El Salvador: El populismo no tiene ideología

Manuel Hinds cree que la propuesta de ARENA, el partido de oposición en El Salvador, de poner un IVA tasa cero solamente a la gasolina es de corte populista.

Por Manuel Hinds

El presidente Funes acaba de dar otra señal de la profundidad de las causas de la incapacidad que tiene este gobierno para resolver los problemas del país. Desgraciadamente, al mismo tiempo ARENA ha dado también un amuestra de por qué está siendo incapaz de construir una oposición efectiva a la incompetencia del gobierno.

El lunes, el presidente hizo las siguientes declaraciones: “La evidencia del fracaso, de las políticas económicas, es que recibimos un país altamente endeudado, hay un periódico que hizo una investigación excelente, no me recuerdo cuál es, pero donde aparece el nivel de deuda de los últimos 20 años, y a este servidor del 100 por ciento de la deuda, le corresponde únicamente el 10 por ciento, el 90 por ciento restante la adquirió Cristiani, la adquirió Calderón Sol, la adquirió Flores y la adquirió Saca. Entonces, por qué voy a resolver solo el problema de la deuda, si yo soy el responsable únicamente del 10% de esta y el 90% restante es responsable los cuatro gobiernos de ARENA anteriores. Por eso es que estoy invitando a sus ex presidentes, y él único que cívicamente asiste a la reunión, porque asume el desafío de ayudarme a contribuir a resolver el problema, es el ex presidente Saca. Los otros no lo han querido hacer”.

La lectura de estas líneas valida el escepticismo con el que muchos recibieron en anuncio del presidente Funes de que estaba invitando a los expresidentes como muestra de una nueva voluntad de sanar heridas, de convertirse en un presidente que le daría a El Salvador la armonía que necesita para volver a crecer y desarrollarse. Es una intervención claramente agresiva, en el clásico estilo del presidente. Pareciera que el presidente antepone sus viejos resentimientos, sus viejas cóleras a la conciliación que es necesaria para el bien del país. Esto es un factor de fracaso político: su incapacidad de erigirse en estadista. Una segunda causa del fracaso del presidente Funes es su vocación por decir cosas que no son ciertas. En contra de lo que él dice, cuando él recibió el gobierno, el país tenía uno de los endeudamientos más bajos del mundo. Con él está creciendo a una velocidad enorme. Alguien debería haberle dicho al presidente que lo importante para calibrar la magnitud del endeudamiento es la carga de la deuda —es decir, el tamaño de la deuda dividido por la capacidad de pagar. En la gráfica adjunta es clarísimo que los gobiernos de ARENA recibieron el país altamente endeudado, con la deuda representando más del 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a principios de los noventa y bajaron la carga de la deuda muy rápidamente. El mínimo se alcanzó en el gobierno del expresidente Calderón Sol, entre el 27 y 30 por ciento. El presidente Flores subió la deuda por la necesidad de reconstruir el país después del terremoto de 2001 y de construir la red vial.


Fuente: Banco Central de Reserva de El Salvador. Datos del sector público no financiero.

En los primeros cuatro años de su mandato el presidente Saca disminuyó otra vez la deuda como porcentaje del PIB llevándola a 37 por ciento a fines de 2008. Fue en los últimos seis meses de su mandato y en el primer año y medio del mandato del Presidente Funes que la deuda subió por encima del 50 por ciento. La prudencia fiscal y de endeudamiento de los gobiernos anteriores fue reconocida internacionalmente. La deuda del país se convirtió en grado de inversión sólo cinco años después de la guerra. La imprudencia del presidente Funes hizo que el país perdiera esa distinción y que su deuda ahora sea clasificada como “junk”, basura. Nada hay más claro que esto —la pura realidad— para desmentir al presidente Funes.

Una tercera muestra de las causas del fracaso es que el presidente Funes mira la deuda en sí misma y no como un medio para lograr cosas, con lo que parece evidenciar que por llegar a la presidencia puede endeudar al país como quiera, sin referencia a las obras que debería estar haciendo su gobierno. En su gobierno no ha habido el final de la guerra del expresidente Cristiani, ni el pago de los acuerdos de paz y la reconstrucción de los estragos de la guerra del expresidente Calderón, ni la reconstrucción del terremoto y las carreteras del expresidente Flores. No ha hecho nada más que contratar gente del FMLN y comprarse carros de lujo, pero cree que es su derecho endeudar al país para esto y cualquier cosa.

Nada de esto es sorpresa. Es el comportamiento que puede esperarse de un político populista. Lo que sí es sorprendente y triste es ver la pieza de correspondencia presentada por ARENA para poner IVA tasa cero a la gasolina cuando su precio sobrepase los tres dólares por galón —una medida que rivaliza en populismo a cualquiera de las propuestas por el actual régimen. La propuesta es totalmente irresponsable porque la efectividad del cobro del IVA depende de su integridad, es decir, de que todos los bienes y servicios lo paguen. Cuando se abre un hueco en esa integridad, como el que ARENA está proponiendo, se abre la puerta para dos problemas. Primero, para que los contribuyentes encuentren maneras de no pagar IVA en otras actividades, escudados en el consumo de combustible. Segundo, para que otros sectores igualmente importantes pidan esa tasa cero. Como todos los sectores son importantes, muy rápidamente puede eliminarse el sistema impositivo del país. Para algunos, esto podría parecer un toque de genio: dejar al Presidente Funes sin ingresos. En realidad, iniciarían un desastre fiscal que dañaría al pueblo, no al Presidente Funes.

La idea parece ser que ARENA espera que le digan que no para quedar como de gran corazón cuidándoles los gastos al pueblo sin que realmente caiga la recaudación. Esto es populismo irresponsable. Lo que tiene que pensar ARENA es que en este tipo de competencias —el ofrecer cosas que son malas para el pueblo pero que suenan como si fueran buenas— es lo que nos ha llevado a la desastrosa situación en la que estamos. Lo triste es que ARENA fue el partido de la responsabilidad. Con esta propuesta no se distingue de los populistas.

Este artículo fue publicado originalmente en El Diario de Hoy (El Salvador) el 17 de marzo de 2011.