Las ONGs y el MAS

Oscar Ortiz Antelo explica por qué el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales llegó a tener conflictos con las ONGs a pesar de que estas conformaron en un momento dos tercios del gabinete del gobierno de Morales.

Por Oscar Ortiz Antelo

Pareciera que retrocedimos algunos años en la historia de Bolivia. El Gobierno Nacional, acusa a las organizaciones no gubernamentales (ONGs) de conspirar contra su estabilidad, de buscar derrocarlo, de atentar contra la integridad del Estado, de financiar marchas indígenas para lograr sus propios fines, etc. Todo igual que antes, excepto por un solo detalle, hoy gobierna Bolivia el Movimiento al Socialismo, el partido que llegó al poder gracias a algunas ONGs a quien hoy enfrenta, el partido que llegó a tener dos tercios de su gabinete compuesto por ex ejecutivos de estas mismas ONGs.

¿Qué pasó? ¿Cuál es la diferencia entre el MAS de hoy y el de ayer? ¿Cuál es el verdadero motivo de este enfrentamiento? Una de cal y otra de arena. El gobierno masista enfrenta los mismos problemas que los anteriores. ONGs de orientación radical que utilizan los recursos de ayuda al desarrollo de algunas fuentes y las reinvidicaciones indígenas, para imponer una agenda ideológica que inviabiliza cualquier posibilidad de futuro para el desarrollo de Bolivia. ONGs que enfrentan hoy a un partido de gobierno, que busca la concentración total del poder y que no admite ninguna otra fuente de poder e influencia en la sociedad que no se someta a la autoridad del líder único y su partido.

Se conocen muy bien porque salieron de las mismas entrañas. Se formaron en los mismos centros de pensamiento que parieron al llamado socialismo del siglo XXI. Ambas partes, tienen origen en la misma mentalidad. La imposición de su ideología a como de lugar al conjunto de la sociedad. No admiten el pluralismo democrático ni entienden el camino a la prosperidad en una sociedad en la que toda persona debe tener oportunidades de vivir con libertad, gracias a la democracia y a la inclusión social y económica que le da superar la pobreza.

Lo peor de todo es que ambos lados utilizan a los indígenas y a los pobres como un medio para lograr sus fines y no como una causa por la cual luchar para que puedan superar la pobreza y vivir con dignidad. Paradójicamente, necesitan que los indígenas vivan en la pobreza y en el aislamiento para justificar la recolección de fondos, en el caso de las referidas ONGs y la pretensión totalitaria del poder, en el caso del gobierno. Saben que si la pobreza se acabara perderían el medio por el cual justificar sus fines, en lugar de lograr el fin por el cual debieran luchar.

Todo esto nos muestra una de las causas por las cuales países como Bolivia, seguimos sumergidos en la pobreza. Muchos líderes y sus organizaciones, simplemente utilizan a los pobres para lograr sus objetivos políticos y necesitan que sigan siendo una mayoría poblacional a la cual puedan fácilmente manipular. Por el contrario, quienes creemos en la libertad debemos luchar sinceramente contra la pobreza para liberar de verdad, a los pueblos indígenas y a toda persona que se considere excluida de la sociedad. La libertad de quienes no dependen del Estado para vivir es la principal fuente de la dignidad de la persona humana y debe ser el fin de las políticas públicas.

Este artículo fue publicado originalmente en El Deber (Bolivia) el 30 de junio de 2010.

Artículo de la Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE)
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