El fenómeno del cambio en las drogas
Por Doug Bandow
Las personas que buscan diversión o simplemente huir, pueden escoger de entre toda una variedad de diferentes sustancias. Muchos de estos productos compiten entre sí. Así, por ejemplo, el uso de la marihuana cobró popularidad por primera vez en épocas de la prohibición del alcohol, ya que, en aquel entonces, era una droga considerada sustituto legal. En la actualidad según se deja entrever en las encuestas realizadas, los que fuman hierba consumen menos alcohol del que tomarían de otra manera. Si se legalizara la marihuana y otras sustancias prohibidas, seguramente se reduciría el consumo de bebidas alcohólicas y del tabaco. Con ello se frenaría el aumento neto del consumo de drogas y, como la marihuana se relaciona con menos muertes que el alcohol, el número de defunciones y lesionados inmutables al uso de enervantes, posiblemente se reduciría.
En los Estados Unidos de América y en otros países, la lucha contra las drogas a conducido a una fuerte corrupción. Elementos de las policías y de las aduanas, empleados de la DEA, procuradores generales, jueces, funcionarios de distrito, personal del servicio de guardacostas, celadores de prisiones y hasta elementos de las fuerzas armadas, todos han aceptado dinero en efectivo a cambio de facilitar o encubrir actividades relacionadas con el narcotráfico. El problema es tan grave, que hasta el servicio de aduanas ha tenido que implantar un programa de soplones.
Incluso la estabilidad de gobiernos extranjeros se ve amenazada por los efectos de esta guerra contra el narcotráfico. Bolivia ha sufrido por lo menos un golpe de Estado exitoso, fomentado por los intereses de las drogas. La guerrilla izquierdista del Perú fue apoyada por los campesinos cultivadores de coca. En Colombia, la enérgica confrontación con los carteles de la cocaína, desencadenó una oleada de violencia. Los altísimos costos sociales ocasionados a estas naciones por la lucha contra las drogas, produjeron grandes disgustos con los Estados Unidos, quienes son responsables de la mayoría de las presiones por tomar mejores medidas de combate.
Estos problemas tan diversos son el resultado de la prohibición de las drogas. Si bien la legalización no acabaría del todo con la corrupción y la violencia , ciertamente eliminaría la causa principal de los problemas actuales.