El éxito del tigre celta

Erika Donjuan Callejo y Miguel A. Cervantes sostienen que fueron las reformas de mercado que realizó Irlanda a partir de su ingreso a la Unión Europea y durante la década de los ochenta, lo que le permitió pasar de ser una de las naciones más pobres de Europa a ser una de las más ricas.

Por Erika Donjuan Callejo y Miguel A. Cervantes

Cuando uno piensa en Irlanda las ideas que se vienen a la mente son la cerveza negra, los bailes y la música celta. Pero Irlanda es más que eso, ha sido llamado el "Tigre Celta" por sus altos crecimientos e innovaciones y por estar entre los países en la Unión Europea con el más alto ingreso per cápita. La fórmula para dejar de ser una Irlanda empobrecida y convertirse en un milagro económico ha sido para muchos expertos la estrategia de recortar el gasto público, liberar la economía y atraer multinacionales con una mezcla de impuestos bajos y una excelente mano de obra local competente y cualificada.

Irlanda se separó del Imperio Británico en 1922 después de casi cuatro siglos de ser parte de este, quedando dentro del imperio la parte norte que así lo decidió. A causa de ciertos traumas históricos Irlanda siguió la ruta de una economía cerrada con proteccionismo industrial, barreras arancelarias lo que ocasionó ineficiencias en la economía interna.

Además, el estado era el rector de la economía como propietario del transporte público, la electricidad, y las telecomunicaciones. Había una infinidad de empresas paraestatales. La economía irlandesa dependía mucho del Reino Unido, hacia donde se dirigían las exportaciones.

Por estas razones el crecimiento fue muy bajo y se mantuvo como uno de los países de ingreso más bajo en Europa con déficits presupuestales, desempleo alto y, por ende, una emigración contínua por falta de oportunidades. El hartazgo de los irlandeses se hizo sentir.

Pero este periodo gris empezó a cambiar radicalmente. Primero, gracias al ingreos de Irlanda a la Unión Europea (UE) en 1973 y, luego, gracias a las reformas de 1987 realizadas por el primer ministro John Bruton. La entrada a la UE fue clave para la competitividad y el éxito de Irlanda. Así fue que pudo acceder a un mercado más grande, lograr economías de escala, y aumentar la productividad. Además, la entrada en la UE permitió liberalizar el mercado de electricidad, el de telecomunicaciones y el de transporte. Si Irlanda hubiera continuado como una economía cerrada jamás hubiera logrado un milagro económico.

Actualmente Irlanda es la quinta economía más libre en el mundo y la primera en la UE según el reporte de libertad económica del Instituto Fraser. Irlanda tiene un puntaje de 8,07/10 y se encuentra por encima del Reino Unido. El PIB per cápita de Irlanda supera el PIB promedio de los países de la UE. En 1987 el PIB per cápita (en dólares de 2010) promedio de la UE era de $11.344, y el de Irlanda era de $9.593. Hoy en día, Irlanda ha superado por mucho el promedio de la UE, ya que su PIB per cápita es de $77.450 y el de la Unión Europea es de $36.532.  Irlanda es hoy un país con gran prosperidad, un centro de innovaciones, y un receptor de inversión extranjera

Veamos las mejoras en los 5 componentes del ranking del Instituto Fraser. En el primer componente, tamaño del estado, Irlanda ha tenido una mejora, aunque todavía tiene espacio para mejorar más. El puntaje en este componente era de 4,67, y la causa era el alto nivel de empresas estatales y los altos impuestos. En 1980 la inversión pública como porcentaje de la inversión era de 24,6 por ciento. Actualmente esta es de 6 por ciento, siendo una de las más bajas en el mundo. El impuesto sobre la renta personal máximo era del 60 por ciento, actualmente es de 40 por ciento. Estas mejoras contradicen todos los postulados keynesianos que aconsejan aumentar los impuestos para generar un derrame económico y que el estado sea el rector de la economía.

En el segundo componente, sistema legal y derechos de propiedad, Irlanda ha tenido buen puntaje, y ha mostrado una mejora. En 1980 el puntaje en este componente era 7,08 y en el 2016 era de 7,72. En este componente Irlanda destaca la independencia de su poder judicial, la protección a la propiedad de los irlandeses, no existe interferencia del ejército en el sistema legal, la protección en la compra y venta de bienes raíces. El subcomponente de ejecución de los contratos es bajo, ya que puede tomar hasta 650 días resolver un diferendo de contratos según datos del Banco Mundial. Por este componente es que se reduce el promedio del componente del sistema legal.

