparecido en acción.

A los críticos de las cajas de conversión les encanta invocar a John Maynard Keynes para que los asista en el reforzamiento de sus puntos de vista. Según dicen, Keynes siempre prefirió tener bancos centrales y políticas monetarias discrecionales como una manera de evitar los ciclos económicos. Pero mientras escababa junto a Kurt Schuler en los archivos de la Oficina de Extranjería Británica, descubrí que esta afirmación simplemente no es cierta. Cuando las tropas de Gran Bretaña y otras naciones aliadas invadían el norte de Rusia en los duros días de la Primera Guerra Mundial, se encontraron con un ambiente caótico en lo referente a la moneda local. Había comenzado la Guerra Civil Rusa y cada parte beligerante estaba emitiendo su propia moneda, todas carentes de mayor valor real. Había más de 2000 emisores distintos de rublos inconvertibles. El intercambio se hacía difícil, porque pocos estaban dispuestos a aceptar estos rublos sin respaldo como medio de pago por bienes y servicios.

Para facilitar el intercambio con la población local del norte de Rusia, los ingleses establecieron, en 1918, una Caja de Emisión Nacional para el área. La Caja emitía "Rublos Ingleses",  papeles respaldados por libras esterlinas y convertibles a esa moneda a un cambio fijo. Como documentamos en nuestro libro, Moneda y Finanzas en Rusia (1993), esta caja de conversión fue obra, nada menos, que de John Maynard Keynes.

Hasta ahí llego con Keynes. ¿Qué nos falta en la historia de Argentina? ¡Perspectiva! Carlos Menem fue elegido Presidente en 1989 y completó su segundo mandato en 1999. Poco después de haber conocido al señor Menem a fines de 1989, y empujados por el parlamentario José María Ibarbia, Kurt Schuler y yo empezamos a trabajar en un programa de fácil comprensión, que estabilizara la moneda Argentina. El plan, ¿Banco Central o Caja de Conversión? fue completado en 1990 y eventualmente se publicó en Buenos Aires en 1991. El trabajo entregó los lineamientos generales para el sistema de caja de conversión que se implementó el 1 de abril de 1991.

¿Y cómo anduvo la economía Argentina durante la década de Menem? Como lo demuestra la Tabla # 1, Argentina respondió con un crecimiento que dejó a sus vecinos mordiendo el polvo. Todo esto no es algo anómalol. Desde 1950, los países con cajas de conversión han tenido crecimientos promedios de su producto interno per cápita que superan por un 54% a los países de características similares que tenían bancos centrales con poderes monetarios discrecionales.

Esto no significa que una moneda sea todo. En efecto, Argentina necesita una buena dosis de economía inspirada en la demanda. El desempleo es alto, debido a las regulaciones del mercado laboral, que constituyen un verdadero obstáculo y a los impuestos excesívamente altos y complejos. Traigan menos regulación y un sistema de impuestos planos. Clonen a Hong Kong, por favor. El aparato estatal necesita una completa renovación. La única manera de atacar la corrupción endémica propiciada por el estado es achicando ese estado. Esas reformas, junto a una moneda sana, pondrán a Argentina nuevamente en la pista del crecimiento rápido.

¿Cómo le va a las cajas de conversión en tiempos de crisis? La crisis reciente más interesante fue el fiasco asiático. Con el colapso del baht tailandés a mediados de 1997, la región completa entró en un torbellino económico. Salvo Hong Kong, que tiene una caja de conversión, todos los otros países del sudeste asiático tienen bancos centrales que emplean políticas monetarias discrecionales. Esos bancos centrales permitieron que sus monedas flotaran, y como muestra la Tabla # 2, flotaron, pero hacia abajo.

En consecuencia, las economías de Asia del Este sufrieron duros golpes. No se puede negar que mientras peor la devaluación, peor la devastación. Indonesia fue la más afectada. Algunos dijeron que, por lo menos los pobres fueron aislados del problema. Difícil. Las alzas de precios locales afectan a los pobres más que a nadie.

Mientras la tormenta asiática aumentaba, Hong Kong fue capaz de mitigar el daño en forma mucho más efectiva que sus vecinos. Más aún, Hong Kong ha renacido con un vigor desconocido para sus vecinos. En efecto, durante el pimer cuarto del 2000, su Producto Interno Bruto real aumentó un abismante 14.3% en relación al año anterior.

Todos estos datos no han pasado desapercibidos por los grandes conocedores de Washington. Estos se han amistado con la idea de las cajas de conversión y su primo cercano la "dolarización". Desafortunadamente, los críticos analistas partidarios de los bancos centrales continúan proveyendo sus bienes con mucha información que sigue desaparecida en acción.

TABLA 1
PAISES DEL MERCOSUR:
Dólares Americanos, 1989-1999

País

Cambio en el PIB per cápita

Argentina

230.3%

Uruguay

135.3%

Chile

114.3%

Bolivia

41.1%

Paraguay

36.6%

Brazil

7.7%

Fuente: Steve H. Hanke

 

TABLA 2
PAISES ASIATICOS:
En Dólares Americanos, 1996-1999

País

Tasa de cambio

Cambio en el PIB v. Dólar per cápita

Hong Kong

-0.5%

-5.6%

South Korea

-26.0%

-18.4%

Thailand

-31.6%

-30.8%

Malaysia

-33.5%

-28.6%

Indonesia

-66.4%

-35.5%

Fuente: Steve H. Hanke

Artículo publicado en el National Post de Canadá el 7 de junio del 2000.