El Día de la Libertad Fiscal 2003: Una reflexión sobre el tamaño del gobierno en México

por Roberto Salinas-León y Adolfo Gutiérrez Chávez


Roberto Salinas León
es Director General de Política Económica de TV Azteca y académico asociado de Cato Institute. Adolfo Gutiérrez Chávez se desempeñó como Jefe de Estudios Económicos de TV Azteca. También puede leer este documento en formato PDF aquí.

Por Roberto Salinas-León y Adolfo Gutiérrez Chávez

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La libertad es y ha sido el único camino para el progreso humano. En particular, la historia nos ha enseñado que son aquellas sociedades con mayor grado de libertad económica, las que más han prosperado y elevado el nivel de bienestar material de las personas que las conforman porque pueden decidir libremente dónde, qué, cómo y con quién emprender, consumir o trabajar. En efecto; las personas libres gozan de mayor capacidad para crear riqueza ya que tienen garantizada la propiedad de sus bienes, que son fruto de su trabajo. Las personas libres son entonces, sobretodo, dueñas de su propio trabajo.

Este trabajo de las personas libres es incomparablemente más productivo que el de los "esclavos", pues poseen un interés natural por producir lo más posible. Saben que cuanto mayor sea su productividad mayor será también la recompensa. En cambio, quien está esclavizado "aporta a regañadientes su esfuerzo y solo en la medida indispensable que le permita eludir el correspondiente castigo"[1], porque a final de cuentas alguien más es el que se apropia de los resultados de su esfuerzo. La diferencia, entonces, consiste en si la persona es o no dueña del producto de su trabajo. Así, la abolición de la esclavitud permitió el enorme desarrollo industrial de nuestros días y el incremento en el nivel de vida de un hombre promedio. La esclavitud económica terminó cuando los siervos y esclavos se convirtieron en hombres libres. "Los siervos no eran hombres libres porque los gobernantes de la época tenían derecho sobre una tercera parte de su trabajo. Y en el siglo XIX, los dueños de esclavos podían disponer de la mitad del trabajo de éstos".[2]

El Estado moderno nació para garantizar a los ciudadanos la propiedad sobre sus bienes, incluyendo su trabajo. Su actividad primordial en la economía es defender la propiedad privada para que de la manera menos costosa posible y de acuerdo a la información disponible las personas libremente asignen los recursos, que son escasos, a los lugares donde son más valorados. Así, en ausencia de distorsiones, todos se benefician porque la sociedad se ocupa en producir actividades que efectivamente satisfacen necesidades específicas. Sin propiedad privada esto no sería posible... y el trabajo de las personas es su propiedad privada. El Estado, entonces, está para evitar que nos esclavicemos unos a otros.

Sin embargo, de todo lo que hace el Estado mexicano, sólo el diez por ciento lo dedica a esta actividad. Lo demás lo ocupa en distorsionar las decisiones económicas de las personas realizando más de 140 actividades "extra", como operar estaciones de radio por ejemplo.[3] Mientras su actividad primordial beneficia a todos, pues el objetivo es el bienestar común, las demás actividades que realiza sólo son para beneficiar a ciertos sectores, y para eso hay que castigar a otros. Como sea, para poder efectuar sus actividades, el gobierno extrae recursos de los ciudadanos; mientras más actividades realice, más recursos de los ciudadanos requerirá. Estos recursos los obtendrá por la fuerza (no importa si estamos de acuerdo o no con lo que hace) por medio de impuestos, endeudamiento o inflación.

