La evidencia sugiere que Irán no utilizará armas nucleares

Por Justin Logan y Ted Galen Carpenter

Ted Galen Carpenter es vicepresidente de Estudios de Defensa y Política Exterior del Cato Institute y autor o editor de varios libros sobre asuntos internacionales, incluyendo Bad Neighbor Policy: Washington's Futile War on Drugs in Latin America (Cato Institute, 2002).

El presidente francés, Jacques Chirac, causó una conmoción aproximadamente hace un mes cuando sugirió que un arma nuclear iraní tendría poco uso ofensivo. “¿Donde botarán esta bomba?” se preguntó Chirac. “¿En Israel? No habría estado a 200 metros de altura antes de que Teherán fuese demolida”.

Aunque después se retractó de este faux pas diplomático, la observación de Chirac representa una realidad fundamental.

Algunos halcones que participan en el debate Iraní arguyen que el liderazgo iraní no es racional y que por lo tanto es fundamentalmente imposible de detener.

Bernard Lewis, historiador de Princeton y consejero del vice-presidente Dick Cheney, sostiene que el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad y el gobierno iraní “claramente creen” que “la lucha cósmica de finales de la era...terminando en la victoria final de las fuerzas del bien contra mal” ha comenzado. El historiador israelí Benny Morris postula que un Irán nuclear resultaría en “un segundo Holocausto”.

Si Lewis y Morris están en lo correcto, no habría razón ni para contemplar la prevención de un Irán nuclear –los arsenales nucleares de Israel y hasta los de EE.UU. serían inútiles contra él. Gracias a Dios, su razonamiento está equivocado y su evidencia es débil.

Primeramente, Ahmadinejad no es un eje de poder en Teherán como lo era Stalin –ni como lo es Putin. Cada vez más, el presidente iraní ha sido un blanco de crítica por parte del oficialismo e informes recientes indican que puede que no permanezca en el poder los cuatro años que dura su periodo.

El poderoso Líder Supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, es un jugador político más importante que Ahmadinejad. Y aunque Khamenei también se adhiere a ideas odiosas, es importante evaluar las acciones de Irán y no solamente su retórica.

Considere la Guerra entre Irán e Irak. Cargado con radicalismo a partir de la revolución islámica, la primera retórica de Irán fue inflexible y en noviembre de 1981 Irán proclamó claramente que no tenía ninguna intención de parar la guerra mientras que Saddam Hussein permanezca en el poder.

Pero sin embargo, para el año 1988 una larga secuencia de derrotas devastadoras y tácticas había demostrado claramente que una derrota estratégica y absoluta de Irán era posible, entonces la dirección iraní cambió curso. Demandaron paz, desechando su objetivo original de remover a Hussein y aceptaron un acuerdo que dejó a Irán en el lado débil del equilibrio de poderes después de la guerra.

Que el liderazgo administrativo se dio cuenta de esta realidad y decidió terminar el conflicto sugiere que a pesar de todo su pompo religioso, hizo cálculos estratégicos y racionales. En retrospección, incluso personas radicales extremistas como Khameini –quiénes fueron vistos en ese entonces como irracionales— no actuaron según esta descripción.

La evidencia indica que el liderazgo de Irán hoy sigue siendo racional. Aunque ciertamente aterrorizaría a la población israelí, Irán nunca ha dado armas químicas o biológicas a Hezbollah o a otras organizaciones cliente.

¿Por qué? Muy probablemente porque temen represalias israelitas. Y si los iraníes temen la respuesta de Israel con respecto a un ataque químico o biológico, seguramente están enterados de que Israel respondería más seriamente a un asalto nuclear, ya sea lanzado indirecta o directamente por Irán.

Nunca en la historia ha ocurrido que líderes hayan tomado una decisión que seguramente destruiría su propio país en cuestión de horas. Hasta que alguien pueda demostrar con evidencia contundente que Irán es el primer país en tomar esta decisión, debemos de asumir que el razonamiento de Chirac es correcto.

Este artículo apareció en el periódico Kansas City Star de febrero 7 del 2007.