En el tercer componente, moneda sana, Irlanda ha tenido una mejora importante. El puntaje en 1980 era 5,93, y en el 2016 era de 9,26. Esta mejora se debe a reducción de la inflación ya que en 1980 la inflación era de 14,7, y en el 2016 era de 0, además de tener muy poca variación en los últimos años. Adicionalmente, se permite a los ciudadanos tener cuentas en divisas extranjeras, algo que estaba restringido en 1980.  

En el cuarto componente, libertad de comercio internacional, el puntaje en el 2016 era de 8,6 mientras que en 1980 era 7,65. Fue una ligera mejora porque Irlanda ya había comenzado el proceso de integración con la entrada a la UE en 1973. En 1980 el arancel de nación más favorecida externo a países fuera de la UE era de 8,8, actualmente es de 5,2. Los procedimientos para exportar e importar son ágiles. Irlanda tiene gran apertura a la inversión extranjera, en los últimos años grandes empresas transnacionales están fusionándose con compañías domiciliadas en Irlanda, con miras a beneficiarse de la tasa de impuestos corporativos que se aplica allí: 12,5%. Esta es la tasa más baja aplicada en un país desarrollado. El índice Suizo KOF de globalización corrobora la misma información. En este índice Irlanda se encuentra en el lugar 15 de 196 países.

En el quinto componente, regulación crediticia, laboral y empresarial, el puntaje ha tenido una mejora importante. En 1980 el puntaje era de 6,95, y en el 2016 el puntaje era de 8,47. La reducción de los déficits fiscales ha permitido que el crédito no sea absorbido por el gobierno. Las regulaciones laborales han mejorado substancialmente. Los contratos colectivos se hacen a nivel de las empresas, y no a nivel nacional como en 1980. No hay restricciones en las horas laborales y hay flexibilidad para la contratación y el despido justificado. En cuestiones de regulaciones empresariales, Irlanda tiene la más alta calidad regulatoria, con regulaciones transparentes, previsibles y fáciles de cumplir. Los empresarios y emprendedores pueden fácilmente lanzar una empresa en 5 días, realizando tan solo 3 trámites, y a un costo bajísimo de solo 0,001 por ciento del ingreso per cápita, según el Banco Mundial. Esto indica que la facultad de abrir empresas está democratizada, no es necesario ser rico de abolengo en Irlanda para empezar una empresa. Gracias a las excelentísimas regulaciones, y a la facilidad de emprender, no es necesario dar sobornos para agilizar trámites, por lo que no hay corrupción en los trámites. Obtener los permisos de construcción tiene un puntaje equivalente al promedio de la OCDE. Pagar impuestos es fácil y transparente, y en este indicador Irlanda supera al promedio de los países de la OCDE.

Por estas razones Irlanda es un país exitoso. Las reformas de libre mercado han impactado de manera positiva no solo la economía sino también la calidad de vida de su población. Por ejemplo, la esperanza de vida al nacer en Irlanda es de 82 años, mientras que el promedio mundial es de 72 años. En el Índice de Desarrollo Humano ocupa el cuarto lugar de 189 países. México, mientras tanto, ocupa el lugar 74, Venezuela el 78 y China el 86.  

Por otra parte, en el Índice de Capital Humano que mide la cantidad de capital humano que un niño nacido hoy puede esperar alcanzar a los 18 años, dados los riesgos implicados en la mala salud y educación que prevalecen en el país donde vive, Irlanda ocupa el sexto sitio mientras México el lugar 67. La educación en Irlanda es obligatoria desde los 6 años hasta los 15. La primaria dura 6 años, de manera que se concluye esta etapa a los 12 e inicia la secundaria. En el caso de la educación superior para poder entrar alguna institución el estudiante debe aprobar el "Leaving Certificate" o un equivalente internacional y sus resultados deben de superar el 80% para poder ingresar a cualquiera de las opciones de educación superior (universidades, colegios e institutos de educación superior). Además, deben presentar un certificado de lengua extranjera.

Sin lugar a duda, la evidencia es contundente al mostrar las bondades del libre mercado versus el control estatal en la economía. Los países con mayor libertad económica como Irlanda son también aquellos que lideran la esperanza de vida, el desarrollo económico y del capital humano. Esto debe ser un aprendizaje para todas las naciones, sobre todo para los países latinoamericanos.