La guerra contra las drogas en los Andes se está esparciendo

Una entrevista a Ted Galen Carpenter, vicepresidente para estudios de defensa y polít

Una entrevista a Ted Galen Carpenter, vicepresidente para estudios de defensa y política exterior del Instituto y autor de Bad Neighbor Policy: Washington's Futile War on Drugs in Latin America (Palgrave, 2003).

WASHINGTON—Carpenter opina que la guerra contra las drogas de EE.UU. en Sudamérica no está siendo ganada y está desde ya generando un contagio hacia otros países de la región como Venezuela y Ecuador.

¿Cómo se podría controlar la situación en la frontera de Colombia con Ecuador?

Es terriblemente difícil hacerlo especialmente cuando las fronteras no son enteramente definidas y en territorio que es muy selvático. Así que claramente es muy difícil para los gobiernos involucrados controlar efectivamente las fronteras. Esa tarea se vuelve 10 veces más difícil cuando uno tiene que lidiar con fuerzas irregulares armadas que no tienen respeto alguno por las fronteras.

¿Tiene esto alguna conexión con la intervención estadounidense mediante el Plan Colombia?

Bueno, seguramente Plan Colombia ha tenido un efecto por sobre el narcotráfico en Colombia, pero uno de los efectos es que el narcotráfico se ha transferido a otros países como a Venezuela o a Ecuador.

¿Cuál debería ser la política externa de los vecinos de Colombia para evitar contagiarse?

Es muy difícil para Colombia o sus vecinos tener efecto alguno por sobre la política para con el narcotráfico mientras Washington continué insistiendo en su estrategia prohibicionista y en la cooperación vigorosa por parte de los países donde hay narcotráfico. Entonces Washington presiona a estos países para que persigan a sus traficantes de droga y todo lo que hemos visto que esto causa es el esparcimiento del narcotráfico hacia otras áreas como lo hemos visto muchas veces en las últimas décadas.

Uribe ha insinuado que el gobierno ecuatoriano ha colaborado con las FARC. ¿Qué opina al respecto?

El presidente Uribe esta confundiendo una incapacidad de detener ciertas acciones con la cooperación activa con estas acciones. Yo no veo ninguna evidencia creíble de que el gobierno ecuatoriano está colaborando con estas fuerzas irregulares. Pero la habilidad del gobierno ecuatoriano de efectivamente detener las actividades de estas fuerzas es otra cuestión completamente diferente y yo pienso que es muy poco probable que el gobierno ecuatoriano tenga esa capacidad.

¿Usted cree que el gobierno venezolano ha estado colaborando con las FARC?

Ahí creo que si hay por lo menos algo de evidencia de que hay simpatía por parte del gobierno venezolano hacia las FARC. De ahí a que haya colaboración activa hay una diferencia y no se ha comprobado que el gobierno venezolano haya cooperado activamente. Pero el gobierno chavista no sería infeliz si es que los insurgentes de las FARC causan problemas para el gobierno de Colombia. De hecho, el gobierno venezolano estaría hasta complacido si aquello sucediera.

¿Cómo, al patrullar las fronteras, se podrá distinguir entre ciudadanos normales y las fuerzas irregulares?

Es una tarea tremendamente difícil la de diferenciar entre los inmigrantes normales y los que forman parte de estas fuerzas irregulares en cualquier frontera. EE.UU. tiene un problema enorme con su frontera con México. De hecho, nosotros no estamos controlando esa frontera como el Presidente Uribe está pidiéndole al gobierno ecuatoriano que lo haga. Así que pienso que su demanda en realidad no es realista.

¿Qué opina del reciente reporte de la ONU que alega complicidad entre paramilitares y autoridades?

Seguramente ha habido algo de cooperación entre las autoridades colombianas y los paramilitares a través de los años. Desde que nivel del gobierno comienza esta complicidad es con toda seguridad una cuestión que puede ser debatida. Gran parte de la evidencia sugiere que la cooperación de los paramilitares con los autoridades es mayormente con oficiales de nivel medio o bajo dentro de la estructura del gobierno colombiano. No creo que Uribe y sus asociados inmediatos estén involucrados con los paramilitares. Lo que si es que las autoridades tienden, por lo menos, a hacerse los desentendidos cuando ocurren violaciones por parte de los paramilitares.

Contactos:

Ted Galen Carpenter, vicepresidente para estudios de defensa y política exterior del Cato Institute, 202-789-5200, tcarpent@cato.org

Kristin Kestner, Administradora de prensa, 202-789-5212, kkestner@cato.org

Evans Pierre, Director de comunicaciones, 202-789-5204, epierre@cato.org

El Cato Institute es un centro de investigación de políticas públicas no partidista dedicado a ampliar el debate político de manera consistente con los principios de libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz.