Europa regresa al oscurantismo

Por Patrick J. Michaels

¿Qué está sucediendo en Europa? ¿Estamos atestiguando otro retroceso histórico hacia el barbarismo científico?

De qué otra manera podríamos explicar tres preocupantes irracionalidades de tiempos recientes: la distorsión de la ciencia genética que provocó una hambruna masiva en África; la perseverancia del tratado sobre calentamiento global, el Protocolo de Kyoto, el cual Europa sabe que no tendría ningún efecto sobre el clima; y el juicio mediático del estadístico danés Bjorn Lomborg por escribir un libro que revela lo que ellos ya saben sobre Kyoto.

Un vistazo sobre el mapamundi muestra que Europa es un lugar bastante pequeño comparado con el resto del mundo que está rechazando temerariamente al maíz y al frijol de soya genéticamente modificados y a sus derivados. En cuanto a Kyoto, Europa perdió un referéndum crítico el año pasado cuando el ambientalista radical Robert Watson perdió la votación para continuar presidiendo el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas. Sobre Lomborg, bueno, Dinamarca es todavía más pequeño que Europa.

Cada una de estas historias merece elaboración, ya que cada una representa el triunfo de la irracionalidad al ser enfrentada por una ciencia bastante obvia—todas ellas con sus consecuencias desastrosas.

En respuesta a la presión ejercida por la Comisión Europea, y ante la eventualidad de una hambruna de significativas proporciones, el presidente de Zambia, Levy Mwanawasa, rechazó la distribución de 27.000 toneladas de maíz genéticamente modificado. Mwanawasa prefirió matar de hambre a su pueblo porque Europa tenía miedo de que parte del maíz fuera plantado, y que los genes "escaparan", contaminando al demás maíz que entonces no podría ser exportado al continente. No importó el hecho de que la "propagación" es extremadamente rara y de que no importa de todas formas. Europa evita al maíz modificado genéticamente para proteger a sus propias variedades ineficientes, aumentando el precio local.

El representante comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, se refirió a la acción de Zambia como "inmoral" y "Ludita." Al no ser un diplomático, yo le añadiría otro calificativo: "asesina." La principal modificación genética es la inserción de material genético del Bacilus thuringensis, el cual es letal para el Maíz Barrenillo Europeo, ya que requiere mucho menos uso de pesticidas caros. Los jardineros orgánicos en Estados Unidos espolvorean esta bacteria por todas partes como una forma de control de pestes.

Mientras que abundan las historias de terror genéticas, exaltadas por los verdes europeos, el experimento ya ha sido probado. La agricultura y los consumidores estadounidenses prosperan gracias a la ingeniería genética, sin ningún efecto negativo demostrable (excepto el de menores precios para el maíz y frijol de soya dada la producción abundante).

Las historias de Kyoto y Lomborg están relacionadas. En su libro, The Skeptical Environmentalist, Lomborg demostró que el calentamiento planetario muy probablemente será menor de lo pronosticado, y que Kyoto no tendría ningún efecto mesurable en detenerlo. Todo científico serio conoce las bases de su argumento: Kyoto no reduce en mucho el dióxido de carbono, los incrementos observados hasta ahora se ubican muy por debajo de las predicciones fatalistas de hace diez años, y el calentamiento ha sido modesto. Ya que la tendencia de la mayoría de los modelos climáticos más sofisticados es la de producir una tasa constante (no creciente) de calentamiento, tenemos una buena noción de cuánto se calentará el planeta: tan solo tres cuartos de grado centígrado en los próximos 50 años. Diferentes variantes de este cálculo han sido repetidas al menos en tres casos distintos en la literatura científica arbitrada.

En respuesta, el "Comité de Deshonestidad Científica" de Dinamarca acusó a Lomborg de "deshonestidad científica." ¿Citó el Comité algún dato en el que Lomborg haya estado equivocado? No. ¿Su crimen? No apoyó la locura pro-Kyoto. Se rehusó a actuar irracionalmente.

Un Kyoto reduciría el PIB estadounidense cerca de un 2% al año, dependiendo de las suposiciones. ¿Qué pasaría con los 20 o más Kyotos que los verdes europeos dicen que son necesarios? Nada más hagamos los números. El capital estadounidense es precisamente lo que se necesita para la inversión en el África miserable y hambrienta. Como ejemplo, entre menos invirtamos en cosas como plantas de energía limpia e instalaciones para el tratamiento de aguas, más africanos morirán a partir de complicaciones por la inhalación de humo casero producto de la quema de hogueras para cocinar y enfermedades transmitidas a través del agua. Juntos, éstos dos matan a millones—mientras que Kyoto no hace nada y se lleva ese capital.

El "Comité" danés no citó ningún descubrimiento específico contra Lomborg. En su lugar, se refirieron a 4 ensayos anti-Lomborg publicados en Scientific American por conocidos ideólogos ambientalistas, los cuales han sido duramente criticados. A Lomborg no se le permitió defensa alguna.

Ahora él está en problemas; ha sido aislado. No habrá más dinero del gobierno para sus investigaciones. El "Comité" danés citando a una revista como evidencia ha dañado irrevocablemente su reputación.

¿Debería Lomborg demandar a Scientific American como el causante principal de este daño? El resultado sería un juicio altamente publicitado que revelaría en todo su esplendor el retroceso de Europa a otra época de Oscurantismo científico, así como las tácticas intimidantes que están siendo usadas ahora en Estados Unidos para aplastar a los disidentes científicos racionales. Él podría tener un caso.

Traducido por Juan Carlos Hidalgo para Cato Institute.