El costo de la reforma constitucional en Bolivia

Javier Paz comenta las conclusiones del estudio del economista boliviano, Roberto Laserna, quien dice que el proyecto constitucional le costará a Bolivia "entre 4% y 5% de crecimiento del PIB anual".

Por Javier Paz

La Fundación Milenio recientemente presentó el libro Aspectos económicos del proyecto de nueva constitución, el cual contiene una serie de estudios sobre los costos de aplicar el proyecto de constitución que irá a referendo el próximo 25 de enero. Entre los estudios se encuentra uno del economista Roberto Laserna, en el cual estima que la aplicación del proyecto de constitución costará al país entre 4% y 5% de crecimiento del PIB anual. Esto quiere decir que si la economía hubiera crecido en un 7%, con la nueva constitución crecerá apenas 2% a 3%. Como lo dice el mismo Laserna “más que detectar lo que se pierde de manera efectiva, [el estudio] busca detectar lo que no se gana, que es también una pérdida aunque sea más difícil percibirla de esa manera”.

Basándose en los patrones de crecimiento pasados, Laserna estima que la inestabilidad institucional durante el periodo de transición le costaría al país entre 1,3 y 1,7% del PIB anual. Esto es debido al costo que implica adaptarse a los cambios institucionales, es decir, las nuevas reglas de juego y por la reducción de inversión y el consumo a causa de la incertidumbre. Por lo tanto nuestra economía dejaría de crecer entre 200 y 250 millones de dólares por año, lo que en un periodo de 10 años (lo que el presidente Morales estima que duraría el periodo de transición) viene a significar una pérdida de entre 2.200 y 3.022 millones de dólares.

El proyecto de constitución restringe la inversión en general y de manera particular la inversión extranjera, por lo que habría una caída brusca de la misma. Esta caída de las inversiones estaría alrededor del 1% del PIB anual y no se limitaría al periodo de transición, sino que sería un efecto permanente. Por otro lado, cambios en la política monetaria podrían desincentivar el ahorro en el sistema bancario y a esto se suma la posibilidad de que se estaticen los fondos de pensiones. Por lo tanto la caída de las inversiones y el ahorro podrían incidir en 2% sobre el crecimiento del PIB.

Finalmente, el estudio estima que los conflictos sociales causados por la implementación de la nueva constitución le costarían al país aproximadamente 1,55% del PIB anual acumulado. Los conflictos se darían por las ambigüedades de la nueva constitución que dan lugar a interpretaciones contrapuestas.
Por lo tanto la inestabilidad institucional (1,3% a 1,7%), la caída de la inversión y el ahorro (2%) y los conflictos sociales (1,55%) causarían que el país crezca entre 4% y 5% menos de su potencial durante alrededor de 10 años.

Estas cifras no toman en cuenta los costos de transacción y los costos fiscales, como ser el retorno a los déficits y la insostenibilidad fiscal.

El estudio calcula en 10 mil millones de dólares el costo de la reforma durante el periodo de transición de 10 años, lo que implica un costo para cada familia promedio de 4.560 dólares. Laserna acota, “[s]i una familia del quintil más pobre del país tuviera que pagar con sus ingresos monetarios la cuota promedio que le corresponde para cubrir las pérdidas en crecimiento de la reforma constitucional, tendría que dedicar a ello la totalidad de sus ingresos durante 7 años y tres meses. Nuevamente, este costo podría expresarse en términos de pobreza, mortalidad materna e infantil, educación o salud”.