Debido a las injusticias fiscales y la pésima estructura tributaria de nuestro país, sólo cuatro de cada diez hogares mexicanos terminan pagando el total de la factura, que incluye tanto el impuesto inflacionario, como el total de la recaudación impositiva a nivel federal, estatal y municipal.[4] Este año, el gobierno (en todos sus niveles) confiscará el 57.3% del ingreso[5] de este 40% de familias mexicanas. En otras palabras, el promedio de los mexicanos que pagan todos los impuestos tendrán que trabajar 209 días del año únicamente para mantener al gobierno; un gobierno que ha querido y quiere hacer todo lo que no debería hacer y ha dejado de hacer, en gran parte, lo que debiera hacer todo gobierno. Así pues, podremos comenzar a ser dueños del fruto de nuestro trabajo a partir del 29 de julio: nuestro Día de Libertad Fiscal (DLF).[6]

Desde una perspectiva horaria, en un día laboral de 9:00 a 18:00 horas trabajamos hasta las 13:35 horas para el gobierno, y sólo laboramos para nosotros mismos a partir de esa hora.

Como quiera verse, en México el gobierno no sólo no evita suficientemente que nos esclavicemos unos a otros, sino que además es nuestro propio gobierno el que nos ha esclavizado, pues ¡es dueño de más de la mitad nuestro trabajo! y cada vez se apropia de más.

El DLF nos da una idea del tamaño del sector público. Tal magnitud de gobierno irremediablemente asfixia el proceso económico pues los recursos que necesita para sobrevivir, que son demasiados, los extrae de la población con mayor capacidad para generar riqueza. Este acto de esclavitud fiscal incide perversamente sobre el trabajo de las personas, y los efectos se observan en términos de una subóptima acumulación de capital.

A continuación se incluye un ejercicio técnico que tiene como meta desarrollar un índice (DLF) que permita medir qué tanto las personas son dueñas de su propio trabajo, de acuerdo a su nivel de ingreso.

El Día de Libertad Fiscal, por Niveles de Ingreso

La tabla 1 muestra la distribución del ingreso en México según cálculos realizados por el área de Estrategia Económica de TV Azteca con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los hogares 2002, realizada por el INEGI. Se puede observar que, para el 2003, las familias más pobres (decil I) esperan obtener por su trabajo alrededor de 827 pesos mensuales, mientras que las más ricas (decil X) 25.951 pesos al mes. Estas cantidades representan los ingresos netos que disponen los hogares para cubrir sus necesidades, es decir, después de descontar impuestos directos, cuotas a organizaciones laborales, a instituciones de seguridad social, y otras deducciones similares.

Tabla 1
Distribución del ingreso familiar por deciles
(pesos corrientes)

Decil de Ingreso
Familias
Ingreso Medio Mensual
I
2.516.285
827
II
2.516.285
1.754
III
2.516.285
2.536
IV
2.516.285
3.261
V
2.516.285
4.105
VI
2.516.285
5.109
VII
2.516.285
6.395
VIII
2.516.285
8.274
IX
2.516.285
11.702
X
2.516.285
25.951
Fuente: Estrategia Económica TVA, con base en la ENIGH 2002.

El cálculo del DLF es, en otras palabras, la relación que guarda la carga tributaria total con el ingreso bruto total de las familias. A partir del ingreso neto es posible estimar la percepción bruta de los hogares si conocemos cuánto pagan por concepto de impuesto directo sobre sus ingresos.[7] Por medio del documento Distribución del pago de impuestos y recepción del gasto público, por deciles de ingresos de las familias, realizado por la Secretaría de Hacienda, podemos saber cómo participan las familias a la recaudación total del impuesto sobre la renta,[8] por lo que se puede calcular el impuesto pagado por cada decil, el monto correspondiente por familia y, finalmente, un aproximado de sus ingresos brutos mensuales. La tabla 2 muestra los resultados obtenidos para cada decil de ingreso, de tal manera que las familias más ricas percibirán un ingreso promedio antes de impuestos de alrededor de 43.669 pesos, mientras que las más pobres sólo de 407.

