La Cuba de Fidel

Por José Piñera

"Veinte vuelos a la semana parten desde España con destino a La Habana. Transportan al año a doscientos mil turistas solteros con destino a la isla del Caribe. Casi todos buscan lo mismo: compañía femenina por unos días. La empobrecida Cuba de Castro es ahora el Bangkok de lengua hispana. Cuba era conocida como el burdel de los yanquis. Ahora, rápidamente, se está transformando en el burdel de los españoles". Así describe a Cuba tras 40 años de comunismo, el periodista del Times, Tunku Varadarajan:

La Cuba de fines de los años 50, oprimida por el general Fulgencio Batista (admirador del dictador italiano Benito Mussolini), clamaba por la Revolución Americana, aquella fundada en la premisa de que todos los hombres nacen iguales en sus sagrados derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.De allí que cuando el 1 de enero de 1959, entró a La Habana Fidel Castro y su banda de guerrilleros, hubo una ola mundial de expectación. Pero el comandante no siguió a Adam Smith y Thomas Jefferson, sino a Carlos Marx  y Vladimir Lenin. La Revolución Comunista Cubana es hoy sinónimo de pobreza y muerte.

Al año de estar en el poder, Fidel Castro sostuvo que el ejemplo de Cuba  convertiría a la Cordillera de los Andes en la Sierra Maestra hemisférica. La guerra a las democracias latinoamericanas estaba declarada. Antes de morir en Bolivia en 1967, el Che Guevara proclamó que estaba ahí para crear "varios Vietnam" en el centro de America Latina. Aunque Castro apoyó y financió partidos marxistas y movimientos guerrilleros en casi todo el continente, sólo logró un efímero éxito en el Chile de Allende y en la Nicaragua de los sandinistas. Su legado en América Latina es la destrucción de varias economías, la violencia y el terror.

En Cuba, Castro estableció una dictadura totalitaria, controlando hasta los más mínimos aspectos de la vida diaria de los cubanos. La lógica comunista fue aplicada de manera implacable no sólo a la producción, llevando el ingreso per cápita desde alrededor de 2.000 dólares antes de la Revolución a 1.000 dólares actualmente, sino también a todas las áreas de la sociedad.

Decenas de miles de cubanos han arriesgado su vida intentando escapar, a través de un mar infestado de tiburones, a la sociedad libre de los Estados Unidos. Para muchos de ellos, se ha cumplido el aberrante slogan fidelista: "Socialismo oMuerte".

Toda persona decente debe reflexionar sobre  estas palabras del ensayista Federico Jiménez Losantos: "Un ex presidente latinoamericano ha declarado que Fidel Castro no es un problema para nadie. Se olvida la cuestión fundamental, que es el problema que Castro representa para los cubanos. Y no para los de Miami sino para los de la isla, que son los que se mueren de hambre, los que se tiran al mar en balsas que son aperitivos para los tiburones, los que guardan en su cuarto de baño a un cerdo al que previamente le han cortado las cuerdas vocales para que los vecinos no se enteren de la representación casera de Rebelión en la Granja, la obra del nunca suficientemente alabado George Orwell".