El reto de Kirchner: Abandonar la demagogia y enfrentar los hechos
Por Steve H. Hanke
Su editorial, "La elección de Argentina por incomparecencia" (16 de Mayo) bosqueja algunas de los desalentadores desafíos que enfrenta el nuevo presidente de Argentina, Néstor Kirchner.
Ustedes concluyen que éstos serán más difíciles de superar debido a que Carlos Menem le negó a Kirchner una aplastante victoria electoral al retirarse de la carrera presidencial en el último momento. Sin embargo, Ustedes omiten mencionar el principal obstáculo de Kirchner: su adherencia al "modelo" económico neopopulista.
Este modelo, el cual ha sido seguido con un desenfreno temerario por parte de la administración Duhalde, consiste en políticas intervensionistas ad hoc diseñadas para generar ganancias en el corto plazo a expensas de beneficios en el largo plazo. Gracias a la naciente recuperación de Argentina, el modelo neopopulista ha sido aplaudido por algunos comerciantes y consumidores locales, e incluso se ha ganado muestras de aprobación por parte del Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, todo es un engaño.
Además de declarar el cese en el pago de su deuda, Argentina incumplió con su moneda. Esto sucedió cuando abandonó el compromiso de pago bajo el "sistema de convertibilidad," devaluó el peso y "pesificó" asimétricamente la economía. El doble incumplimiento de Argentina desplazó el ajuste económico lejos de la economía doméstica, transfirió riqueza de los acreedores a los deudores y le quitó riqueza a las futuras generaciones para dárselas a las presentes.
La economía muestra signos de recuperación, pero esto ha sido posible a costa del crecimiento futuro. Las políticas neopopulistas han promovido el consumo de capital. En el 2002, la depreciación excedió a la inversión por un 6.5% del producto interno bruto y se espera que ocurra lo mismo este año por al menos un 4.5% del PIB. Mientras que el consumo de capital podría dar algún alivio temporal, representa problemas a la larga.
¿Y qué hay del peso? Aún cuando su tasa de cambio con el dólar se ha estabilizado, pocos argentinos confían en él. Además de la fuga de capitales, la economía continúa dolarizándose extraoficialmente. En el 2002, las reservas de dólares en Argentina aumentaron más que el valor en dólares de las reservas de pesos, y ahora exceden los $35.000 millones.
Al menos que Kirchner se ponga serio y abandone la demagogia, tiene pocas oportunidades de enfrentar los enormes y serios desafíos económicos de Argentina.
Carta al editor publicada en el Financial Times de Londres el 22 de Mayo del 2003.
Traducido por Juan Carlos Hidalgo para Cato Institute.