Tabla 2
Participación de las familias a la recaudación de ISR y su percepción bruta
(pesos corrientes)

Decil de Ingreso
Ingreso Medio Mensual
Parte a la Recaudación
Impuesto por Familia
Ingreso Medio Mensual Bruto
I
827
-2.73%
-319
508
II
1.754
-5.24%
-612
1.141
III
2.536
-6.92%
-809
1.727
IV
3.261
-7.33%
-857
2.405
V
4.105
-7.94%
-928
3.177
VI
5.109
-6.43%
-752
4.357
VII
6.395
-6.78%
-792
5.602
VIII
8.274
-3.77%
-441
7.833
IX
11.702
7.49%
875
12.578
X
25.951
139.65%
16.323
42.274
Fuente: Estrategia Económica TVA, con base en DGPIIyCF, y ENIGH 2002.

Una vez obtenida la renta mensual promedio de los hogares necesitamos considerar la cantidad total de impuestos pagada al fisco. El estudio de Hacienda concluye, entre otras cosas, que son los últimos cuatro deciles los que terminan pagando el total de la recaudación tributaria.


Tabla 3
Participación a la recaudación tributaria por deciles de ingreso

Participación a la Recaudación de:
Decil de Ingreso
IVA
IEPS
ISR
Total
I
0.39%
0.48%
-2.73%
-1.01%
II
1.26%
0.93%
-5.24%
-1.78%
III
2.19%
1.74%
-6.92%
-2.06%
IV
3.02%
3.08%
-7.33%
-1.69%
V
4.54%
3.49%
-7.94%
-1.38%
VI
5.64%
4.95%
-6.43%
-0.02%
VII
7.74%
7.63%
-6.78%
1.09%
VIII
10.76%
12.43%
-3.77%
4.51%
IX
18.34%
20.94%
7.49%
13.98%
X
46.12%
44.33%
139.65%
88.36%
Total
100.00%
100.00%
100.00%
100.00%
Fuente: DGPIIyCF, con base en la ENIGH.

 

Esto nos permite estimar el total de impuestos pagados por cada decil de ingreso, por cada familia y el porcentaje que representa conforme a su ingreso bruto. Con la reducción de las tarifas de ISR y la introducción de nuevos impuestos a la estructura tributaria, la Federación espera recaudar para el año 2003 un total de 790.041 millones de pesos por impuestos. Esto implica que cada familia del nivel más alto de ingresos pagará en promedio 23.119 pesos al mes entre ISR, IVA, IEPS y otros gravámenes, representando el 54.7% de su ingreso mensual. Sin embargo, a los hogares más pobres les regresarán en promedio 264 pesos mensuales, entre exenciones, subsidios, créditos fiscales, servicios públicos y otras transferencias; lo que es equivalente al 52% de sus percepciones mensuales.


Tabla 4
Total de contribuciones por familia según su ingreso
(pesos corrientes)

Decil de Ingreso
Ingreso Medio Mensual Bruto
Contribuciones por Familia
Contribuciones/Ingreso
I
508
-264
-52.0%
II
1.141
-466
-40.8%
III
1.727
-539
-31.2%
IV
2.405
-442
-18.4%
V
3.177
-361
-11.4%
VI
4.357
-5
-0.1%
VII
5.602
285
5.1%
VIII
7.833
1.180
15.1%
IX
12.578
3.658
29.1%
X
42.274
23.119
54.7%
Fuente: Estrategia Económica TVA, con base en DGPIIyCF y ENIGH 2002.

Consideremos ahora el impuesto más injusto: la inflación. El Banco de México ha proyectado una inflación anual (dic 2002 / dic 2003) de 3.0%. Supongamos que el efecto del incremento en los precios incide de la misma manera sobre todos los niveles de ingreso, es decir; todos los deciles enfrentarán el mismo 3.0% de pérdida en su poder adquisitivo.[9] Por medio del ingreso anual disponible, que es doce veces el ingreso neto mensual, podemos obtener la cantidad de dinero que pierden injustamente las familias y su relación con su respectivo ingreso bruto.[10]


Tabla 5
Impuesto inflacionario como proporción del ingreso
(pesos corrientes)

