La guerra infundada contra los implantes de silicona

Por Steven Milloy

La Organización Nacional de las Mujeres de Estados Unidos se presenta a sí misma como defensora de que las mujeres tomen sus propias decisiones informadas sobre sus cuerpos. Así que resulta curioso que la ONM se oponga a que las mujeres decidan tener implantes de silicona.

La organización ha publicado un reporte la semana pasada con la intención de atemorizar a las mujeres sobre los implantes mientras los productores de éstos solicitan la aprobación de la Administración de Alimentos y Drogas (FDA por sus siglas en inglés). La ONM afirma esencialmente que no existe suficiente información sobre la seguridad de los implantes.

Tal afirmación ignora las conclusiones de un reporte publicado en 1999 por un grupo multidisciplinario de expertos científicos y médicos reunidos por el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias.

El panel del instituto reseñó la literatura científica existente sobre los implantes de silicona—más de 1.000 estudios publicados—y concluyeron que el peso de la evidencia no apoya una asociación entre los implantes y enfermedades de auto-inmunidad, disfunción del sistema de inmunidad, enfermedades del tejido conectivo reumático, cáncer, enfermedades neurológicas, o efectos negativos en la alimentación de pecho a niños, aunque complicaciones locales le podrían ocurrir a algunas mujeres.

Una razón por la cual existen tantos estudios sobre los implantes es que éstos han estado presentes desde la década de los setenta.

Es sumamente ridículo que la ONM sostenga que 30 años de información recolectada en más de 1.000 estudios constituye una base insuficiente para sacar conclusiones sobre la seguridad de los implantes. Pero, ¿qué puede hacer un grupo de activistas cuando la ciencia no está del lado de ellos?

La cruzada de una década de la ONM contra los implantes fue renovada en mayo cuando sostuvo un "Simposio sobre la Seguridad y Efectividad de los Implantes de Silicona Rellenados con Gel". El simposio aparentemente fue programado para coincidir con la publicación del reporte para el Congreso sobre la seguridad de los implantes por parte del Instituto Nacional de Salud.

Sospecho que la ONM esperaba que este reporte levantara preocupaciones sobre la seguridad de los implantes de silicona, por lo que programó el simposio con la esperanza de explotar cualquier noticia negativa.

El simposio presentó a la prominente activista anti-implantes Diana Zuckerman, y también a Lori Brown, otra activista anti-implantes que trabaja en la FDA.

La presencia de Brown junto con la de otros empleados federales presentados en el simposio parece haber intentado dar la impresión de que el gobierno federal de Estados Unidos apoya el punto de vista de la ONM.

Sin embargo, todo fue un fracaso.

El reporte del Instituto Nacional de Salud, el cual incorporó un análisis reciente de largo plazo (10 años) de mujeres con implantes, reconfirmó las conclusiones del Instituto de Medicina sobre las enfermedades del tejido conectivo reumático e incluso encontró una pequeña disminución en la incidencia del cáncer de mama. Comparado con otros pacientes de cirugías plásticas, las mujeres con implantes de silicona reportaron tener tasas menores de casi todos los tipos de cáncer y, consistente con otros hallazgos anteriores relacionados con gente sometida a cirugías selectivas, tuvieron tasas inferiores de mortalidad que sus compañeras.

Entonces, ¿por qué la ONM—la campeona de los derechos de las mujeres de tomar sus propias decisiones en lugar del gobierno—pretende ahora que el gobierno le niegue a las mujeres ese mismo derecho?

¿Podría ser una explicación el estrecho punto de vista de la ONM sobre lo que es correcto para las mujeres y sus cuerpos? ¿Podría la respuesta yacer en una alianza entre la organización y otros grupos activistas que son financiados por abogados litigantes? ¿Existe una relación más estrecha con los abogados litigantes?

Después de todo, varios abogados le solicitaron a la ONM involucrarse a mediados de los noventa en la litigación sobre los implantes de silicona.

Las preguntas abundan cuando la ONM se asoció durante el simposio con Public Citizen, una organización amiga de los abogados litigantes, y los materiales impresos disponibles durante la conferencia de prensa de la ONM la semana pasada incluían un panfleto de la Command Trust Network, el grupo alfa de los activistas anti-implantes y herramienta de reclutamiento histórica de los demandantes legales de éstos.

Desdichadamente, es muy improbable que la controversia sobre los implantes de silicona desaparezca. Las mujeres deberían esperar que más historias de horror sean difundidas por activistas inspirados por abogados litigantes.

Ya han pasado cuatro años desde que fuera publicado el reporte del Instituto de Medicina, un consenso sin prejuicios realizado por expertos calificados. Una actualización de dicho reporte, más amplia y detallada que el reciente informe del Instituto Nacional de Salud, le informaría a la gente acerca de investigaciones recientes sobre los implantes de silicona. Más de 250 estudios y artículos científicos sobre estos implantes han sido publicados desde 1999.

Dicha actualización también ayudaría a la FDA en el proceso de aprobación de los implantes de silicona, el cual se está poniendo más político cada día.

La ONM es una buena razón para empezar el proceso de actualización por parte del Instituto de Medicina.

Traducido por Juan Carlos Hidalgo para Cato Institute.