El rublo digital le da al Kremlin un "interruptor de emergencia" para reprimir la disidencia

Nicholas Anthony señala que el rublo digital es una tecnología de tiranía impulsada por regímenes autoritarios en un intento por asegurar el control sobre el dinero.

Por Nicholas Anthony

Los rusos merecen saber en qué les está pidiendo su propio Banco Central que participen. La moneda digital del Banco Central de Rusia (CBDC) comenzó su implementación a nivel nacional en septiembre.

El rublo digital no es una aplicación, una tarjeta ni simple dinero electrónico. En cambio, es una conexión directa con el Banco Central.

Los riesgos de las CBDC son muchos. En circunstancias normales, los gobiernos deben recurrir a los bancos comerciales para acceder al dinero de los ciudadanos. Pero la naturaleza inherente de una CBDC es que el gobierno tiene la vigilancia y el control absolutos sobre las finanzas de las personas y sobre cómo usan su dinero. Rastrear compras, congelar fondos y excluir a las personas de la economía se convierte en algo que se hace con solo un clic.

En lugar de abordar estas preocupaciones de frente, la funcionaria del Banco Central Alla Bakina simplemente las descartó como noticias falsas. Pero, ¿cómo puede ser eso cierto cuando el propio Banco Central ha dicho que está investigando cómo imponer condiciones al rublo digital para que el dinero solo se pueda gastar de las formas que el régimen considere aceptables? Además, ¿cómo puede ser eso cierto si el Banco Central ya ha impuesto restricciones que limitan a las personas a un saldo mensual de 300.000 rublos (3 660 dólares)?

No hace falta una bola de cristal para ver cómo se utilizará esa vigilancia y ese control. Los rusos que se atreven a alzar la voz contra el Kremlin a menudo terminan en la lista estatal de "terroristas y extremistas" y con sus cuentas bancarias congeladas.

Anna Chekhovich, directora financiera de la Fundación Anticorrupción (ACF), observó impotente cómo el régimen iba tras los fondos de su organización. Solo después de los hechos se enteró de que la Fundación Anticorrupción había sido blanco de una investigación por parte del Ministerio de Justicia, con acusaciones de lavado de dinero. Sin embargo, lo que parece mucho más probable es que la ACF fuera blanco de ataques por criticar al régimen. Desde entonces, el régimen ha congelado repetidamente las cuentas tanto de la organización como de sus empleados, llegando incluso a designarla como organización terrorista en 2025.

En tales casos, el Estado utilizó el sistema financiero para perseguir a sus opositores. La diferencia clave con una CBDC, sin embargo, es que el Estado tiene acceso inmediato al dinero de la gente. Ya no es necesario rastrear a los bancos o a los servicios de pago. Está en manos del gobierno desde el principio.

Y el Kremlin rara vez ha tenido menos motivos para aflojar su control. El 16 de octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eximió de casi todas las nuevas sanciones y aranceles que el Congreso había aprobado para castigar la guerra de Rusia contra Ucrania. Un gobernante que se siente sin control, que ya no teme las consecuencias en el extranjero, no dudará en utilizar nuevas herramientas en su país para aplastar cualquier tipo de disidencia.

A pesar de los esfuerzos del Banco Central por enfatizar que el rublo digital es voluntario, vale la pena preguntarse cuán voluntario es realmente o llegará a ser en la práctica. Los bancos y los minoristas se ven obligados a admitir la CBDC. El régimen comenzó recientemente a pagar a los empleados públicos con el rublo digital y el Banco Central anunció que el intercambio de criptomonedas entre particulares será ilegal a partir de julio de 2027.

Eso supone mucha presión para una moneda que pocos rusos dicen querer. En una encuesta estatal de 2025, el 40% de los rusos no le veía ningún beneficio, y al 37% le costaba identificar de qué manera el rublo digital podría beneficiarlos. Hoy en día, a pesar del lanzamiento del rublo digital, los rusos están usando efectivo en cantidades récord.

La historia muestra lo que puede suceder cuando la demanda no alcanza las expectativas. En Nigeria, el régimen autoritario híbrido orquestó una escasez de efectivo en un intento por impulsar la adopción de la CBDC. No salió bien. Las filas frente a los bancos se convirtieron en protestas, y esas protestas se convirtieron en disturbios. Al final, la adopción de la CBDC entre la población aumentó de apenas 0,5% a 6%.

Nigeria no es un caso aislado. En todo el mundo, más de 150 gobiernos están explorando las CBDC, razón por la cual la Fundación de Derechos Humanos creó el CBDC Tracker en 2023 para documentar la proliferación de estas monedas digitales y las preocupaciones en materia de derechos humanos que su implementación agrava. Una conclusión se destaca por encima de todas las demás: los gobiernos que están impulsando las CBDC de manera más agresiva son regímenes autoritarios.

Los rusos merecen saber que el rublo digital no es simplemente otra forma de dinero. Es una tecnología de tiranía impulsada por regímenes autoritarios en un intento por asegurar el control sobre el dinero. Eso es a lo que se le está pidiendo al pueblo ruso que se sume.

Este artículo fue publicado originalmente en Cato At Liberty (Estados Unidos) el 23 de octubre de 2026.