Decil de Ingreso
Ingreso Anual Disponible
Inflación
Impuesto Inflacionario
Imp. Inflacionario/Ingreso
I
9.927
3.0%
289
4.7%
II
21.044
3.0%
613
4.5%
III
30.432
3.0%
886
4.3%
IV
39.137
3.0%
1.140
4.0%
V
49.264
3.0%
1.435
3.8%
VI
61.305
3.0%
1.786
3.4%
VII
76.736
3.0%
2.235
3.3%
VIII
99.289
3.0%
2.892
3.1%
IX
140.425
3.0%
4.090
2.7%
X
311.412
3.0%
9.070
1.8%
Fuente: Estrategia Económica TVA

Sumando las contribuciones y el impuesto inflacionario obtenemos el total de la carga impositiva para cada decil de ingreso. En otras palabras, obtenemos la parte del ingreso de las familias que termina en manos del gobierno. Así, las familias pertenecientes al VI decil, que son las que realmente empiezan a pagar impuestos, son obligadas por el Estado a darle tres centavos por cada peso que ganan, por lo que podemos decir que trabajan para el gobierno el 3.3% de su tiempo laboral. Considerando que los trabajadores son remunerados por trabajar 365 días al año (incluye el pago al trabajo por domingos y días festivos), estas familias terminarán de trabajar para el Estado el día número 12 del año, por lo que podrán empezar a disfrutar de los frutos de su trabajo el 13 de enero: su Día de Libertad Fiscal.

La tabla 6 muestra para cada decil, el total de la carga impositiva como porcentaje del ingreso bruto, así como el total de los días trabajados para el gobierno y su correspondiente DLF. Se puede apreciar que, a diferencia del VI decil, las familias más ricas trabajan el 56.5% del año para el gobierno, por lo que será hasta el 26 de julio cuando puedan festejar su libertad fiscal.


Tabla 6
Día de Libertad Fiscal
(por deciles de ingreso)

Decil de Ingreso
Total de Carga Impositiva
Días Trabajados para el Gobierno
DLF
I
-47.3%
-
-
II
-36.3%
-
-
III
-26.9%
-
-
IV
-14.4%
-
-
V
-7.6%
-
-
VI
3.3%
12
13-Ene
VII
8.4%
31
01-Feb
VIII
18.1%
66
08-Mar
IX
31.8%
116
27-Abr
X
56.5%
206
26-Jul
Fuente: Estrategia Económica TVA

 

Cabe recordar que el ejercicio no toma en cuenta la cantidad de impuestos pagada a los gobiernos locales y/o municipales. De considerarse—y es necesario hacerlo, mediante un estudio más profundo—es claro que el Día de Libertad Fiscal sería todavía más tarde.


Efectos de una Reforma Fiscal 15-15

En México, las injusticias y deficiencias del sistema tributario ocasionan que sólo unas cuantas familias sean las que pagan el total de los impuestos, por lo menos en cuanto al IVA e ISR se refiere.

Una familia que vive en condiciones de extrema pobreza, según la ENIGH 2002, sobrevive con alrededor de 827 pesos mensuales, mientras que las familias más acomodadas disponen de 25.951 pesos al mes. Las familias más pobres gastan el 151% de su ingreso disponible, mientras que las más ricas sólo erogan el 65%. Pero, gracias a las exenciones y múltiples tasas de IVA, el gasto efectivamente gravado es sólo una fracción del gasto total, resultando una tasa efectiva de IVA de entre 5 y 9 por ciento.

Por otro lado, la participación de las familias a la recaudación del ISR demuestra cómo en realidad los únicos que terminan pagando dicho gravamen al ingreso son los últimos dos deciles, subsidiando por consiguiente a todos los demás. Esto deriva en una tasa efectiva de ISR de entre -63% para los más pobres y 38% para las familias más ricas.


Tabla 7
Tasa efectiva de impuestos
(por deciles de ingreso)

Ingreso-------------------------------------Gasto

Tasa Efectiva de ISR
ISR
Ingreso Medio Bruto Mensual
Decil de Ingreso
Ingreso Disponible
Gasto como % del Ingreso
Gasto
Gasto Gravado
IVA
Tasa Efectiva del IVA
-62.8%
-319
508
I
827
151.5%
1.253
473
62
5.2%
-53.7%
-612
1.141
II
1.754
117.7%
2.064
831
108
5.5%
-46.8%
-809
1.727
III
2.536
112.1%
2.843
1.218
159
5.9%
-35.6%
-857
2.405
IV
3.261
107.0%
3.490
1.483
193
5.9%
-29.2%
-928
3.177
V
4.105
102.5%
4.208
1.860
243
6.1%
-17.2%
-752
4.357
VI
5.109
96.4%
4.925
2.227
290
6.3%
-14.1%
-792
5.602
VII
6.395
91.9%
5.877
2.831
369
6.7%
-5.6%
-441
7.833
VIII
8.274
90.6%
7.496
3.741
488
7.0%
7.0%
875
12.578
IX
11.702
85.5%
10.005
5.257
686
7.4%
38.6%
16.323
42.274
X
25.951
65.3%
16.946
10.532
1.374
8.8%
Fuente: Estrategia Económica TVA, con base en DGPIIyCF y ENIGH 2002.

 

Así pues, el contribuyente promedio, cuyo ingreso bruto mensual es de 20.895 pesos, paga de contribuciones (IVA e ISR) 6.435 pesos, lo que equivale al 31% de su renta mensual. Tomando en cuenta sólo estos dos impuestos se obtiene un DLF para el 23 de abril.

Una reforma tributaria efectiva debe disminuir la tasa total de impuestos y hacer justa la contribución, de tal manera que se incentive la economía formal y la productividad. Para que todos paguemos lo justo hay que eliminar privilegios y exenciones, que al final de cuentas son injusticias para otros; y para hacer atractiva la formalidad hay que "premiarla".

Las reglas sencillas son siempre las más efectivas. La reforma tributaria debe premiar el trabajo en la economía formal, así que cada familia que demuestre haber obtenido durante el mes cualquier cantidad de ingresos (no importa cuánto porque son igual de valiosos todos los trabajos) pero dentro de la formalidad hay que gratificarla (con 500 pesos por decir) por su "contribución a la economía". Este incentivo hará que muchas personas que deseen recibir dicho "premio" se incorporen al sistema formal, aunque tengan que pagar impuestos. Por otro lado, la tasa general de impuestos más baja incentivará su pago efectivo pues muchas personas encontrarán más caro eludirla.

No basta con disminuir las múltiples tasas de impuesto al ingreso, es necesario hacer una sola para todos a partir de un cierto "piso" de ingresos (digamos $5.000 al mes). Así, los trabajadores que perciban menos de esa cantidad en el mes estarían exentos del pago del gravamen al ingreso. Los demás estarían sujetos a una misma tasa del 15% sobre sus ingresos totales, otorgándole así progresividad al sistema en términos absolutos. Una sola tasa baja de ISR es deseable 1) porque este impuesto ha sido el principal culpable de que el gobierno haya alcanzado las dimensiones actuales (recordemos que es este impuesto por el que se obtiene el 45% de la recaudación tributaria); 2) porque en una economía libre no puede haber lugar para una medida de concepción socialista cuyo objetivo no es otro mas que confiscar la propiedad privada;[11] y 3) porque un alto impuesto sobre la renta ocasiona que de manera lógica los ciudadanos pasen de ser amos a sirvientes, sujetos a la voluntad gubernamental; porque gravar el ingreso permite al gobierno inmiscuirse en los asuntos personales de la gente, destruyendo su privacidad financiera (necesariamente distorsiona las decisiones personales sobre ahorro e inversión, y por lo tanto impide la habilidad para una óptima creación de riqueza) y poniendo a los individuos a la defensiva, dejándolos vulnerables a sus designios.[12]

Con el "premio" al trabajo y la menor tasa de ISR, las familias tendrían un mayor ingreso disponible para ocupar en sus necesidades (imaginemos lo que podría hacerse si realmente ese dinero se quedara en los bolsillos de la gente), y estarían en posibilidad de enfrentar una tasa general de IVA (la misma para todos los bienes y servicios, sin excepciones, y sin posibilidad de deducciones) del 15%. La sola introducción del elemento del "premio al trabajo formal" eliminaría la regresividad del impuesto al consumo. Todos pagaríamos la misma tasa de IVA, pero todos tendríamos de entrada mayores recursos, lo que es más justo que lastimar el trabajo de las personas.

El "premio al trabajo formal", el menor castigo al ingreso y la eliminación de privilegios e injusticias mediante la introducción de una sola tasa, general y baja, de IVA reducirían la evasión, incentivarían a la formalidad y permitirían una mayor prosperidad para todos.

En el mejor de los casos, en que todas las familias decidieran incorporarse a la economía formal y generaran ingresos dentro de ella, todas recibirían su "premio" por 500 pesos, y sólo los tres últimos deciles pagarían una tasa de 15% sobre su renta bruta mensual. De cualquier forma, todas incrementarían sus recursos disponibles para consumir. A pesar de que enfrentarían todo su gasto completamente gravado al 15%, la tasa total de impuestos sería considerablemente baja en comparación con el sistema actual.


Tabla 8
Tasa efectiva de impuestos
(por deciles de ingreso)

Ingreso-------------------------------------Gasto

Premio al Trabajo
Tasa Efectiva de ISR
ISR
Ingreso Medio Bruto Mensual
Decil de Ingreso
Ingreso Disponible
Gasto como % del Ingreso
Gasto
Gasto Gravado
IVA
Tasa Efectiva del IVA
500
0.0%
-
508
I
1.008
151.5%
1.527
1.527
199
15.0%
500
0.0%
-
1.141
II
1.641
117.7%
1.932
1.932
252
15.0%
500
0.0%
-
1.727
III
2.227
112.1%
2.497
2.497
326
15.0%
500
0.0%
-
2.405
IV
2.905
107.0%
3.108
3.108
405
15.0%
500
0.0%
-
3.177
V
3.677
102.5%
3.769
3.769
492
15.0%
500
0.0%
-
4.357
VI
4.857
96.4%
4.682
4.682
611
15.0%
500
15.0%
840
5.602
VII
5.262
91.9%
4.836
4.836
631
15.0%
500
15.0%
1.175
7.833
VIII
7.158
90.6%
6.485
6.485
846
15.0%
500
15.0%
1.887
12.578
IX
11.191
85.5%
9.568
9.568
1.248
15.0%
500
15.0%
6.341
42.274
X
36.433
65.3%
23.791
23.791
3.103
15.0%

Fuente: Estrategia Económica TVA, con base en DGPIIyCF y ENIGH 2002.

Así, el contribuyente promedio, haciendo el mismo cálculo anterior, terminaría pagando una tasa total de impuestos del 19.5%; lo que contrasta fuertemente con el resultado en ausencia de la reforma. Sería libre a partir del 13 de marzo.

Pero más aún. Este último cálculo no considera el elemento dinámico de la economía, pues estamos suponiendo que las familias no han incrementado su productividad (sus ingresos brutos) y que tampoco han modificado sus patrones de consumo. En realidad, los elementos introducidos por la reforma (una economía formal menos asfixiada) claramente incentivarían el crecimiento de las remuneraciones mensuales, antes de impuestos, de las familias, facilitando la movilidad social. Es decir, ni la demanda ni la oferta agregada serían las mismas.

Finalmente, para aquellos escépticos preocupados por la supervivencia del Estado, se podría demostrar que la ampliación de la base de contribuyentes (ahora serían cuatro deciles los que paguen impuestos) y el crecimiento de la productividad incrementarían la recaudación tributaria actual por concepto de estos dos gravámenes. Sin embargo, es aquí donde entra el elemento "integral" de una efectiva reforma fiscal: que es la redefinición de las funciones del Estado y por consiguiente la racionalización del gasto público.


Consideraciones Finales

El Día de Libertad Fiscal depende de las variables que consideramos para llevar a cabo su cálculo. Éste es un criterio puramente estadístico que se conforma sobre la base de ciertos supuestos simplificadores. Un estudio más profundo que incluya aspectos como el crédito fiscal al salario, el gravamen de otras prestaciones, devaluaciones, tasas de interés y deuda pública, instrumentos de ahorro de las familias o financiamiento del consumo arrojará con seguridad un DLF diferente. Además, el índice cambiará a lo largo del año debido a que las variables de ingreso, recaudación e inflación varían con respecto a la proyección original.

El DLF es un indicador que nos ayuda a vislumbrar más claramente la dimensión del gobierno y el grado de presión tributaria que ejerce sobre los contribuyentes; pero sobretodo puede ser muy útil para comprender mejor y expandir con mayores probabilidades de éxito las ideas de la libertad individual y gobiernos limitados.

Notas

[1] Ludwig Von Mises, Sobre Liberalismo y Capitalismo.

[2] Paul Craig Roberts, "La falta de libertad en el mundo de hoy", AIPE, 2001.

[3] Revisando el Catálogo de Actividades Institucionales (AI) del gobierno de México, Ricardo Medina recopila algunas curiosidades estadísticas: Tenemos un gobierno dadivoso (27.4% de las AI son "proporcionar" algo o sus sinónimos: dar, otorgar y demás), controlador (20.5% de las AI consisten en "administrar", "coordinar", "regular", "controlar" y sinónimos), promotor (17% de las AI son "promover", "contribuir", "desarrollar", "favorecer" y demás), productor (13.7% de las AI son "producir", "fabricar" o sinónimos) y escasamente protector (sólo 8.2% de las AI pueden considerarse sinónimos de "proteger", "defender" o "conservar"). Verbos que nunca aparecen: Garantizar (por ejemplo, los derechos de propiedad o las libertades de los ciudadanos) o gobernar.

[4] Un estudio más exacto debería incluir también el endeudamiento neto de los gobiernos cada año, ya que también son recursos que extraen de la sociedad sólo que en forma de crédito. También puede verse como impuestos futuros.

[5] Ajustado de acuerdo a la carga fiscal.

[6] El Día de Libertad Fiscal (DLF) es entonces un índice que mide el grado de presión tributaria de un país en base únicamente a la propiedad sobre el trabajo de las personas, sin incluir la transferencia neta de recursos que devuelve el gobierno a la población (lo que se conoce como Net Fiscal Benefit).

[7] Por supuesto existen otras transferencias de los trabajadores (cuotas a sindicatos, prestaciones y primas vacacionales, aportaciones, subsidios por parte de las empresas, etc.) las cuales son muy difíciles de estimar, por lo que únicamente nos concentraremos en el efecto del impuesto sobre la renta.

[8] Se supone que el total de la recaudación por concepto de ISR es aportado finalmente por las familias por que éstas son las dueñas de las empresas y por lo tanto son las que pagan los impuestos.

[9] Esto es únicamente para simplificar el cálculo, pues sabemos que no todas las familias enfrentan la misma pérdida de poder adquisitivo debido a que las más ricas son las que pueden cubrirse más contra el incremento de precios gracias a que cuentan con instrumentos para revaluar sus activos.

[10] Un ejercicio más exacto sobre la incidencia del impuesto inflacionario deberá considerar la velocidad de circulación del dinero en la economía.

[11] Tal como lo explican Marx y Engels, creadores del impuesto progresivo sobre la renta, en su Manifiesto del Partido Comunista, (1848).

[12] Ver Sheldon Richman, Your Money or your Life, The Future of Freedom Foundation, 1999.